Mary de Dinamarca, de gala en París: de su falda llena de flores a la razón de protocolo por la que no lleva tiara
La reina Mary, siguiendo la etiqueta francesa, ha elegido un conjunto largo para su cena en el Elíseo y no ha llevado tiara
La etiqueta o protocolo de vestimenta de las cenas de Estado en Francia depende del presidente en el cargo. Con Hollande era traje para ellos y vestido corto para ellas. Sin embargo, Macron, al que le gusta más el boato, decidió que las mujeres fueran de largo. Eso sí, sin tiara. Y así ha aparecido Mary de Dinamarca la noche de este lunes, en la cena de gala celebrada con motivo de su viaje, con una falda larga repleta de flores que ha combinado con una blusa época de estilo romántico.
Eran las 20:00 horas cuando los reyes de Dinamarca llegaban al Palacio del Elíseo para la cena de gala ofrecida en su honor por el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y su esposa, Brigitte. Ambas parejas, que ya se habían visto horas antes en la ceremonia de bienvenida, se han saludado cordialmente, demostrando la buena relación que existe entre los cuatro.
Mientras Brigitte se ha decantado por un vestido azul de Jenny Packham, Mary ha innovado optando por un dos piezas en el que la gran protagonista era la falda. Un diseño de seda con cintura marcada, corte de tablas y un gran volumen. La falda presenta un fondo gris perla, tirando a celeste, decorada con un surtido de flores en tonos rosas, blancos y amarillos.
La reina ha optado por combinar su falda con una blusa blanca muy romántica, de la firma CLEA. Se trata del modelo Larissa, confeccionado con una mezcla de seda y algodón y una tela transparente y liviana. Cuenta con bordados a medida que adornan el escote y las mangas, cuello alto con un cierre de doble botón y mangas voluminosas con puños de doble capa. Su precio es de 445 euros.
La reina ha querido darle más boato a su estilismo con un clutch repleto de perlas de Anya Hindmarch. Elaborado en satén color marfil, cuenta con un cierre dorado con borlas y una correa de cadena que se puede llevar al hombro o escondida en el interior. Los salones, dorados, son de Gianvito Rossi.
Debido a la etiqueta francesa, que impide llevar tiara, Mary ha decidido decantarse por un perfil bajo en lo que se refiere a las joyas, nada que ver con lo que llevaba a su llegada a París, junto a su conjunto de Dior. En su primer acto, hemos visto a la reina con dos joyas históricas, un broche con una perla en el centro rodeada de diamantes que perteneció a Luisa de Dinamarca y unos pendientes que forman parte de la parure Pearl Poire.
Pero para la noche ha elegido unos pendientes de su propio joyero, firmados por Ole Lynggaard. Un modelo de oro amarillo y rosa que representa una flor de loto de la que cuelgan piedras de cristal de roca, aguamarina y topacio. Su precio es de 15.400 euros.
Este martes, los reyes continuarán con su agenda en Francia, acompañados por los Macron.
La etiqueta o protocolo de vestimenta de las cenas de Estado en Francia depende del presidente en el cargo. Con Hollande era traje para ellos y vestido corto para ellas. Sin embargo, Macron, al que le gusta más el boato, decidió que las mujeres fueran de largo. Eso sí, sin tiara. Y así ha aparecido Mary de Dinamarca la noche de este lunes, en la cena de gala celebrada con motivo de su viaje, con una falda larga repleta de flores que ha combinado con una blusa época de estilo romántico.