La infanta Cristina se ha reintegrado en su familia de la manera más natural y ha vuelto a sus antiguas costumbres. Las tradiciones en una familia real tienen mucho peso y aunque las hermanas de Felipe VI ya no forman parte del núcleo duro, siguen siendo familia del Rey, hermanas e hijas de reyes. Y cuando llegan las vacaciones, eso se nota más que nunca, si cabe.
La Infanta ha estado unos días en Palma de Mallorca, instalada en el Palacio de Marivent con su madre, la reina Sofía, y su tía, la princesa Irene. Ha estado unos días durante la semana pasada y el domingo ya se había ido. El domingo. Así que el sábado, don Felipe y doña Letizia llegaban a Palma y coincidían con Cristina de Borbón. Pocas horas, eso sí.
La infanta Cristina y la reina Sofía, en el 60 cumpleaños de doña Elena. (Europa Press/José Oliva)
Esta coincidencia es el claro signo de que todo ha cambiado para volver a ser lo mismo: los hermanos, dentro de sus circunstancias, han restablecido sus relaciones familiares. Así pues, tras visitar Santiago de Compostela, la hija menor de los reyes eméritos se instalaba en Mallorca sin problemas.
Lejos quedan los días en los que aquel famosos e invisible cordón sanitario imposibilitó la visita de los Urdangarin de Borbón a cualquier lugar relacionado con la Corona, ni Marivent ni, por supuesto, Zarzuela.
Su casa en Marivent
Desde que Iñaki Urdangarin hiciera saltar su matrimonio por los aires, su familia ha disfrutado de unos privilegios que les fueron negados durante años. Y pasar parte del verano en la que casa que los reyes eméritos dispusieron durante su reinado para cada uno de sus hijos es uno de ellos.
Este verano, doña Cristina visitará Marivent en más de una ocasión. Esta ha sido su primera estancia de otras tantas que tiene previstas. Ya no hay cortafuegos, ya no hay problemas, y la hermana de Felipe Vi estará con su madre cuando lo considere y pueda. En su próxima visita se sumará la infanta Elena, quien vio cómo su vida se apartaba de la Familia Real en el mismo momento en el que su hermana era ‘desterrada’.
Polémica fue la reunión que organizó el verano pasado con todos sus hijos y muchos de sus nietos, un encuentro previsto en Marivent que doña Sofía preparó con esmero, se contrató incluso más serivico de limpieza para el palacio y finalmente se desmontó. La familia no estaba todavía preparada. Todavía, es fundamental el tiempo.
Y ahora, está todo mucho más relajado: la princesa Leonor encaminada y feliz con su destino vital; la infanta Sofía comodísima en su papel de apoyo constante; y la reina Letizia admirada con el buen desarrollo de sus hijas. En estas circunstancias, para Felipe VI la presencia de su hermana ya no es un problema. Porque ya no hay nada en su vida que pueda empañar la imagen de su reinado o del futuro reinado de su hija.
Primer verano
El verano de 2022 fue el primero en el que doña Cristina visitaba Marivent ya separada. Tras un invierno y una primavera duros como pocos -su entonces marido había aparecido con otra mujer en la portada de la revista ‘Lecturas’-, la Infanta quiso pasar unos días al cobijo de su madre y se instaló en Palma. Se fue el mismo día que llegaba su hermano, y coincidieron tan solo unas horas en palacio.
El verano pasado ni siquiera hubo minutos de coincidencia. Lo decíamos: la reina Sofía organizó un plan en el que se incluía a todos sus hijos y provocó una reacción adversa. En lugar de unirse se separaron. Ha sido este año en el que doña Cristina ya ha firmado su acuerdo de divorcio que las cosas han vuelto a los años lejanos, aunque sin entendimiento y la cercanía de antaño.
Con Iñaki Urdangarin desaparecido del mapa público, escondido del ojo que todo lo ve por voluntad propia, obsesionado con ser anónimo y empeñado en olvidar y ser olvidado, todo vuelve a su lugar en la familia que fue. La infanta Cristina es ya un miembro de pleno derecho de la familia del Rey y disfruta de los privilegios de ser hija y hermana de reyes: sus hijos viven en Zarzuela y ella pasa parte de sus vacaciones en Marivent. Al final, el empeño de la reina Sofía ha dado sus frutos. Las madres…
La infanta Cristina se ha reintegrado en su familia de la manera más natural y ha vuelto a sus antiguas costumbres. Las tradiciones en una familia real tienen mucho peso y aunque las hermanas de Felipe VI ya no forman parte del núcleo duro, siguen siendo familia del Rey, hermanas e hijas de reyes. Y cuando llegan las vacaciones, eso se nota más que nunca, si cabe.