Máxima de Holanda, protagonista de la primera tiara pospandemia
  1. Casas Reales
VUELVEN LAS CENAS DE GALA

Máxima de Holanda, protagonista de la primera tiara pospandemia

Junto al rey Guillermo Alejandro, se encuentra realizando una visita de Estado a Alemania, donde ha tenido lugar la primera cena de gala con tiara en un año y medio

Foto: Máxima y Guillermo de Holanda, en Berlín. (EFE)
Máxima y Guillermo de Holanda, en Berlín. (EFE)

Por fin. Hemos esperado casi un año y medio, pero lo podemos decir con seguridad: los eventos de gala han vuelto. Y con ellos, las esperadas tiaras, símbolo inequívoco de reinas y princesas. Y la protagonista de la primera tiara pospandemia no podía ser otra: Máxima de Holanda. Aunque teníamos esperanzas de ver a la reina Letizia en la cena en honor del presidente coreano y su esposa, finalmente no fue así. Así que nos hemos tenido que 'ir' hasta Alemania, donde los reyes de los Países Bajos se encuentran realizando una visita de Estado, invitados por el presidente federal Frank-Walter Steinmeier. Y no ha faltado una cena de gala, celebrada este mismo lunes en el palacio presidencial Schloss Bellevue, la residencia oficial del jefe de Estado alemán.

Y para una cita tan esperada e importante, la reina Máxima de Holanda no ha dejado nada al azar, haciendo que vuelva todo el esplendor royal, casi olvidado desde marzo del año pasado, cuando las casas reales europeas tuvieron que anular todos los eventos de gala y guardar las joyas más valiosas para adoptar un perfil mucho más bajo, adecuado a la situación de crisis. Y lo cierto es que la absoluta normalidad no ha vuelto, pero ya se empieza a vislumbrar algo parecido en el horizonte. Tras la visita de Estado que hicieron los reyes Felipe y Letizia el pasado marzo a Andorra y la que realizó el presidente coreano a nuestro país, les ha tocado el turno a los reyes de los Países Bajos. De ahí que la argentina haya tirado de piezas muy valiosas del joyero de los Van Oranje.

placeholder Los reyes de Holanda, con el presidente federal Frank-Walter Steinmeier. (EFE)
Los reyes de Holanda, con el presidente federal Frank-Walter Steinmeier. (EFE)

Porque Máxima ha lucido en Alemania la tiara más valiosa de la familia, aunque con un pequeño truco. Quizá para no pasar de la nada al todo en una sola noche, ha elegido la versión reducida de la tiara Stuart. Es decir, sin el impresionante diamante que suele coronar esta diadema, y que ella solo lució una vez, en octubre de 2018 para una cena de gala en el palacio de Buckingham, quizá como guiño a sus anfitriones, ya que la primera referencia que se tiene de esta imponente piedra preciosa es de 1690, cuando fue comprada por los reyes Guillermo III -príncipe de Orange- y María II, de la dinastía Stuart -o Estuardo, como la conocemos más comúnmente-. A la muerte de ambos, pasó a formar parte de la colección privada de la casa Van Oranje, donde continúa hoy en día. Tan a buen recaudo que Máxima de Holanda solo lo ha lucido una vez, y llevaba décadas sin aparecer en público, ya que la ahora princesa Beatriz nunca llevó el diamante durante su reinado.

placeholder La reina Máxima, llegando al palacio presidencial. (Reuters)
La reina Máxima, llegando al palacio presidencial. (Reuters)

El diamante es de color azul y tiene 39,75 quilates y un tamaño bastante considerable, por lo que es una piedra increíblemente rara y, por tanto, valiosa. Es quizá el motivo por el que Máxima ha decidido rescatar la tiara Stuart, pero sin su pieza más característica, para no mostrar tanta opulencia como indica esta espectacular diadema. Eso sí, tampoco es que sin esta impresionante piedra haya estado coja de diamantes, porque los ha lucido tanto en el collar como en sus pendientes, ambos a juego con la tiara y también procedentes del joyero real.

Y para este reencuentro con las cenas de gala, las tiaras y las grandes joyas familiares, Máxima ha preferido no estrenar y ha tirado de fondo de armario, rescatando un diseño de Jan Taminiau, uno de sus diseñadores favoritos para este tipo de citas. Se trata de un vestido en tonos morados y dorados con escote asimétrico y bordados 3D, inspirados en el salón japonés del palacio de Huis ten Bosch. Lo ha combinado con unas sandalias doradas atadas al tobillo y con una ligera plataforma, además de una cartera dorada.

placeholder Máxima y Guillermo de Holanda, poniéndose las mascarillas. (Reuters)
Máxima y Guillermo de Holanda, poniéndose las mascarillas. (Reuters)

Tras el saludo al presidente federal y las tradicionales fotografías frente a la puerta principal del palacio, ha tenido lugar una de las anécdotas de la velada. Los reyes han posado sin mascarilla, pero tenían que colocársela para acceder al interior. Un momento que no ha estado exento de problemas para uno y otro, aunque, como es habitual, se lo han tomando con muy buen humor y dispuestos a disfrutar de la que es la primera cena de gala pospandemia, con una protagonista indiscutible, Máxima de Holanda y su -aunque en versión reducida- espectacular tiara, que pasará a la historia de las joyas reales por ser la primera que vemos tras la pandemia.

El redactor recomienda