El homenaje a Menchu Álvarez del Valle, abuela de Letizia, dos meses después de su muerte
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El homenaje a Menchu Álvarez del Valle, abuela de Letizia, dos meses después de su muerte

Sus amigas de la tertulia El Garabato y otras personas queridas de Menchu, como su hija, Henar Ortiz, protagonizaron este sábado un minuto de silencio en honor a la bisabuela de la princesa Leonor y la infanta Sofía

Foto: Menchu Álvarez del Valle. (EFE)
Menchu Álvarez del Valle. (EFE)

El pasado 27 de julio, Menchu Álvarez del Valle fallecía a los 93 años en su casa de Sardeu, Asturias. Una triste noticia que afectó mucho a doña Letizia, quien estaba muy unida a su abuela paterna, pero quien decidió no asistir a su despedida para evitar aglomeraciones. Ahora, dos meses después de su muerte, San Salvador de Moru ha querido homenajear de nuevo a la querida periodista radiofónica.

Sus amigas de la tertulia El Garabato y otras personas queridas de Menchu, como su hija, Henar Ortiz, protagonizaron este sábado un minuto de silencio en honor a la bisabuela de la princesa Leonor y la infanta Sofía, tal como informa el diario 'El Comercio'. "El acto arrancaba con una introducción a cargo de Patricia Toyos, compañera de Menchu en la tertulia femenina, que recordó cómo la homenajeada comentaba siempre que nuestros encuentros la habían ayudado a tener ilusión en un momento difícil de su vida", pero, recalcó, "lo que nos aportó ella a todas nosotras va a ser tremendamente difícil de olvidar", explica el citado periódico.

El acto estuvo presidido por una imagen de la Virgen de Covadonga donada por la propia Menchu y se cumplió con una de sus últimas voluntades: que su amiga Rita María Álvarez leyera el poema 'Señor que lo quisiste', de Dulce María Loynaz.

Señor que lo quisiste

Señor que lo quisiste: ¿para qué habré nacido?

¿Quién me necesitaba,

quién me había pedido?

¿Que misión me confiaste?

Y ¿por qué me elegiste,

yo, el inútil, el débil,

el cansado...? El triste.

 

Yo, que no sé siquiera

que es malo lo que no es bueno,

y si busco las rosas y me aparto del cieno,

es sólo por instinto. Y no hay mérito alguno

en la obediencia fácil a un instinto oportuno...

 

Y aún más:

¿Pude hacer siempre todo lo que he intentado?

¿Soy yo mismo siquiera lo que había soñado?...

¿En qué ocaso de alma ha disipado el luto?

¿A quién hice feliz tan siquiera un minuto?

¿Que frente obscura y torva se iluminó de prisa

tan sólo ante el conjuro de mi pobre sonrisa?

 

¿Evitar a cualquiera pude el menor quebranto?

¿De qué sirvió mi risa; de qué sirvió mi llanto?

Y al fin, cuando me vaya frío, pálido, inerte...

¿Que dejaré a la Vida? ¿Que llevaré a la Muerte?...

 

Bien sé que todo tiene su objeto y su motivo:

Que he venido por algo y que para algo vivo.

Que hasta el más vil gusano su destino ya tiene,

que tu impulso palpita en todo lo que tiene

Y que si lo mandaste fue también con la idea

de llenar un vacío, por pequeño que sea...

 

Que hay un sentido oculto en la entraña de todo:

en la pluma, en la garra, en la espuma, en el lodo...

Que tu obra es perfecta: ¡Oh, Todopoderoso,

Dios Justiciero, Dios Sabio, Dios Amoroso!...

El Dios de los mediocres, los malos y los buenos...

En tu obra no hay nada ni de más ni de menos...

 

Pero... no sé, Dios mío: me parece que a Ti

–un Dios...– te hubiera sido fácil pasar sin mí.

En una de las entrevistas previas a su muerte, Menchu reveló que hablaba a diario con su hijo Jesús, el padre de doña Letizia. Con Henar, que vive en Asturias, se veía mucho más a menudo. Y había algo que les ocultaba a los dos: uno de sus grandes vicios era el tabaco. Le gustaba fumar y no le importaba confesarlo, aunque admitía que a ninguno de sus dos hijos les hacía gracia. En la misma entrevista, que concedía al diario 'La Razón' con motivo de su 92 cumpleaños, decía que el mejor regalo para ese día sería "tener un beso de cada una de sus bisnietas".

Su trabajo en los medios, durante más de cuatro décadas, sirvió para que se la reconociera en 2013 con el Premio Nacional de Radio, otorgado por la Academia de las Artes y las Ciencias Radiofónicas de España. Otro, mucho más reciente, la llevó a subir al escenario en mayo de 2019 para recoger el Premio de Honor Gava, que concede la Asociación Clúster de la Industria Creativa, Cultural y Audiovisual de Asturias. Pero, para ella, el mejor premio era seguir poniéndose detrás de los micrófonos para llegar a los oyentes, como había hecho desde los años 40.

Henar Ortiz Infanta Sofía
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