La muerte con la que Charlène de Mónaco cierra su año más difícil
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IN MEMORIAM

La muerte con la que Charlène de Mónaco cierra su año más difícil

La princesa se despide del arzobispo de Sudáfrica y premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu, con un emotivo mensaje en Instagram

Foto: Charlène y Desmond Tutu, en 2011. (EFE/STR)
Charlène y Desmond Tutu, en 2011. (EFE/STR)

La esposa de Alberto de Mónaco no gana para disgustos y el último llegaba solo un día después de Navidad, provocándole una gran tristeza. Charlène cierra su año más difícil con la muerte de Desmond Tutu, al que admiraba profundamente y con el que colaboró en numerosas causas benéficas. “Mi querido amigo, te echaré de menos. Sé que estás al lado de nuestro padre. Siempre tendré buenos recuerdos de nosotros y tu risa permanecerá en mi corazón para siempre. Descansa en paz”, escribió en su Instagram junto a dos fotos suyas con el arzobispo emérito de Sudáfrica y premio Nobel de la Paz.

Desmond Tutu fallecía el 26 de diciembre a los 90 años tras haber sido hospitalizado a principios de mes por una infección. Era todo un símbolo en el país de la princesa que hoy llora su muerte y le rinde homenaje. Es el segundo amigo que pierde este 2021, ya que el pasado mes de marzo despedía al rey zulú Goodwill Zwelithini, que no pudo superar las complicaciones derivadas de la diabetes que padecía y por las que llevaba ingresado varias semanas y murió a los 72 años. Charlène asistió sola, sin la compañía de su marido, al funeral en el Palacio Real KwaKhethomthandayo, en Nongoma, vestida de luto riguroso, con mantilla negra cubriendo su cabeza y mascarilla.

"El rey Goodwill Zwelithini era un hombre honorable con un corazón puro. Compartimos muchos momentos especiales a lo largo de los años, que siempre recordaré. Extrañaré a mi amigo y rezaré para que la familia real zulú encuentre consuelo", dijo entonces a modo de último adiós. A estas dos muertes hay que sumarle una más, la de uno de sus perritos, el pasado mes de octubre, mientras ella todavía se encontraba en Sudáfrica. Charlène, desolada, no dudó en dedicarle unas palabras en Instagram: “Mi ángel murió anoche, fue atropellada. Te extrañaré mucho. Descansa en paz”.

Tres duros golpes que han venido a acompañados de una larga enfermedad que aún hoy trata de superar. La princesa ha vivido un verdadero annus horribilis que ha hecho que su vida se desmorone como un castillo de naipes. Durante años se la ha conocido con el sobrenombre de ‘la princesa triste’ llegando a comparársela con Lady Di por su dificultad de adaptarse a la vida de palacio y su constante rictus de melancolía. Sin embargo, parecía haber conseguido un equilibrio entre su vida institucional y su vida familiar y se la veía más feliz. Todo se torció durante los primeros meses de 2021 y desde entonces las cosas no han hecho más que empeorar.

Su viaje a Sudáfrica, en mayo, dos meses después de asistir al entierro del rey zulú, marcó el principio de una pesadilla que no termina. Su dolencia otorrinolaringológica la obligó a pasar por quirófano en varias ocasiones y la mantuvo atrapada en Sudáfrica, lejos de su familia, durante más de seis meses. Con su esperado regreso al principado, el pasado mes de noviembre, mucho más delgada y aún convaleciente, parecía que todo había terminado… Nada más lejos de la realidad, la esposa del príncipe Alberto volvía con un profundo agotamiento físico y mental que hizo que tuviera que ser ingresada en una clínica fuera de Mónaco para su total recuperación. Y allí permanece…

placeholder Sus hijos, Jacques y Gabriella, hace unos días en la inauguración de la Christmas Village de Montecarlo. (EFE/EPA/Eric Gaillard)
Sus hijos, Jacques y Gabriella, hace unos días en la inauguración de la Christmas Village de Montecarlo. (EFE/EPA/Eric Gaillard)

De nuevo tiene que mantenerse alejada de sus hijos, Jacques y Gabriella, que es lo más duro para ella. El soberano monegasco anunció que él y los niños la visitarían en Navidad, pero de momento no tenemos noticias de que esto se haya producido. Mientras tanto, Charlène reaparece de vez en cuando en sus redes sociales, ya sea para dedicar unas palabras a su fallecido amigo Desmond Tutu, o para felicitar la Navidad, como hizo el 25 de diciembre con este mensaje: “El sentimiento de dar, ayudar y salvar vidas es lo que hace que mi fundación sea tan especial. Gracias a todos en todo el mundo por sus continuas donaciones que nos permiten crecer cada vez más. Espero que esta Navidad traiga felicidad en todos los aspectos, así como amor durante toda la temporada. Que Dios los bendiga sin cesar. Con todo mi amor”.

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