La familia real griega sigue reforzando el vínculo con su país y con el Gobierno, con el que las relaciones no habían sido precisamente buenas hasta hace unos años. En esta ocasión, han compartido agenda con el ministro de Sanidad para inaugurar la renovación de la planta para pacientes de oncología en el hospital Evaggelismos. Una cita en la que la reina Ana María, sus hijos y su nuera, Chrysi Vardinoyannis, han recordado al rey Constantino coincidiendo con el que hubiera sido su 85º cumpleaños.
No estaban solo como miembros de la familia real, ya que no tienen ninguna representación oficial, sino como grandes aportadores de fondos para la asociación Aurora, fundada en 2018 para ayudar a los pacientes con enfermedades hematológicas y que ha sido la encargada de gran parte de esta renovación. Los fondos fueron entregados en memoria del rey Constantino, que pasó sus últimos años entrando y saliendo de los hospitales por diferentes problemas de salud.
Aunque en esta cita solidaria y relacionada con la salud no estuvo la familia al completo. La reina Ana María estuvo acompañada por su hijo mayor, el príncipe Pablo, actual jefe de la Casa Real, su hijo Nicolás y su hija pequeña, Teodora, estos dos últimos con sus respectivas parejas. La presencia de Pablo es cada vez más habitual en Atenas y, si ya repartía su tiempo entre Londres y Nueva York, ahora es la capital griega donde tiene puesto el foco.
Personas de su entorno nos aseguraron en su momento que tiene toda la intención de instalarse en la ciudad de manera definitiva, para lo que está reforzando el vínculo con su país cada vez más, no solo de forma oficial, con esa consecución de la nacionalidad hace unos meses, sino también de forma pública.
El caso de su hermano Nicolás es aún más evidente, puesto que no dudó en instalarse en suelo heleno hace ya años, poco después de que al rey Constantino le estuviera permitido volver tras ese exilio forzado por la caída de la monarquía. Y el vínculo se ha estrechado aún más tras su boda con Chrysi Vardinoyannis el pasado febrero, emparentando así con una de las familias más conocidas del país.
La familia real, durante la inauguración. (Instagram: @andreas_megos)
La propia Chrysi no se perdió tampoco esta cita con la que se quería recordar al rey Constantino, aunque como es habitual en ella, permaneció en un discretísimo segundo plano, dejando todo el protagonismo a su suegra, la reina Ana María, y a sus cuñados.
No sorprende la ausencia de los otros dos hijos de Ana María. Alexia vive en España y la vida familiar y laboral no le ponen fácil escaparse a Grecia con tanta frecuencia como ella quisiera, mientras que Philippos vive en Nueva York, con constantes viajes a Suiza junto a su esposa, Nina Flohr, ya que es una de las responsables de VistaJet, la empresa de aviones privados fundada por su padre, Thomas.
Sí sorprendió, en cambio, que se unieran a la cita la princesa Teodora y su marido, Matthew Kumar, ya que su vida está en Estados Unidos. Aunque tampoco dudaron en darse el 'sí, quiero' en Atenas, reforzando así también su vínculo con el país que los reyes Constantino y Ana María tuvieron que abandonar y que, a pesar de todo, sigue recordando al antiguo monarca.
La familia real griega sigue reforzando el vínculo con su país y con el Gobierno, con el que las relaciones no habían sido precisamente buenas hasta hace unos años. En esta ocasión, han compartido agenda con el ministro de Sanidad para inaugurar la renovación de la planta para pacientes de oncología en el hospital Evaggelismos. Una cita en la que la reina Ana María, sus hijos y su nuera, Chrysi Vardinoyannis, han recordado al rey Constantino coincidiendo con el que hubiera sido su 85º cumpleaños.