Haya de Jordania: su exmarido mueve ficha y ella cuenta su infierno personal
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UNA SITUACIÓN DRAMÁTICA

Haya de Jordania: su exmarido mueve ficha y ella cuenta su infierno personal

En plena contienda judicial con el emir de Dubái, que se defiende de las acusaciones de hackeo, su abogada ha ganado algunas batallas, pero la guerra continúa

Foto: Haya de Jordania, llegando a los tribunales el año pasado. (Getty)
Haya de Jordania, llegando a los tribunales el año pasado. (Getty)

Tiene todos los ingredientes no ya de un melodrama sino de una película de espías, y podríamos añadir que incluso con unos ingredientes de terror. Si no, tengan en cuenta lo que ha afirmado el juez que instruye el caso que enfrenta a Haya de Jordania con el emir de Dubái: "Se dice con frecuencia que lo más importante que un ladrón roba en una casa es la paz mental del propietario. Lo mismo debe de ser cierto con el hackeo telefónico", según recoge 'The Guardian'.

Según el prestigioso rotativo británico, son centenares los documentos a los que han tenido acceso y que evidencian que nos encontramos ante un escándalo de dimensiones gigantescas, pues acreditan el espionaje por parte del emir a su sexta esposa, la princesa Haya, pero también a su abogada, la baronesa Fiona Shackleton, que es miembro de la Cámara de los Lores (también ha estado detrás de los divorcios del príncipe Carlos y Diana de Gales, y de Paul McCartney y Heather Mills), además de a su socio y a otras tres personas involucradas en la encarnizada batalla que mantienen por el futuro de sus hijos.

placeholder La princesa Haya, con su abogada, la baronesa Fiona Shackleton. (Reuters)
La princesa Haya, con su abogada, la baronesa Fiona Shackleton. (Reuters)

La principal conclusión a la que se ha llegado después de un año de intensa (y millonaria) batalla legal es que una serie de personas, llamémosles espías o agentes de Mohammed bin Rashid Al Maktoum, vicepresidente y primer ministro de Emiratos Árabes Unidos, estarían involucrados en la vigilancia de seis teléfonos en el Reino Unido, gracias a la tecnología proporcionada por la empresa israelí NSO Group.

Un escándalo mayúsculo

Muchos de nuestros lectores y lectoras estarán familiarizados ya con el escándalo del software Pegasus de NSO Group, que permitió a diversos países recabar información confidencial de numerosas personas de gran relevancia sin su consentimiento, que beneficiaba a los gobiernos de países como México, Marruecos y, precisamente, Emiratos Árabes Unidos, pero, como no podía ser de otra manera, negaron haber hecho un uso ilícito del mismo. Los hechos, que suelen ser tozudos, apuntan en otra dirección.

"La vigilancia ocurrió con la expresa o implícita autoridad del padre", ha escrito el juez Sir Andrew McFarlane, al frente del juzgado de familia que instruye el caso, pero el equipo legal del exmarido de la princesa Haya hizo lo imposible una y otra vez para que esta conclusión no fuera tenida en cuenta, argumentando que este tribunal no tenía jurisdicción contra un gobernante extranjero o que no podía probar que el hackeo se hubiera producido. Finalmente, su última apelación ha sido desestimada.

placeholder Cherie y Tony Blair. (Reuters)
Cherie y Tony Blair. (Reuters)

¿Cómo se descubrió el hackeo? Pues recurriendo nada menos que a un detective digital experto en informática forense y fue Cherie Blair, mujer del ex primer ministro Tony Blair, quien avisó a la abogada de la princesa Haya de lo que podía estar sucediendo. Una exitosa abogada, a través de su bufete Omnia Strategy, Blair ha tenido entre sus clientes a NSO Group, a la que ha asesorado en este y otros conflictos.

Cherie recibió una llamada de un directivo de la compañía que le dijo que "ha llegado a la atención de NSO que su software puede haber sido usado de manera inapropiada para monitorizar el teléfono móvil de la baronesa Shackelton y su cliente, Su Alteza Real la princesa Haya". Blair le pasó inmediatamente la información a la abogada consciente de la gravedad del asunto, del que ahora están trascendiendo todos estos detalles nada edificantes.

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Hussein y Noor de Jordania.

El relato que ha hecho la princesa Haya de Jordania en los tribunales enfatiza que se siente vigilada de todas las maneras posibles... No solo a través de sus conversaciones telefónicas. Según ha manifestado en sede judicial, personas de confianza del jeque intentaron comprar una propiedad inmobiliaria cercana a la suya desde la que se podía ver con claridad todo lo que ocurría en su propia casa, que había heredado de su padre, el recordado rey Hussein de Jordania. Finalmente, el pasado mes de noviembre trascendió que la compra no pudo hacerse efectiva, lo que no significa que los miedos de la princesa se hayan disipado. Según quedó acreditado en el juicio, habían intentado adquirir una propiedad en Surrey, Parkwood Estate, tan cercana a Castlewood, la de Haya, que "si alguien hubiera decidido hacerlo, tenía una posición privilegiada para vigilarla de manera directa o electrónica". Una situación que no hubiera desentonado en la célebre película 'La ventana indiscreta', de Alfred Hitchcock.

El miedo de la princesa

Las palabras de Haya no pueden ser más elocuentes: "Siento como si las paredes se estuvieran cerrando sobre mí, que no puedo proteger a los niños y que no estamos seguros en ningún lado. Siento que me estoy defendiendo frente a un 'estado'. Incluso en nuestra casa estarán sobre nosotros". Y eso que el tribunal ha establecido un perímetro en torno a la propiedad de la princesa, donde vive con sus hijos, al que no puede aproximarse nadie relacionado con el jeque, ni sobrevolarla por debajo de los 300 metros. También han estipulado que no podrán comprar ninguna propiedad adyacente.

Mientras tanto, la batalla judicial por sus hijos continúa... Las espadas están en alto.

placeholder Mohammed bin Rashid Al Maktoum y la princesa Haya, en una imagen de archivo. (EFE)
Mohammed bin Rashid Al Maktoum y la princesa Haya, en una imagen de archivo. (EFE)

En cualquier caso, el emir de Dubái ha emitido un comunicado muy contundente: "Siempre he negado las alegaciones realizadas contra mí y continúo haciéndolo. Estos asuntos conciernen a supuestas operaciones de seguridad de Estado. Como jefe de un Gobierno relacionado con procedimientos familiares, no era apropiado para mí aportar pruebas de temas tan sensibles, de manera personal o a través de mis consejeros en un tribunal extranjero. Ni el emirato de Dubái ni los Emiratos Árabes Unidos son parte de estos procedimientos y no participaron en la vista. Los descubrimientos están basados por este motivo en una foto incompleta. Además, los descubrimientos están basados en pruebas que no se me mostraron ni a mí ni a mi equipo. Por eso, mantengo que fueron hechos de una manera injusta".

Las relaciones diplomáticas

¿Y qué hay del conflicto diplomático que conlleva todo esto? Pues de momento el emir de Dubái y Boris Johnson parecen mantener relaciones cordiales. Emiratos Árabes Unidos, una federación de siete emiratos, entre otros Abu Dabi, donde se encuentra en la actualidad el rey Juan Carlos, es un aliado estratégico del Reino Unido. Y, como decimos, el primer ministro recibió al príncipe heredero de Abu Dabi, Mohammed bin Zayez, el pasado mes de septiembre en Downing Street. ¿Será el jeque interrogado por la policía por este caso? Es altamente improbable. La prensa británica es unánime en este sentido.

placeholder Mohammed bin Zayed Al Nahyan, con Boris Johnson el pasado 16 de septiembre. (Reuters)
Mohammed bin Zayed Al Nahyan, con Boris Johnson el pasado 16 de septiembre. (Reuters)
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