Leonor y Felipe hacen equipo: tres años de apoyo, complicidad y fuerza institucional
  1. Casas Reales
REY Y HEREDERA, PADRE E HIJA

Leonor y Felipe hacen equipo: tres años de apoyo, complicidad y fuerza institucional

El monarca tuvo varios gestos de cariño y complicidad con su hija mayor, que ya se han convertido en un habitual de sus apariciones públicas conjuntas

placeholder Foto: El rey Felipe y Leonor, este jueves en Cartagena. (Limited Pictures)
El rey Felipe y Leonor, este jueves en Cartagena. (Limited Pictures)

Este jueves, los reyes Felipe y Letizia visitaban el muelle de Cartagena para asistir a la ceremonia de puesta a flote del submarino S81 Isaac Peral. Junto a ellos, sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, que volvían a acaparar toda la atención mediática, como es habitual en sus apariciones. Aunque no tardaban mucho tiempo en separarse y tener que ocupar el lugar -físico y simbólico- que correspondía a cada una. Y es que la heredera volvió a hacer tándem con su padre, con el Rey, y a estar junto a él en la ceremonia.

Ella era la encargada de bautizar la embarcación, cortando la cinta para poner en marcha el dispositivo que lanzaría la botella contra el casco. Una acción simple y sin dificultad, pero por la que recibió un beso y un cariñoso abrazo de su padre, pendiente de todo lo que hacía su heredera. Un gesto que se ha repetido cada vez que Leonor ha tenido algo de protagonismo en sus apariciones públicas de los tres últimos años, siempre marcadas por el apoyo del rey Felipe, la complicidad de padre e hija y la imagen fuerte de la institución.

placeholder El rey Felipe y Leonor, este jueves en Cartagena. (Casa de S. M. el Rey)
El rey Felipe y Leonor, este jueves en Cartagena. (Casa de S. M. el Rey)

El 2018 fue el año en el que princesa Leonor 'explotó', institucionalmente hablando. Empezó a tener más protagonismo en algunos actos de la agenda y a cobrar más relevancia dentro de la Corona. Ese año, coincidiendo además con su cumpleaños, el rey Felipe le impuso el toisón de oro, en un acto cargado de simbolismo y muy importante en el camino de la Princesa hacia su futuro como Reina. Ya ese día, el monarca quiso darle un toque personal al acto, tanto en su discurso como al saludar a su hija al entregárselo: " ...también yo, tu padre, que sabes que confío plenamente en ti y me siento enormemente orgulloso de haberte entregado esta mañana el collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro... ". Veíamos entonces a un rey y su heredera, sí; pero también a un padre y una hija que intentaban no ceñirse estrictamente a los protocolos y dejarse llevar -dentro de la situación- por los sentimientos del momento.

placeholder El rey Felipe y la princesa Leonor. (Limited Pictures)
El rey Felipe y la princesa Leonor. (Limited Pictures)

Una imagen parecida se repetía justo nueve meses después. Con motivo del 40º aniversario de la aprobación de la Constitución en las Cortes, la princesa Leonor fue la encargada de leer en público el artículo 1. Era la primera vez que la escuchábamos hablar en un acto oficial. Subida en una pequeña tarima para salvar la altura del atril, leyó el texto ante la atenta mirada de su padre, que no se separó de su lado, ofreciéndole ese apoyo necesario en un esperado estreno, que terminó con un cariñoso beso del rey Felipe a su hija y heredera. Y si el día de la entrega a la Princesa coincidió con el cumpleaños del Rey, el gran debut de Leonor coincidió, casualidad, con su propio cumpleaños.

placeholder El rey Felipe y la princesa Leonor. (Limited Pictures)
El rey Felipe y la princesa Leonor. (Limited Pictures)

Tres semanas antes, Leonor y don Felipe habían vuelto a hacer equipo durante el desfile militar con motivo del Día Nacional. Era la primera vez en esta cita en la que la Princesa de Asturias se sentaba a la derecha de su padre, en lugar de a la izquierda de su madre, como había sido habitual hasta entonces. Es decir, ocupaba el lugar que, por protocolo, está destinado a la heredera del trono. Se separaba entonces -aunque solo por unos metros- de su hermana, la infanta Sofía, hasta entonces la otra mitad de un equipo que ahora Leonor completa con el monarca.

Pero llegó 2019 y seguimos viendo esos gestos de cariño y complicidad del rey Felipe y su hija mayor, que no han desaparecido con el tiempo, más bien todo lo contrario. Fue en la ceremonia de los Premios Princesa de Asturias, el gran estreno de la heredera en una cita cargada de primeras veces: su primera vez en la ceremonia, su primer discurso, su primera visita al premiado como pueblo ejemplar. Otra vez, el Rey y Leonor haciendo equipo y el monarca actuando como red de seguridad y máximo apoyo de su hija, a la que, una vez más, felicitó con un cariñoso beso tras haber superado, con nota, ese primer examen de futura Reina.

placeholder El rey Felipe y Leonor, en los Premios Princesa de Asturias de 2019. (EFE)
El rey Felipe y Leonor, en los Premios Princesa de Asturias de 2019. (EFE)

La misma imagen se dio solo unos días después, en la entrega de los Premios Fundación Princesa de Girona. Un don Felipe orgulloso ejercía de soporte moral para su primogénita y su discurso, que dio parte en catalán.

Ni siquiera la pandemia ha hecho que esa imagen de fortaleza de la monarquía que representan el rey Felipe y la princesa Leonor se difumine, muy al contrario. En el acto de Estado por las víctimas del coronavirus, la heredera tuvo un papel muy relevante. Fue ella, y no la reina Letizia, quien acompañó al monarca a depositar las dos primeras flores de la ofrenda. Fue un acto en el que volvió a quedar patente la complicidad que tienen Rey y Princesa, pero sobre todo padre e hija. Incluso dieron lugar a una de las anécdotas del día, ya que, tras el discurso de don Felipe, fue su hija quien le avisó de que tenía que volver a ponerse la mascarilla, a la que aún no estaba demasiado acostumbrado.

placeholder El rey Felipe y Leonor, en el acto de Estado por las víctimas de covid. (Limited Pictures)
El rey Felipe y Leonor, en el acto de Estado por las víctimas de covid. (Limited Pictures)

No tan protocolaria pero igual de simbólica fue la primera imagen de la familia real en Mallorca en este pasado 2020, al comenzar unas vacaciones un tanto inusuales, dadas las restricciones sanitarias y la situación de crisis en todo el país. Era la princesa Leonor, en vez de su madre, quien ocupaba el asiento del copiloto a su llegada a Marivent. El tándem Felipe-Leonor como representación fuerte de la monarquía volvía a funcionar.

Como también funcionaba dos meses más tarde, otra vez en los Premios Princesa de Asturias. Otra vez Leonor daba su discurso. Otra vez era la mano del rey Felipe la primera que se encontraba para sostenerla -literal y metafóricamente- y aplacar esos nervios propios de estar ante el público. Lo mismo que veíamos este jueves en Cartagena con una Leonor algo intranquila, ejerciendo de madrina de un buque de la Armada por primera vez, pero con su padre al lado, presto a apoyar y felicitar a su hija, heredera y compañera fiel en una fotografía que representa el presente y futuro de la institución.

Rey Felipe VI Leonor Borbón
El redactor recomienda