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Keep calm and carry on: la sorprendente vuelta de Isabel II al trabajo (y en persona)
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A PESAR DE LA SALUD

Keep calm and carry on: la sorprendente vuelta de Isabel II al trabajo (y en persona)

Después de un mes, hemos vuelto a ver a la monarca británica haciendo frente a uno de sus compromisos de su agenda de forma presencial y no virtual

Foto: La reina Isabel, en unas audiencias en el castillo de Windsor. (Getty)
La reina Isabel, en unas audiencias en el castillo de Windsor. (Getty)

Ni la edad ni los recientes problemas de salud parecen mermar a la monarca británica. Al menos es lo que se desprende de la sorprendente vuelta de Isabel II al trabajo, que ha tenido lugar este mismo miércoles. No sería una noticia relevante si no fuera porque solo hace tres días faltaba a la que es una de sus citas obligadas del año, el Día del Recuerdo, al que no pudo asistir por problemas en la espalda. Un contratiempo que se unía a los problemas de salud de los que ya se informó hace unas semanas, que la obligaron a cancelar un viaje que tenía previsto a Irlanda del Norte y a tener una agenda bastante más relajada.

Por eso, todos los compromisos que la reina Isabel II ha tenido desde entonces -hace casi un mes- han sido vía online. Hasta este miércoles, cuando la hemos visto de nuevo, haciendo frente a una cita de su agenda de forma presencial. Ha sido en el castillo de Windsor, donde vive desde que se declaró la situación de pandemia. El motivo, despedirse de Nicholas Carter, jefe del personal de Defensa y jefe profesional de las Fuerzas Armadas de Gran Bretaña, quien está previsto que dimita a finales de noviembre de su cargo.

placeholder La reina, durante la audiencia. (Getty)
La reina, durante la audiencia. (Getty)

Y la monarca lo ha recibido, además, de pie, con muy buen aspecto y enfundada en un llamativo vestido de flores, además de los labios pintados, un toque del color del que no prescinde por muy delicada que esté. No solo sorprende la vuelta al trabajo de Isabel II, sino también verla con esa actitud, como si la preocupación por su salud no fuera con ella, aun siendo la protagonista de las noticias. Pero esta cita entra dentro de estos compromisos que requieren menos esfuerzo y que puede seguir llevando a cabo, al igual que el trabajo de despacho, que pocas veces ha dejado a un lado en estas siete décadas de reinado.

Así, las alarmas que saltaban hace un mes, cuando se supo que tenía ciertos problemas de salud y que se intensificaban este domingo, al conocerse que tampoco asistiría a los homenajes en el Día del Recuerdo, pueden apagarse y dejar de sonar. Que no es la época más activa de Isabel II, no se puede negar. Pero esta reaparición indica que aún puede asumir muchos de los compromisos de la agenda. Y también deja claro que la posibilidad de una abdicación ronda por las cabezas de muchos británicos, pero no por la suya.

Las fuertes convicciones religiosas de la reina Isabel y su sentido de Estado hacen que la reina Isabel esté convencida de que "debe servir al país hasta su muerte". Un caso muy parecido al de Margarita de Dinamarca, por ejemplo, de la que se ha hablado en varias ocasiones de una posible abdicación. Las mismas en las que ella la ha negado, bien con hechos o con palabras. Pero, eso sí, muchos expertos apuntan que no hay abdicación como tal, como la que vivimos aquí con Juan Carlos I o en Holanda con la princesa Beatriz, pero sí está teniendo lugar una "transición tranquila".

placeholder La reina Isabel, con sus herederos. (Palacio de Buckingham)
La reina Isabel, con sus herederos. (Palacio de Buckingham)

Es una expresión que están utilizando los más entendidos en la Casa Real británica para describir la situación actual: la monarca no va a abdicar, pero tanto el príncipe Carlos como futuro rey como el príncipe Guillermo, futuro heredero, tienen cada vez más peso en la institución y han asumido muchas más obligaciones desde la Corona. Es una forma de repartir el trabajo y que cada uno tenga muy claro su papel para el día que ella falte, que ella misma reconoce que no será muy lejano, a juzgar por las palabras que ha utilizado para sus dos últimos discursos.

Cronología de una preocupación real (en los dos sentidos)

Era el pasado 20 de noviembre cuando saltaron todas las alarmas al conocerse que la reina Isabel tenía que cancelar su viaje previsto a Irlanda del Norte. "La reina ha aceptado los consejos médicos acerca de que tiene que descansar los póximos días. La reina se encuentra bien y lamenta no poder visitar Irlanda del Norte, donde tenía que ir para cumplir con unos compromisos tanto en el día de hoy como mañana. La reina manda sus mejores deseos a la gente de Irlanda del Norte, y está deseando visitar la zona próximamente", decía el comunicado de Buckingham.

placeholder La reina Isabel, en Windsor antes de sus problemas de salud. (Reuters)
La reina Isabel, en Windsor antes de sus problemas de salud. (Reuters)

Por si esto no fuera suficiente, al día siguiente se supo que esa misma noche había tenido que acudir al hospital, aunque la información que se proporcionó en todo momento intentaba ser tranquilizadora, dado que se matizó que solo había sido para hacer algunas pruebas y que había sido de alta, por lo que estaba en Windsor trabajando tan tranquila. El hecho de que haya tenido que cancelar su asistencia, primero a la COP26, en la que estuvo representada por miembros de su familia, y después al Día del Recuerdo aumentaron las preocupaciones por su salud.

Pero parece que no hay motivo de gran alarma, al menos si nos atenemos a su aspecto y actitud en esta vuelta al trabajo, con la que deja claro que de retirarse, de momento, nada.

Ni la edad ni los recientes problemas de salud parecen mermar a la monarca británica. Al menos es lo que se desprende de la sorprendente vuelta de Isabel II al trabajo, que ha tenido lugar este mismo miércoles. No sería una noticia relevante si no fuera porque solo hace tres días faltaba a la que es una de sus citas obligadas del año, el Día del Recuerdo, al que no pudo asistir por problemas en la espalda. Un contratiempo que se unía a los problemas de salud de los que ya se informó hace unas semanas, que la obligaron a cancelar un viaje que tenía previsto a Irlanda del Norte y a tener una agenda bastante más relajada.

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