Las 6 royals mejor vestidas de la boda de Haakon y Mette-Marit (y una mención especial)
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20º ANIVERSARIO

Las 6 royals mejor vestidas de la boda de Haakon y Mette-Marit (y una mención especial)

Veinte años después de su boda, recordamos los mejores looks, lucidos por la reina Sofía, Máxima de Holanda, Victoria y Magdalena de Suecia o la propia novia

Foto: Haakon y Mette-Marit, el día de su boda. (Getty)
Haakon y Mette-Marit, el día de su boda. (Getty)

Veinte años han pasado ya desde que el príncipe Haakon y Mette-Marit se dieran el 'sí, quiero'. Una boda que al principio no convenció a muchos por el pasado de ella, quien tuvo que pedir perdón públicamente por haber participado en un reality y haber tenido una estrecha relación con un narcotraficante. Además de ello, Mette-Marit tenía ya un hijo fruto de una relación anterior, Marius Borg, al que, tras muchas discusiones, los reyes Harald y Sonia acabaron acogiendo como un nieto más.

La historia de amor de Haakon y Mette-Marit tuvo un final feliz, que continúa 20 años después. A pesar de que han existido rumores de crisis, ellos siempre parecen tan enamorados como el primer día. El príncipe está siendo el mayor apoyo para su mujer en la fibrosis pulmonar crónica que sufre, y juntos han formado una bonita familia, con Ingrid Alexandra y Sverre Magnus. Y es precisamente su hija la que les ha impedido celebrar por todo lo alto este aniversario, ya que ha dado positivo en coronavirus y la familia al completo permanece confinada en Skaugum.

Con motivo de esta efeméride, en Vanitatis hemos elegido los mejores vestidos de la boda. Hay que tener en cuenta que la moda ha cambiado mucho desde entonces, y que en aquellos tiempos eran tendencia los vestidos brillantes ajustados con tirantes finísimos, como lucieron muchas de las invitadas.

1. Sin duda alguna, Mette-Marit merece un puesto en esta lista. Aunque su estilo ha sido cuestionado en numerosas ocasiones, hay que reconocer que el suyo es uno de los vestidos de novia más bonitos de la realeza. Sencillo a la par que elegante, la princesa se inspiró en el vestido que la bisabuela de Haakon, la reina Maud, lució en su boda con el rey Haakon VII. El modelo, de manga larga ajustada y escote redondo, era una creación el diseñador noruego Ove Harder Finseth. Estaba realizado con crepé de seda color marfil y tenía una cola de más de dos metros. La princesa eligió la tiara Daisy, un regalo de sus suegros. Asimismo, lució una gargantilla y una pulsera de diamantes también regalo de los reyes. Su ramo, uno de los más originales, representaba una larga guirnalda que incluía rosas y hortensias.

placeholder Mette-Marit y Haakon de Noruega. (Getty)
Mette-Marit y Haakon de Noruega. (Getty)

2. Máxima de Holanda era, por aquel entonces, la prometida de Guillermo Alejandro, ya que no se casaron hasta febrero de 2002. Según las normas protocolarias, al no estar casados la argentina no tenía que lucir tiara, pero ella quiso llevar, siendo la primera vez que la veíamos con una diadema, eso sí, de lo más sencilla, nada que ver con lo que ahora nos tiene acostumbrados. Algo similar ocurre con su vestido gris perla que, aunque nos gusta, no nos encaja con el estilo colorido que tiene actualmente la reina.

placeholder Guillermo Alejandro y Máxima de Holanda. (Getty)
Guillermo Alejandro y Máxima de Holanda. (Getty)

3. La que lo dio todo en cuestiones de estilo fue su cuñada, la princesa Laurentien de Holanda, quien presume de una peculiar forma de vestir. Sin embargo, para la boda de Haakon y Mette-Marit eligió un vestido verde oliva al que le añadió un abrigo de tul transparente bordado en flores verdes y burdeos, el mismo color de su fular, que llevaba entre los brazos. La nuera de Beatriz de Holanda coronó su estilismo con la tiara Ears of Wheat, una de las menores del joyero de los Orange.

placeholder Constantin y Laurentien de Holanda. (Getty)
Constantin y Laurentien de Holanda. (Getty)

4. Y más brillo encontramos en el look de una jovencísima Magdalena de Suecia, quien hacía sus primeros pinitos ante la realeza europea. Como si acudiera a un baile de graduación, la princesa eligió un vestido strapless en color champán que combinó con un chal -sin duda la prenda estrella de la boda- a juego. En cuestión de joyas, Magdalena echó mano de la tiara Modern Fringe, la que es su diadema favorita, y añadió un impresionante collar de chatones.

placeholder Magdalena de Suecia, con Nicolás de Grecia. (Getty)
Magdalena de Suecia, con Nicolás de Grecia. (Getty)

5. Su hermana Victoria también lo dio todo con el brillo y el raso con un vestido muy años 2000. El suyo era rosa, de Lars Wallin y con escote halter atado al cuello. No faltaba, por supuesto, el chal a juego, hecho con la misma tela. La primogénita de Carlos Gustavo y Silvia siguió los pasos de su hermana y eligió una tiara Fringe, en su caso la de Victoria de Baden. De lo mejorcito de la boda.

placeholder Victoria de Suecia. (Getty)
Victoria de Suecia. (Getty)

6. La única representante femenina de la familia real española fue la reina Sofía y dejó el pabellón muy alto con este diseño con aplicaciones joya en el centro. Aunque en aquella boda el protagonista fue don Felipe, y su relación con Eva Sannum, la emérita demostró tener un gusto exquisito para los grandes eventos. La tiara elegida fue la floral, un regalo de Franco en nombre del pueblo español.

placeholder La reina Sofía y don Felipe. (Getty)
La reina Sofía y don Felipe. (Getty)

7. Y una mención especial merece el paje más mono de todas las bodas reales. Marius Borg, el hijo que Mette-Marit tiene de una relación anterior, formó parte del cortejo nupcial en la boda de su madre con Haakon de Noruega. Vestido con un traje, con pajarita incluida, Marius se convirtió involuntariamente en el tercer protagonista de la jornada.

placeholder Marius Borg, en la boda de su madre. (Getty)
Marius Borg, en la boda de su madre. (Getty)
Princesa Mette-Marit
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