Las memorias de la reina Margarita: del accidente que casi le cuesta la vida a su gran amor
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Las memorias de la reina Margarita: del accidente que casi le cuesta la vida a su gran amor

Con motivo de sus 50 años en el trono, la monarca danesa ha compartido con el autor Tom Buk-Swienty sus recuerdos antes de ser reina, entre los que se encuentra este pasaje

Foto: La reina Margarita y Ana María de Grecia. (Cordon Press)
La reina Margarita y Ana María de Grecia. (Cordon Press)

El pasado año 2021 fue bastante prolífico, al menos en cuanto a biografías y libros reales se refiere. Desde que en el mes de noviembre se publicara una sobre Amalia de Holanda, con motivo de su 18º cumpleaños -toda una tradición en la casa Orange-, a la de su madre, Máxima, por sus 50 años, o la de María Teresa y Enrique de Luxemburgo para celebrar sus cuatro décadas en el trono. Ahora le toca el turno a Margarita de Dinamarca, que cumple este 14 de enero medio siglo como reina, y por eso publicarán sus memorias, compartidas por ella misma. Muchas anécdotas y recuerdos, entre los que se encuentra un accidente de tráfico que casi les cuesta la vida a la propia reina Margarita y a su hermana, Ana María de Grecia.

La monarca danesa se ha vaciado para el libro 'En el camino', donde ha compartido con el autor Tom Buk-Swienty los recuerdos que tiene desde que nació, en 1940, hasta 1972, el año en el que, a la fuerza, tuvo que asumir el trono de su país. Su padre caía súbitamente enfermo el 1 de enero de ese año y moría solo dos semanas después. Así que ella se convertía en la primera mujer en cinco siglos que lo ocupaba. Y lo hacía gracias a que su padre se había empeñado en cambiar la Constitución para que, aunque no había tenido hijos varones, pudiera reinar su primogénita. La abolición de la ley sálica que imperaba hasta entonces fue, además, refrendada con el voto popular.

placeholder La reina Margarita, en un acto reciente. (EFE/Clemens Bilan)
La reina Margarita, en un acto reciente. (EFE/Clemens Bilan)

De eso hace ya 50 años y la reina Margarita, que no pierde la ocasión de realizar una buena celebración, lo va a festejar a lo grande, con numerosas citas en enero y una gran cena de gala en la que recibirá a monarquías europeas. Pero otro de los gestos con los que va a celebrar este aniversario es la publicación de este libro, en el que cuenta muchísimas anécdotas y muy interesantes de su vida. Quizá una de las que más llaman la atención es el accidente de tráfico que tuvo junto a su madre y su hermana pequeña, Ana María, y que afortunadamente tuvo un final feliz.

Corría el año 1948 y ella contaba con 8 años y su hermana Ana María -ahora conocida como Ana María de Grecia- con dos. A su madre, la reina Ingrid, le gustaba mucho conducir -de hecho, fue una de las primeras mujeres suecas en tener el carnet- y quiso ir a dar un paseo en uno de sus coches, con las dos niñas en el asiento del copiloto y el chófer detrás. Eran tiempos en los que no se regulaba la ocupación de los menores en el coche y tampoco había cinturones de seguridad. Margarita cuenta que, en un momento dado, su madre quitó la vista de la carretera y lo siguiente que escuchó fue un golpe, despertando después en el hospital. Se habían chocado con uno de los árboles que flanquean el camino que lleva a la residencia de Grasten, donde pasan los veranos.

placeholder Ana María de Grecia y Margarita de Dinamarca. (Cordon Press)
Ana María de Grecia y Margarita de Dinamarca. (Cordon Press)

"Mientras conducía, mi madre trató, por lo que recuerdo, de ayudar a Ana María a subirse a mi regazo y, por lo tanto, no estaba completamente consciente de la carretera. De repente hubo un estallido. Lo siguiente que sé es que me desperté en una cama de hospital en Sønderborg con vendajes en la cabeza. No me sentía bien. Tenía un bulto en la barbilla. No era grave, pero ya era bastante malo que hubiera sangre por todo el lugar".

Pero lo que no se conocía es que había sido Ana María, su hermana pequeña, la que había salido peor parada, ya que se golpéo fuertemente la cara, lo que le provocó secuelas durante muchos años: "Ana María fue de nosotras la que quedó más destrozada, tal vez porque se sentó en mi regazo y se golpeó la boca en el accidente. Tuvo la boca ligeramente torcida durante varios años. De hecho, puedes verlo en sus primeras fotografías. Ella tiene una pequeña sonrisa torcida. Era visible, pero en general era una niña adorable", cuenta Margarita de Dinamarca en el libro.

placeholder Ana María de Grecia, en 1962. (Cordon Press)
Ana María de Grecia, en 1962. (Cordon Press)

Con las tres sanas y totalmente recuperadas, llegaba años después uno de los momentos que marcaría la vida y la filosofía de la monarca. De Margarita se sabe que es una fumadora empedernida desde su juventud. De hecho, nunca lo ha ocultado y no tenía problema en echarse un cigarrito en público hasta hace unos años, cuando las críticas hicieron que sus asesores le aconsejaran dejar el vicio para momentos privados. Pero lo que no se sabía es que se inició en esta costumbre por culpa de sus propios padres, el rey Federico y la reina Ingrid, quienes le ofrecieron un cigarrillo a los 17 años para intentar disuadirla. Consiguieron justamente el efecto contrario. A la entonces princesa Margarita le encantó... y hasta hoy.

En estas memorias también hay espacio para el príncipe Enrique, ese conde francés del que cayó perdidamente enamorada a los 26 años. Fue en un club de Londres, a donde habían ido ambos con sus respectivos grupos de amigos. Se conocieron y comenzaron a bailar, hasta que sonó 'Strangers in the night', el tema que popularizó años después Frank Sinatra, y los dos se dieron cuenta de lo que estaba pasando entre ellos: "Todo el horizonte estaba en llamas. Simplemente. Me dije a mí misma: 'Esto no es cierto, ¿verdad? Sí lo es. ¡Te pasa a ti! ¡Realmente te pasa a ti!", cuenta Margarita en esta biografía.

placeholder La reina Margarita y el príncipe Enrique, en 2016. (Reuters/Marie Hald)
La reina Margarita y el príncipe Enrique, en 2016. (Reuters/Marie Hald)

Se comprometieron meses después, se casaron y han estado juntos hasta que él falleció, en 2018. Hay un pasaje que ensombrece su historia de amor y es que Margarita confiesa que, tras dar a luz al príncipe Joaquín, su hijo pequeño, los médicos le recomendaron que se tomara un descanso, ya que había tenido dos niños de forma muy seguida -hay apenas trece meses entre uno y otro-. El descanso fue permanente, aunque tanto ella como su marido tenían ganas de aumentar la familia, pero no pudo ser, tal y como ella misma cuenta en estas memorias, para las que no se ha guardado nada y con las que celebra sus 50 años en el trono, un aniversario histórico.

Margarita de Dinamarca
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