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Los detalles de la 'tournée' de la infanta Cristina (con alianza) tras el cumpleaños de Leonor
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FAMILIA DEL REY

Los detalles de la 'tournée' de la infanta Cristina (con alianza) tras el cumpleaños de Leonor

La hermana de Felipe VI aprovecha su estancia en España para mantener reuniones de trabajo y participar en citas privadas con amigos y familia

Foto: La infanta Cristina, en la inauguración de una exposición sobre Dalí. (Europa Press/G.Sánchez)
La infanta Cristina, en la inauguración de una exposición sobre Dalí. (Europa Press/G.Sánchez)

El lunes hacia las 20:00 horas, después de una larga intensa jornada laboral en tierras gerundenses, la infanta Cristina se despedía de su hijo Pablo a las puertas de su nueva casa en la zona de Pedralbes. Venían de cenar en el restaurante Upper, uno de los locales de moda de la zona alta de la ciudad. Ambos vestían oscuro y charlaban amigablemente mientras se daban un abrazo y un beso de despedida.

La hermana de Felipe VI ha aprovechado los días que ha estado en España para tener una agenda llena de actos. Una boda, una inauguración, un encuentro con la familia... La infanta Cristina ha exprimido su paso por nuestro país y ha socializado más de lo que hacía hace meses, cuando visitaba la capital catalana y se encerraba en sí misma. Ahora, sin ataduras y con la sonrisa puesta de forma permanente, Cristina de Borbón vive en paz.

placeholder La infanta Cristina, con el patronato de la Fundación Gala-Dalí. (Cortesía)
La infanta Cristina, con el patronato de la Fundación Gala-Dalí. (Cortesía)

Algunos de los encuentros han sido muy privados y otros, en cambio, totalmente públicos. Como el que tuvo lugar el pasado lunes, cuando apareció en Figueras para la inauguración de la exposición ‘Dalí. El Cristo de Portlligat’. Rodeada de autoridades, desde Jordi Masquef, alcalde del municipio, hasta Carlos Prieto, el delegado del Gobierno en Girona, además de los expolíticos Narcís Serra y Miquel Roca, doña Cristina acudió en calidad de miembro honorífico del patronato de la Fundación Gala-Dalí.

"Alteza"

En todo momento fue tratada de “alteza” por los presentes, como hija y hermana de reyes que es, y casi todos le preguntaban por su familia, en especial por sus hijos. Ella, agradecida, respondía que “todo muy bien, los niños ya mayores” y comentaba que “casi todos vuelan lejos y solos”.

Foto: La infanta Cristina, en la boda de Javier Prado. (LP)

Todo lo hacía con cierta timidez y sin parar de tocarse la mano izquierda, donde sigue luciendo la alianza de casada, a la que no paraba de dar vueltas y hasta se la quitó en algún momento. Como si estuviera pendiente, incómoda, de la sortija, consciente de que los medios la seguían en todo momento. Además, esta vez combinaba la joya con un pequeño anillo en el dedo meñique, como el que lucieron todos sus hijos y familiares durante el funeral de Constantino II de Grecia, a principios de este año.

Cerca de Pablo

La infanta Cristina llegó a España hace algo más de una semana, y en Barcelona se ha alojado, como siempre, en el AC Victoria Suites by Marriot, donde tiene un apartamento. El establecimiento está a pocos pasos de donde vive su hijo Pablo desde este otoño, en la casa de unos amigos íntimos de la Infanta y su expareja, Iñaki Urdangarin.

Foto: Pablo Urdangarin. (EFE/Enric Fontcuberta)

Con Pablo ha sido con quien ha hecho la mayor parte de los planes en la recta final de su estancia. Antes, no obstante, ha tenido otros compromisos. Tal como adelantaba ‘El Mundo’ esta semana, tanto ella como su hermana, la infanta Elena, fueron las invitadas sorpresa a la boda de la nieta de Tessa de Baviera. Las hermanas del Rey asistieron a la celebración en la que Sol Matossian contrajo matrimonio, el sábado 4 de noviembre en Soto de Mozanaque (Algete, Madrid), con su prometido, Nicholas Green. La novia, entroncada con la familia real española, lució joyas de la reina Isabel II de España.

placeholder La infanta Cristina, en la inauguración de la exposición 'Dalí. El Cristo de Portlligat'. (Europa Press/G. Sánchez)
La infanta Cristina, en la inauguración de la exposición 'Dalí. El Cristo de Portlligat'. (Europa Press/G. Sánchez)

El fin de semana anterior, doña Cristina había estado en Barcelona, donde aterrizó desde Ginebra y fue a ver un partido de su hijo con el Granollers de balonmano. Allí se sentó junto a su ‘consuegra’, la madre de Johanna Zott, quien está fuera con una beca de estudiante.

La ausencia de los Urdangarin

La ausencia de Zott pesaba demasiado en la vida de Pablo, quien, pese a que intentaron convencerle de que fuera a la fiesta del 18º cumpleaños de su prima, la princesa Leonor, decidió volar por su cuenta y se fue de viaje a Múnich para estar unos días con su novia. Así pues, en la fiesta de la princesa Leonor no solo faltó Victoria de Marichalar, como tanto se ha resaltado, sino que sus primos Juan y Pablo tampoco acudieron. Y no fue por motivos profesionales sino personales.

Pablo volvió, eso sí, con el tiempo justo para asistir a la fiesta del 85º cumpleaños de su abuela, la reina Sofía, en el palacio de la Zarzuela. Allí han dormido los Urdangarin que han visitado Madrid: la infanta Cristina y sus hijos Pablo, Miguel e Irene.

Foto: Victoria Federica en la pasada MBFWMadrid. (EFE/Daniel González)

Es más, Irene vive en la capital desde hace unas semanas, donde tiene el encargo familiar de estudiar para sacarse el permiso de conducir. Ha estado centrada en la teoría, siguiendo las clases de una autoescuela de Móstoles en la que estudiaron también sus hermanos Juan y Miguel. Una vez consiga aprobar la primera parte, volverá -si no lo ha hecho ya- a Ginebra, y dentro de un tiempo se instalará de nuevo en Zarzuela para sacarse la parte práctica.

Irene, de Zarzuela a Ginebra

Con todo, su lugar está junto a su madre, en Ginebra, señalan fuentes de la familia a este medio. Insisten en que Irene anda algo perdida, lógico en los chicos de su edad, y que busca su lugar en el mundo. En esa labor cuenta, añaden, con el apoyo incondicional de sus padres, quienes esperan que, tras este año sabático, la joven encarrile sus estudios de nuevo.

Foto: Irene Urdangarin. (Europa Press)

Porque ambos son conscientes de que su separación ha sido un golpe para su hija pequeña, quien ha afrontado la crisis con dificultades. Por eso, ahora que el divorcio está sobre la mesa, cualquier ayuda a la benjamina de la casa es poca.

El lunes hacia las 20:00 horas, después de una larga intensa jornada laboral en tierras gerundenses, la infanta Cristina se despedía de su hijo Pablo a las puertas de su nueva casa en la zona de Pedralbes. Venían de cenar en el restaurante Upper, uno de los locales de moda de la zona alta de la ciudad. Ambos vestían oscuro y charlaban amigablemente mientras se daban un abrazo y un beso de despedida.

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