La reina Sofía vuelve a la catedral en la que se casó y luce un collar muy especial en la boda de Philippos y Nina Flohr
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La reina Sofía vuelve a la catedral en la que se casó y luce un collar muy especial en la boda de Philippos y Nina Flohr

Se trata de una joya personal con un significado muy especial que la madre de Felipe VI solo luce en ocasiones muy emotivas para ella

Foto: Doña Sofía junto a su hermana en la boda de Philippos de Grecia. (Gtres)
Doña Sofía junto a su hermana en la boda de Philippos de Grecia. (Gtres)

Es la joya que escoge para las ocasiones más especiales. La reina Sofía ha lucido un colgante con un rubí de talla cabujón que heredó de su madre, Federica de Grecia, para acudir a la boda de Philippos de Grecia y Nina Flohr. El 'pendentif' es el mismo que escogió para la coronación de su hijo, el 19 de junio de 2014 o en su reaparición en la Pascua Militar junto a don Juan Carlos I.

La Reina emérita ha dado todo el protagonismo a la joya. Doña Federica de Grecia lució el mismo colgante para el bautizo de su nieto, el ahora rey Felipe VI, en 1968, y lo llevó con un collar de varias vueltas combinado.

placeholder Doña Sofía y su hermana en la boda de Philippos de Grecia. (Gtres)
Doña Sofía y su hermana en la boda de Philippos de Grecia. (Gtres)

Doña Sofía no es mujer de joyones. La madre del Rey suele lucir bisutería, colgantes incluso de huevos Fabergé, piedras simbólicas de otras culturas... Es ahora la reina Letizia quien luce las joyas de pasar, joyero que va de reina en reina. Así que doña Sofía ha echado mano a su joyero personal y ha lucido la pieza que más estima.

placeholder La reina Sofía en la boda de Felipe de Serbia. (Getty)
La reina Sofía en la boda de Felipe de Serbia. (Getty)

El futuro de este collar es incierto. Porque al tratarse de una joya personal, puede dejarla en herencia a quien ella quiera, a diferencia de las joyas de pasar, que ha heredado doña Letizia directamente. Así, podría ser que dentro de unos años viéramos a alguna de sus hijas, ya sea la infanta Elena o la infanta Cristina, con el collar. Incluso alguna de sus nietas, puesto que todos su hijos han tenido descendencia femenina.

Este caso del 'pendentif' de rubí es trasladable a cualquier joya propiedad de la reina Sofía, como lo es la tiara floral, un regalo que Franco le hizo con motivo de su boda, o la tiara prusiana, también herencia de su madre. Cuando murió la reina Federica, en 1981, el colgante pasó a manos de la Reina emérita, quien lo ha lucido sobre todo en citas de gran carga emotiva para ella.

En la proclamación de don Felipe lo combinó con un discreto vestido amarillo con el que el rubí destacaba aún más. También lo escogió para la cena de gala con motivo de la boda del príncipe Leka de Albania con Elia Zaharia, puesto que mantiene una estrechísima relación con el novio y, sobre todo, con su padre, Leka I. Otro de los momentos en los que lució el colgante fue en la boda de su ahijado, el príncipe Felipe de Serbia, con Danika Marinkov, una diseñadora gráfica.

placeholder Saludo tras la proclamación del rey Felipe VI en las Cortes. (EFE)
Saludo tras la proclamación del rey Felipe VI en las Cortes. (EFE)
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