Moulay Hassan, hijo de Mohamed VI, cumple 18 años, pero aún deberá esperar para reinar
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FAMILIA REAL DE MARRUECOS

Moulay Hassan, hijo de Mohamed VI, cumple 18 años, pero aún deberá esperar para reinar

Pese a la delicada salud del rey, el príncipe no será entronizado por ahora. Le falta preparación y parte de la familia real se resiste a ello porque teme que esté muy influido por Lalla Salma, su madre

placeholder Foto: Moulay Hassan, en el funeral del expresidente francés Jacques Chirac, en 2019. (EFE)
Moulay Hassan, en el funeral del expresidente francés Jacques Chirac, en 2019. (EFE)

Moulay Hassan, el príncipe heredero de Marruecos, cumple 18 años este sábado, 8 de mayo. Podría ya reinar sin que el Consejo de Regencia, previsto por la Constitución, le imponga sus decisiones. Solo le asesoraría sobre cómo ejercer esos enormes poderes que la Carta Magna marroquí otorga al monarca. Si hubiese accedido al trono antes de ser mayor de edad, es el Consejo de Regencia el que habría gobernado.

¿Está preparado Moulay Hassan para reinar? ¿Tardará aún mucho en subir al trono? ¿Gobernará entonces como su padre, Mohamed VI, de 57 años, como su abuelo, Hassan II, que falleció en 1999, o desarrollará un estilo propio influido por su madre, Lalla Salma, a la que está estrechamente vinculado?

A sus 18 años, Moulay Hassan difícilmente puede estar preparado. Está adquiriendo, eso sí, la mejor formación para desempeñar el día de mañana su labor como jefe de Estado. A diferencia de su padre y de su abuelo, Hassan II, estudia en una universidad privada, la Politécnica Mohamed VI. Este centro de élite fue fundado hace tan solo cuatro años con el apoyo de l’Office Chérifien des Phosphates, la mayor empresa pública de Marruecos. Cursa allí la carrera Gobernanza, Ciencias Económicas y Sociales. La universidad aspira, según reza su presentación en internet, a "formar cuadros altamente cualificados capaces de anticipar, actuar y crear en un marco económico y social en sometido a un cambio perpetuo".

placeholder El rey Mohamed, junto a su hijo y sus hermanas en 2019. (EFE)
El rey Mohamed, junto a su hijo y sus hermanas en 2019. (EFE)

Antes, el príncipe heredero sí estudió en la misma institución que sus antepasados, el Colegio Real de Rabat, integrado dentro del Palacio Real. "Tuvimos una sólida educación religiosa en la escuela coránica de palacio", recordaba Mohamed VI en una entrevista en 2004 con el semanario 'Paris Match'. "Quiero que a mi hijo se le impartan los mismos principios de base", añadió. Como su padre, Moulay Hassan aprendió, entre otras cosas, a recitar el Corán.

Además del árabe clásico, en el que está escrito el libro sagrado, aprendió también el francés, el inglés y el español, pero, a diferencia de su padre, no tuvo una niñera hispanoparlante para que afianzara su conocimiento de la lengua de Cervantes . Acabó el bachillerato en julio pasado en la rama de Ciencias Económicas y Sociales con 'el máximo honor' y el Gobierno le felicitó por ello.

¿Qué hizo, además de estudiar, Moulay Hassan durante su infancia y su adolescencia? Practicó el esgrima, la equitación, el baloncesto y jugó al futbol con hijos de militares en el polideportivo de Maamoura, en Rabat, perteneciente a las Fuerzas Armadas. También siguió el futbol a través de la tele y se le atribuye cierta inclinación por el Barça.

Al margen de los estudios, su padre se esforzó por que su hijo fuera aprendiendo el oficio de rey inaugurando eventos, pronunciando discursos y codeándose con personalidades extranjeras. La pandemia ha interrumpido esa vertiente de su formación, pero antes de su inicio Mohamed VI ya sometió a su heredero a un buen entrenamiento, a veces un poco forzado.

placeholder El rey Mohamed, ofreciendo un discurso junto a su hijo. (EFE)
El rey Mohamed, ofreciendo un discurso junto a su hijo. (EFE)

Con tan solo 8 años, cortó la cinta de acceso al nuevo zoológico de Rabat. A partir de ahí se sucedieron las inauguraciones, desde la feria agrícola de Mequinenza hasta, en julio de 2019, la ampliación del puerto de Tánger Med, la infraestructura más importante encargada por Mohamed VI, pasando por la feria del libro de Casablanca y la entrega de trofeos deportivos a los ganadores de diversas competiciones.

De puertas para fuera, su padre le encargó que le representase, en septiembre de 2019, en el funeral del expresidente francés Jacques Chirac, gran amigo de la dinastía alauí. A petición de Mohamed VI, también fue en Rabat el anfitrión de otro expresidente de Francia, François Hollande, que efectuó una visita privada a Marruecos en 2018, y del príncipe Harry y de su esposa Meghan.

A veces, Mohamed VI impuso la presencia de su hijo. El presidente francés Emmanuel Macron no tenía previsto invitar a Moulay Hassan al almuerzo que ofreció, en diciembre de 2017, en El Elíseo, a algunos mandatarios que se habían desplazado a París para participar en la cumbre mundial del clima. Mohamed VI insistió en que sentase también a su hijo en la mesa y el anfitrión accedió. Con tan solo 14 años, el heredero del trono se codeó con el secretario general de la ONU, el presidente del Banco Mundial, etcétera.

Siempre preservando el anonimato, alguna personalidad extranjera ha descrito a Moulay como un joven parco en palabras y reservado, pero observador e interesado por la conversación de los adultos. No es un derroche de simpatía, le cuesta sonreír -quizás por timidez- pero sí es atento y educado.

placeholder El príncipe heredero de Marruecos recibe a los Reyes de España en 2019. (EFE)
El príncipe heredero de Marruecos recibe a los Reyes de España en 2019. (EFE)

Desplazarse con su padre no ha debido de ser siempre un plato de gusto para el príncipe heredero. Mohamed VI se durmió, el 11 de noviembre de 2018, mientras Macron pronunciaba un discurso con motivo del centenario del fin de la Primera Guerra Mundial. Donald Trump, que asistía también al acto, le echó entonces unas furibundas miradas delante de su hijo. Al monarca alauí no le entusiasman esas reuniones, bilaterales o colectivas, con personalidades extranjeras. Es especialista en dar plantones, el último al secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, al que no recibió en diciembre de 2019, a su paso por Rabat, porque alargó sus vacaciones en su casa de Pointe Denis, en Gabón.

Quizás Mohamed VI pegó algunas cabezas en esa ceremonia a causa de la somnolencia que le provoca la medicación que ingiere. El rey ha sido operado con éxito en dos ocasiones, la última en junio de 2020, de arritmias cardiacas y padece además una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). De ahí sus dificultades respiratorias cuando pronuncia discursos. Su delicada salud puede incitarle acaso a abdicar y pasar el testigo a su hijo.

La familia, sobre todos sus tres hermanas, se resisten a que renuncie al trono. Temen que Moulay Hassan esté demasiado influido por su madre, la princesa Lalla Salma, y margine y hasta maltrate a sus tías tras ser entronizado, según indican fuentes conocedoras de la familia real. Sería como una venganza por parte del joven príncipe marcado por el trato otorgado a su madre antes y después de su divorcio con Mohamed VI, en marzo de 2018.

placeholder La princesa Lalla Salma, en una imagen de archivo. (EFE)
La princesa Lalla Salma, en una imagen de archivo. (EFE)

Antes, a finales del invierno de 2018, Moulay Hassan constató coómo, a través de publicaciones afines a los servicios secretos como 'Le Crapouillot Marocains', artículos anónimos describían a su madre como una mujer "desdeñosa y despectiva", con un carácter "colérico y agresivo", y emperrada en "enfrentarse con sus cuñadas de la familia real" pese a los "reiterados llamamientos al orden" de su esposo, al que desobedecía.

Después del divorcio, el heredero observó cómo Lalla Salma desapareció de la vida pública durante meses y tuvo sus movimientos e incluso sus llamadas telefónicas restringidas. Se propagaron incluso rumores infundados sobre su secuestro o encierro en alguna dependencia real. La exesposa del rey sí fue, sin embargo, autorizada a pasar sus vacaciones de verano en su país preferido, Grecia, con sus dos hijos, Moulay Hassan y la princesa Lalla Khadija, de 14 años, y a viajar también en familia a Nueva York.

Moulay Hassan se crió con su madre y no con su padre -el matrimonio casi nunca compartió techo-, que además, hasta 2018, se ausentaba de Marruecos durante largos meses, a veces casi la mitad del año. Está, por tanto, mucho más apegado a su progenitora y, cuando la ha visto sufrir durante el divorcio, ese vínculo se ha reforzado aún más.

La Universidad Politécnica Mohamed VI en la que estudia tiene dos sedes, una en Rabat y otra en Benguerir, cerca de Marrakech, en el sur del país. Se anunció, en un principio, que el heredero se trasladaría a Benguerir y se alojaría allí en un chalé ecológico recién construido, pero el joven declinó mudarse. Prefirió quedarse en Rabat para permanecer cerca de su madre. Es la prueba más evidente de los lazos que les unen.

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