El rey Juan Carlos se despacha sobre su 'exilio': "Algunos están muy contentos de que me marchara"
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El rey Juan Carlos se despacha sobre su 'exilio': "Algunos están muy contentos de que me marchara"

"Aquí no molesto a la Corona", ha declarado el Rey emérito a una periodista y amiga suya que está a punto de publicar toda su información en una suculenta biografía

Foto: El rey emérito Juan Carlos I, en 2018. (Getty)
El rey emérito Juan Carlos I, en 2018. (Getty)

Ha sido más de un año de silencio absoluto, solo roto unos minutos en febrero para desmentir que se estuviera muriendo. Pero Juan Carlos I ha mantenido ese silencio público mientras hablaba en privado con una periodista a quien le ha contado todo lo que siente y cómo es su vida.

Se trata de una biografía que ha escrito la periodista Laurence Debray en la que no se calla nada. Incluso admite que las relaciones con su hijo, el rey Felipe VI, están completamente rotas. Ni siquiera le felicitó por su 83 cumpleaños el pasado mes de enero.

placeholder Juan Carlos I y su hijo, el rey Felipe VI. (Reuters)
Juan Carlos I y su hijo, el rey Felipe VI. (Reuters)

Ha sido la revista ‘Paris Match’ la que ha tenido acceso al libro, suculento por el descaro de las declaraciones. “Algunos están muy contentos de que me marchara”, llega a decir el Rey emérito, quien ha mantenido reuniones con Debray donde reside. La periodista cuenta cómo es la vida del monarca en Emiratos Árabes, describe su casa y quién está con él.

Foto: La reina Sofía, en una imagen de archivo. (EFE)

El libro, ‘Mi rey venido a menos’, saldrá a la venta el próximo miércoles, 6 de octubre, y promete no dejar indiferente a nadie. El emérito mantiene una amistad con la periodista, así que no se ha dejado casi nada en el tintero. Decimos casi nada porque de las cuestiones económicas de las que le acusan ha preferido no pronunciarse. Prefiere hablar de su legado general y sobre eso declara: “Las instituciones que dejé deberían ser suficientes. Ellas hablan por sí mismas. Pero es cierto, las instituciones se destruyen más fácilmente que se construyen”.

¿Posible vuelta?

El exmonarca habla también de su posible vuelta, la que desea con todas sus fuerzas aunque reconoce que desconoce cuándo se producirá. “No lo sé en absoluto”, admite. Y añade que “afrontaba muchas presiones”. Sí que tiene su opinión sobre los motivos por los que se marchó: “¿Por qué? —se pregunta—. Porque aquí no molesto a la Corona”.

Foto:  El rey Juan Carlos. (Limited Pictures)

Y la Corona es ahora su hijo, con quien no mantiene relación de ningún tipo. Es más, sus allegados lo cuentan: “Antes se refería a don Felipe como 'el Rey', ahora habla de 'mi hijo', es una forma de degradarlo”.

Debray ha estado en Abu Dabi y describe la casa de don Juan Carlos, situada en una de las islas artificiales del país árabe, como fría y 'kitsch', típica de esos lares, plagada de tecnología y robotizada. Una jaula ultramoderna para un rey que añora el jamón ibérico, que se hace enviar por sus amigos. Allí le atiende una pareja de filipinos y cuatro personas españolas de seguridad. Habla casi a diario con sus dos hijas, con la reina Sofía (a la que llama “la reina profesional”) y con algunos amigos de confianza. Don Juan Carlos y doña Sofía, pese a lo que se ha escrito tantas veces, mantienen una buena relación y ella siempre ha estado a su lado, para lo bueno y para lo malo. Y así queda claro en el libro.

El día a día

Su día a día, como había avanzado Vanitatis, es monótono. Se levanta a las siete de la mañana, se dirige a su salón, convertido en un gimnasio a esas horas, y se ejercita. La revista acompaña su artículo con una fotografía de don Juan Carlos de hace unos días en la que se le ve en forma, bronceado y sonriente. Sufre dolor en la cadera, algo que arrastra desde hace años, pero en el libro se asegura que su dolor más profundo es por la situación en la que se encuentra. No cuenta con médicos ni enfermeras a domicilio y uno de sus guardas le acompaña a diario a la piscina, donde hace ejercicios para las piernas.

Foto: La reina Sofía, en una imagen de archivo. (Getty)

Cada día se lee toda la prensa española y se comunica con los suyos con el teléfono móvil y la tableta. Lo hace con WhatsApp y con videollamadas. También mantiene “conversaciones interminables” con sus abogados. “El Rey no suspira, no conoce la amargura, simplemente nota que su universo se ha encogido”, describe la revista. Porque, como señalan en el libro, “mucha gente le ha dado la espalda”.

Jamón ibérico

Cansado de su situación, don Juan Carlos pasa sus días pensando en un hipotético regreso. Lo hemos dicho en estas páginas muchas veces, vive obsesionado con volver. “¡Es suficiente”, dice la periodista, “¡que tome el avión!”, escribe Laurence Debray, quien le pregunta qué es lo que más extraña de España. “¡La comida!”, responde él con picardía. Y recuerda que un amigo le manda jamón ibérico.

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