De Michael Wittstock a su hermano Sean: los apoyos de Charlène de Mónaco en Sudáfrica
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De Michael Wittstock a su hermano Sean: los apoyos de Charlène de Mónaco en Sudáfrica

La convalecencia de la exnadadora no está siendo fácil al estar tan alejada de sus hijos, pero sí está arropada por su familia

Foto: Una imagen de Charlène preparándose para su boda. (Reuters)
Una imagen de Charlène preparándose para su boda. (Reuters)

"Iba a viajar a Sudáfrica para reevaluar el trabajo de su Fundación allí y tomarse un tiempo libre con su hermano y algunos amigos". Es una de las confesiones que Alberto de Mónaco realizaba esta semana en la revista 'People', que parece haberse convertido en su publicación de cabecera, a la que cuenta los entresijos de su matrimonio y la verdad de los rumores que han surgido desde que se supiera que su esposa no está en Mónaco. Sus palabras dejan claro quién es uno de los apoyos de Charlène durante su estancia en Sudáfrica, su 'partner in crime' y a quién puede recurrir estando tan lejos de su marido y sus hijos.

Una infección, varias operaciones y mucha añoranza de sus hijos son algunas de las cosas que podrían describir la estancia de la princesa en su país de origen. Pero la soledad, no. Porque una de las premisas que estableció antes de casarse con Alberto de Mónaco fue que quería a su familia cerca. Y tan cerca. Su hermano Gareth no tardó en instalarse en el principado, convirtiéndose tanto él como su esposa en caras imprescindibles de la vida social monegasca. Charlène creó además un puesto para él en su fundación, por lo que también forma parte de la vida institucional muy a menudo.

placeholder Gareth Wittstock y su esposa, en una fiesta en septiembre. (EFE)
Gareth Wittstock y su esposa, en una fiesta en septiembre. (EFE)

Ahora bien, aunque la mayor parte de su familia se quedó en Sudáfrica, también la princesa Charlène se ocupó de que su distanciamiento fuera solo físico y no muy prolongado. Sus viajes al sur del continente africano han sido bastante frecuentes, dado que además quiso que parte del trabajo de la Fundación Princesa Charlène se desarrollara en la zona. Un área que ella conoce bien y que además le permitía estar con los suyos cada cierto tiempo. Precisamente, el plan que tenía en su último viaje de ida a Sudáfrica y del que todavía no ha podido efectuar la vuelta.

Según los medios del país, la esposa de Alberto de Mónaco se encuentra alojada en Thanda Safari, un exclusivo complejo en la provincia de Kwazulu-Natal, al oeste de Sudáfrica. Una ubicación que obedece a uno de los propósitos del viaje de Charlène, llevar a cabo una campaña por la protección de los rinocerontes, ya que es una zona donde abundan. También esos medios aseguran que Charlène está arropada por su familia, así que todo apunta a que, al menos parte de ella, están junto a una convalenciente princesa en el lujoso complejo. Desde luego, espacio y comodidades tienen todas las que quieran.

El hermano en la sombra

Sean Wittstock es el 'otro' hermano de Charlène. Mucho menos mediático que Gareth, pero por supuesto igual de importante en su vida. De hecho, incluso su vinculación va mucho más allá que la de hermanos. La revista alemana 'Bunte' aseguraba hace unas semanas que Sean era propietario de una red corporativa, de la que la cara visible es Claude Palmero, un administrador de activos de confianza del príncipe Alberto. El apoyo de su hermano es tan importante que incluso la misma publicación aseguraba que Charlène estaba buscando casa en Johannesburgo, concretamente en el barrio de Benoni, la misma zona donde vive el propio Sean con su familia, pero también los padres de Charlène y donde Gareth también habría adquirido una propiedad recientemente.

placeholder Michael Wittstock, junto a Charlène, Jacques y Gabriella en el Palacio Grimaldi. (Reuters)
Michael Wittstock, junto a Charlène, Jacques y Gabriella en el Palacio Grimaldi. (Reuters)

Los padres discretos

La cara de Michael Wittstock, padre de Charlène, dio la vuelta al mundo el 1 de julio de 2011, cuando fue el encargado de acompañar a su hija al altar para su enlace religioso con el príncipe Alberto. Tres años después, unas declaraciones suyas volvían a recorrer los medios de comunicación, por la naturalidad y humor con los que trataba la llegada de sus nietos. Pero, curiosamente, desde entonces ha mantenido un perfil mucho más bajo, quizá por recomendación del propio Palacio. Lo que sí se sabe es que viaja a menudo a Mónaco para visitar a sus nietos y que su salud es una de las grandes preocupaciones de la princesa Charlène. Ella misma confesaba a una revista sudafricana en 2019 que había tenido que ser operado y que su salud era uno de los motivos por los que últimamente se la veía más triste.

Pero igual que su padre está siempre en sus pensamientos, también su madre. En uno de los últimos cumpleaños de sus hijos, Jacques y Gabriella, oíamos cómo le mandaban un mensaje a su abuela. Y es que, aunque está a miles de kilómetros, también es una figura fundamental en la vida de los pequeños y, como su marido, viaja al principado siempre que puede. Los papeles ahora se intercambian y son los padres de Charlène los que están al pie del cañón velando por la salud de la exnadadora y su enfermedad, de la que aún quedan muchas dudas, pero no del apoyo que tiene de su familia en Sudáfrica.

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