Los familiares más desconocidos del duque de Edimburgo que asistirán a su funeral
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EL ADIÓS DEL PRÍNCIPE FELIPE

Los familiares más desconocidos del duque de Edimburgo que asistirán a su funeral

Tres miembros de su familia de sangre estarán presentes en el sepelio por expreso deseo del marido de Isabel II, que insistió en ello en las últimas décadas

Foto: El duque de Edimburgo, en su último acto oficial, en 2017. (EFE)
El duque de Edimburgo, en su último acto oficial, en 2017. (EFE)

Lo que en condiciones normales sería un funeral absolutamente multitudinario para honrar la memoria y larga vida del duque de Edimburgo va a ser una reunión de solo 30 personas. El coronavirus ha obligado a que se reduzca al mínimo la lista de invitados a su despedida, lo que ha supuesto que muchas personas, que a priori estarían presentes en la capilla de San Jorge de Windsor, se queden fuera. Pero hay tres nombres cuya presencia se ha considerado casi obligatoria. Y no se trata de la reina Isabel ni de ninguno de sus hijos, que por supuesto no pueden faltar, sino de tres sobrinos del príncipe Felipe. Tres miembros de su familia que estarán presentes por expreso deseo del duque, que insistió en ello en las últimas décadas.

Para saber el motivo de la insistencia del marido de la reina Isabel, hay que remontarse hasta 1947, cuando se prometió con la entonces princesa. Sus cuatro hermanas se habían casado con aristócratas alemanes, todos cercanos al régimen nazi. Al estar el fin de la Segunda Guerra Mundial muy reciente y que las tensiones entre alemanes y británicos estuvieran todavía candentes, no se les permitió asistir a la boda. Desde entonces, el duque de Edimburgo siempre insistió que el pasado debería quedar en el pasado, poniendo el afecto familiar por encima de las diferencias políticas. De hecho, durante las últimas décadas, su relación con sus dos hermanas mayores, Margarita y Sofía -Cecilia y Teodora morían mucho antes- y sus hijos ha sido más que fluida. De ahí que hubiera dispuesto e insistido en que su familia de sangre también tenía que estar representada en su funeral.

placeholder Margarita, Teodora, Cecilia y Sofía, las cuatro hermanas del duque de Edimburgo. (Cordon Press)
Margarita, Teodora, Cecilia y Sofía, las cuatro hermanas del duque de Edimburgo. (Cordon Press)

El primero de ellos es el príncipe Bernhard, heredero de la casa de Baden y nieto de Teodora, la segunda hija del príncipe Andrés y Alicia de Battenberg, padres del duque; el segundo es el príncipe Philipp de Hohenlohe-Langenburg, nieto de Margarita, su hermana mayor; y el tercero, el príncipe Donatus, actual Landgrave de Hesse, con el que la relación familiar es mucho más lejana, pero que asiste porque es la forma de que las otras dos hermanas del duque de Edimburgo, Sofía y Cecilia, también estén representadas, ya que ambas se casaron con miembros de esa casa alemana. De hecho, este último es quizá con el que más relación ha tenido tanto la reina Isabel como el propio duque de Edimburgo, a pesar de no haber un vínculo tan familiar tan definido.

placeholder Los príncipes Philipp y Bernhard, durante una visita del príncipe Carlos a Langenburg (Alemania) en 2013. (Getty)
Los príncipes Philipp y Bernhard, durante una visita del príncipe Carlos a Langenburg (Alemania) en 2013. (Getty)

Los tres se encuentran aislados en una casa de Berkshire que les ha proporcionado un amigo común, después de que llegaran a Reino Unido el fin de semana, tras conocer la muerte del duque de Edimburgo y ser contactados por Buckingham para que asistieran al funeral. Un gesto que hace evidente, primero, que su asistencia a la misa, este mismo sábado, estaba más que clara antes incluso de que se dieran sus nombres en la prensa británica, y segundo, que se han respetado al milímetro los deseos del duque de Edimburgo sobre su despedida.

"Realmente es un honor increíble y todos estamos extremadamente conmovidos y privilegiados de ser incluidos en nombre de la familia en general", ha dicho en un comunicado el príncipe Philipp, quien guarda un recuerdo estupendo de su tío abuelo. "Fue un placer tener una conversación con él. Su memoria era extraordinaria. Podía recordarlo jugando al escondite en el castillo cuando era un niño, y siempre disfrutaba hablando con la gente local".

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