Las Infantas y sus hijos, 'víctimas' colaterales de la regularización de fondos de Juan Carlos I
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FAMILIA DEL REY

Las Infantas y sus hijos, 'víctimas' colaterales de la regularización de fondos de Juan Carlos I

Tanto doña Elena como doña Cristina, y todos sus hijos, deberían regularizar los fondos que recibieron de su padre, según nos señalan los expertos

placeholder Foto: Funeral por la infanta Alicia de Borbón-Parma. (EFE)
Funeral por la infanta Alicia de Borbón-Parma. (EFE)

La regularización fiscal del rey Juan Carlos I es un gesto que le salva de futuras multas. Un gesto con el que además reconoce que obtuvo donaciones. En este contexto, surge una pregunta. Si las infantas Elena y Cristina se beneficiaron del dinero que recibió su padre, ¿deberían regularizar también sus finanzas de cara a Hacienda? Hemos hablado con técnicos de Hacienda y expertos en fiscalidad y la respuesta es clara: “Sí, las hijas y, ojo, también los nietos mayores de edad del Rey emérito deberían regularizar el dinero”. José María Mollinedo, secretario general del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), es tajante en sus aseveraciones.

“En el momento en el que el Rey recibe esa donación se convierte en el titular de los fondos. Si con posterioridad cede esa parte, debe ser declarada también”. Además, recuerda: “Hablamos de cantidades importantes, no se trata del típico regalo que le hace un abuelo a un nieto para que se compre algo de 50 euros, es mucho más”.

placeholder El rey Juan Carlos, con el príncipe Felipe y la infanta Elena. (Cordon Press)
El rey Juan Carlos, con el príncipe Felipe y la infanta Elena. (Cordon Press)

De este modo, ese favor que don Juan Carlos hacía a sus hijas, a quienes ‘ayudaba’ con sus gastos y les permitía mantener un ritmo de vida más elevado del que les correpondía por sus sueldos, se ha vuelto en su contra. Las hijas del Rey emérito son los grandes apoyos de su padre. Las semanas antes de que este se marchara de España, su hija mayor estuvo a su lado, le visitaba a diario en Zarzuela y pasaba largas horas con él. También la infanta Cristina, dentro de sus posibilidades, puesto que vive en Suiza, ha intentado estar junto al Rey y mostrarle su cariño.

Residencia 'real' y fiscal

Y de cara a las Navidades, se ha apuntado ya la posibilidad de que don Juan Carlos vuelva a España y se instale en casa de doña Elena, ese gran piso que tiene en el barrio del Niño Jesús. La residencia de la hija mayor de los Reyes eméritos sería una de sus pocas ventajas en este caso. Porque al tener la residencia en Madrid, podróa beneficiarse de las bonificaciones que establece la Comunidad, que llegan al 99% en el caso de haber sido realizadas por ascendientes y descendientes. Este es el caso puesto que el dinero que supuestamente uso la infanta Elena procedía de su padre, esto es, un ascendente. “Pero eso daría igual, aunque las donaciones estén bonificadas, las tienes que declarar igualmente”. La infanta Cristina por su parte, debería regirse por la ley suiza, puesto que vive en Ginebra.

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Los Reyes eméritos, con la infanta Cristina en Alemania. (Limited Pictures)

Muchas veces, nos comenta, lo que sucede en este tipo de donaciones de padres a hijos o de abuelos a nietos es que no dejan rastro y no llevan a una inspección. Pero el dinero del Rey emérito “ha dejado rastro, así que deberían abrir una inspección”. Sin embargo, Mollinedo se muestra pesimista: “Si desde 2017 llevamos pidiendo que se abra una inspección al Rey, ¿cómo van a abrir ahora una inspección a sus hijas y sus nietos? Eso no pasará”. Además, “estas infracciones, que no delitos, prescriben a los cuatro años, y las donaciones de 2016 ya han prescrito. Les darán todo el tiempo del mundo”, añade.

"En un brete"

Del mismo modo se posiciona Félix Bornstein, abogado fiscalista, quien incluso va más allá y advierte que el comunicado del abogado del Rey emérito “es muy ‘reservón’, no cuenta nada, ni de cuánto dinero hablamos, ni de qué ejercicios fiscales…”. Bornstein dice que con este comunicado “el Rey ha puesto en un brete a todo el mundo, a Hacienda, al Gobierno, a la Casa Real y hasta a sus hijas”. Porque “admite que mueve fondos no declarados y que nadie había hecho nada para impedírselo”.

placeholder El rey emérito Juan Carlos I, con la infanta Elena en el Club Náutico de Sanxenxo en 2019. (EFE)
El rey emérito Juan Carlos I, con la infanta Elena en el Club Náutico de Sanxenxo en 2019. (EFE)

Este experto fiscalista incide en la idea de que todo el dinero que ha recibido don Juan Carlos tiene que ser regularizado, así como todo el dinero que él ha ido repartiendo: “Los contribuyentes son quienes se benefician de esos fondos, y en este caso, además del Rey, son sus hijas y sus nietos mayores de edad. La regularización no sirve para los descendientes”.

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