El duque de Edimburgo, en Hollywood: la fiesta que cambió su relación con los medios
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celebrada en 1966

El duque de Edimburgo, en Hollywood: la fiesta que cambió su relación con los medios

En 1966 se celebró una recepción en su honor que contó con la presencia de Cary Grant, Natalie Wood o Gregory Peck. Fue una de las 'semillas' que dieron lugar a una mayor presencia mediática de los Windsor

placeholder Foto: El príncipe, asistente a la celebración del 82 cumpleaños de Bob Hope, posa junto a él, Ben Kingsley y Brooke Shields. (CP)
El príncipe, asistente a la celebración del 82 cumpleaños de Bob Hope, posa junto a él, Ben Kingsley y Brooke Shields. (CP)

Cuando la realeza de Hollywood se mezcló con la realeza británica, probablemente cambió el curso de la historia de los Windsor. El 'Hollywood Reporter' recuerda estos días una fiesta celebrada en marzo de 1966 en la que Felipe de Edimburgo, fallecido este viernes a los 99 años, se codeó con Cary Grant, Natalie Wood o Gregory Peck en el Beverly Hilton Hotel. En sus impresionantes salones se celebraba un baile de gala en honor del marido de la reina Isabel II y pocos en Hollywood querían perderse tamaño acontecimiento.

La noche estuvo plagada de anécdotas, muchas de ellas provocadas por la flor y nata de la meca del cine. Louis Armstrong, uno de los que pasaron por el escenario para ponerle música al acontecimiento, saludó al príncipe cambiando su clásica 'Hello Dolly' por un divertido 'Hello Philip'. Al duque le divirtió el cambio, algo a lo que ayudó y mucho la compañía de Shirley MacLaine, que se sentó a su lado y ejerció de anfitriona.

Foto: El duque de Edimburgo en una imagen de archivo. (EFE)

Los saludos y las copas se sucedieron. Joey Bishop, comediante imprescindible de la época, le dijo que era muy "emocionante" ser interrumpido por un príncipe. El duque respondió con unas sonoras carcajadas y mostró, como ha hecho la serie 'The Crown' en algunos de sus mejores capítulos, que Felipe de Edimburgo tenía una sintonía especial con el mundo del espectáculo, a veces tan opuesto a la rigidez de palacio. Al príncipe también le gustaba el cine y tenía su propia sala de proyección. Según el 'Hollywood Reporter', Felipe fue el primer miembro de la familia Windsor que fue consciente de la importancia que tenían los medios de comunicación para llegar al pueblo.

placeholder Clementine Hozier, junto a Felipe de Edimburgo en 1964. (Cordon Press)
Clementine Hozier, junto a Felipe de Edimburgo en 1964. (Cordon Press)

En 1951, por ejemplo, pidió a Frank Sinatra y a Ava Gardner que presentasen un acto encaminado a recaudar fondos para la Asociación Nacional de Campos de Juego. Consiguieron 14.000 libras en apenas unas horas. En 1957, Felipe fue el narrador de un especial televisivo titulado 'The Restless Sphere: The Story of the International Geophysical Year'. Su empeño en fomentar la relación de la monarquía con los medios no se quedó ahí, ya que ese mismo año aconsejó a Isabel II cambiar de medio para su mensaje anual de Navidad. Hasta ese momento, la soberana británica se comunicaba con sus súbditos a través de la radio y desde entonces lo hizo a través de la televisión.

placeholder La entonces princesa Isabel, con su marido, sus padres y su hijo Carlos. (Cordon Press)
La entonces princesa Isabel, con su marido, sus padres y su hijo Carlos. (Cordon Press)

A finales de los años 60, Felipe de Edimburgo dio un paso más allá. 'The Crown' también nos lo ha contado: él fue uno de los que más animó a su esposa a la realización de aquel documental televisivo de la BBC que pretendía humanizar a la familia. Los cámaras grabaron unas 43 horas de material sin ningún guion a lo largo de diez meses. Aquel fue, según los más monárquicos, el principio del fin: que los Windsor apareciesen ante el pueblo británico asando salchichas los humanizaba demasiado. Y el propio duque de Edimburgo vería con sorpresa cómo esa relación con la prensa se volvía en su contra.

Con los años, fue testigo de la peligrosa interacción de la princesa Diana con los medios, de la entrevista en la que desmenuzó su relación con el príncipe Carlos o de cómo se juzgaba la vida de sus nietos, con especial atención al 'divorcio' de Harry y Meghan de la familia real. En 2015, durante una recepción, el duque estaba tan cansado de los fotógrafos que, según cuenta la biografía 'Phillip revealed', no pudo evitar una pequeña confrontación con uno de ellos. "Toma ya la puta foto", le dijo. Al final de su vida se acabó dando cuenta de que el matrimonio formado por la monarquía y los medios de comunicación no siempre es un matrimonio feliz.

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