Todo lo vivido por los reyes y sus hijas en el Club Náutico: palabras, gestos y un tropezón
El medallista olímpico Joan Cardona nos desvela la conversación que ha mantenido con Felipe VI, Letizia, Leonor y Sofía
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fb75%2F532%2F000%2Fb75532000534de625bd4b5e59bbf3d17.jpg)
Una medalla olímpica, aunque sea de bronce, bien vale su peso en oro. Lo sabe bien el rey Felipe VI que, siendo aún príncipe, tuvo una actuación relevante en Barcelona’92, cuando compitió en vela, el deporte que lleva décadas ligado a la Familia Real. Por eso, el aplauso que le ha dedicado el Real Club Náutico de Palma al menorquín Joan Cardona, medallista en Tokio, ha sido también un reconocimiento al trabajo diario de estos deportistas del mar.
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Ff7c%2Fba9%2F594%2Ff7cba95943fadd792cf9188c01125bda.jpg)
Un choque de puños con los reyes y sus hijas rompió el fuego entre el regatista y la familia. El Rey le reconocía a Cardona haber vibrado con las últimas mangas de la competición y entender toda la presión vivida. “Me ha sorprendido hablar tanto tiempo con ellos”, dijo el menorquín a Vanitatis. “También me han trasladado que vivieron con algo de rabia el no haber podido conseguir más medallas en vela”.
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F039%2F39a%2Ff6b%2F03939af6b43ea8df8cb08681b157f9c3.jpg)
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F039%2F39a%2Ff6b%2F03939af6b43ea8df8cb08681b157f9c3.jpg)
Doña Letizia, con un fresco vestido azul a rayas y repitiendo ibicencas de Espardenyes Torres, pidió a un escolta que le guardara el bolso blanco de mano que llevaba para poder tocar la medalla y comprobar su peso. “Le ha dicho a la princesa y la infanta que se acercasen y comprobaran que no es tan ligera como parece”. Leonor, con vestido corto con estampado floral y mismas alpargatas que lució en su visita a Lluc el pasado miércoles, se interesó por cómo había vivido el regatista unos Juegos Olímpicos sin público. Más tímida vimos a la infanta Sofía, con pantalón corto con cinturón y camisa verde menta y que se bajó en esta ocasión de las cuñas para ponerse unas abarcas a juego con las de su padre, que llevaba la equipación oficial de la tripulación del Aifos.
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F102%2F8be%2F1e9%2F1028be1e9041bb4b52fb8770385b03ff.jpg)
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F102%2F8be%2F1e9%2F1028be1e9041bb4b52fb8770385b03ff.jpg)
Tras el homenaje al medallista y fotografía en el escenario con las futuras promesas de la vela balear -no hubo discurso del monarca ni imagen con todos los niños-, Letizia y sus hijas quisieron despedir a Felipe antes de que empezara la última prueba de la Copa de Rey de Vela. A pesar del bochorno y de una gran expectación en el pantalán, no escatimaron tiempo en el adiós. Y eso que la reina, la princesa y la infanta no pudieron subirse en el barco porque es “lugar burbuja”. Toda la tripulación se realiza pruebas de antígenos para evitar los contagios. Aun así, posaron frente al Aifos, que marchaba cuarto en la clasificación general, y lanzaron besos con entusiasmo hacía unos amigos que reconocieron entre los visitantes que se encontraban en la zona superior del restaurante.
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F714%2F14f%2Fa28%2F71414fa288dff0c118abc1cd457e44d0.jpg)
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F714%2F14f%2Fa28%2F71414fa288dff0c118abc1cd457e44d0.jpg)
Leonor le susurró a su padre al oído un “buena suerte” apenas audible por el ruido y las mascarillas y doña Letizia prefirió levantar la mano y extender esos deseos de buena jornada a todos los compañeros de su marido. Besos en la mejilla y hasta la tarde.
Con el Rey ya a los mandos del velero y en el campo de competición, la reina y sus hijas salían de unas instalaciones que no visitaban desde el año 2019 y donde no se ve a la reina emérita doña Sofía desde hace ya varias ediciones; antes era una habitual. Y ese paseíllo hasta montar en un coche oficial ya preparado para regresar a Marivent con el aire acondicionado encendido, pudo costarle un disgusto a la reina, que tropezó con un agujero sobre el asfalto. Tras el sobresalto, se pudo ver la complicidad entre madre e hijas.
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fb97%2F6ef%2Fd35%2Fb976efd351031bafa52f0e60590eef5c.jpg)
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fb97%2F6ef%2Fd35%2Fb976efd351031bafa52f0e60590eef5c.jpg)
De espaldas a los fotógrafos, Sofía se acercaba a Letizia para comentarle algo de lo vivido mientras que Leonor optaba por agarrarle de la cintura. En ese momento, la reina posó su cuello sobre el hombro de su hija en un gesto cariñoso. Después, las tres se giraron para despedirse de la prensa. ¿Hasta el próximo verano?
Una medalla olímpica, aunque sea de bronce, bien vale su peso en oro. Lo sabe bien el rey Felipe VI que, siendo aún príncipe, tuvo una actuación relevante en Barcelona’92, cuando compitió en vela, el deporte que lleva décadas ligado a la Familia Real. Por eso, el aplauso que le ha dedicado el Real Club Náutico de Palma al menorquín Joan Cardona, medallista en Tokio, ha sido también un reconocimiento al trabajo diario de estos deportistas del mar.