El exclusivo honor que los reyes de Holanda han concedido a Trump y el elegante look de Máxima junto a las primeras damas
Con motivo de la cumbre de la OTAN, Guillermo Alejandro y Máxima se han convertido en anfitriones de los líderes mundiales, y le han concedido un honor especial a Trump
Los reyes de Holanda con el presidente Trump. (Cordon Press)
En medio de la escalada bélica que afecta a distintos puntos del mundo, los líderes de la OTAN han celebrado la cumbre anual, que ha tenido lugar en los Países Bajos. El palacio de Huis ten Bosch, residencia de Guillermo Alejandro y Máxima, se engalanó especialmente la noche de este martes para la recepción, en la que también participó la princesa Amalia. Y este mismo miércoles hemos visto a los reyes reunidos con Trump en uno de sus remodelados salones.
Guillermo Alejandro y Máxima, en un gesto de cercanía diplomática, decidieron conceder un exclusivo honor al presidente de los Estados Unidos. Lejos de tener que hospedarse en hoteles o embajadas, como están haciendo los demás mandatarios, Trump ha pasado la noche en Huis ten Bosch, por invitación especial de los reyes de los Países Bajos. Un ofrecimiento que el presidente aceptó, dando buena cuenta así de las buenas relaciones entre ellos.
Los reyes de Holanda junto a Trump en Huis ten Bosch. (Cordon Press)
Así pues, Trump ha dormido en un histórico palacio, siendo esta la primera ocasión en la que un presidente estadounidense se hospeda entre sus paredes. La construcción de Huis ten Bosch (traducido como la Casa del Bosque) empezó en 1645 ordenada por la reina Isabel de Bohemia, quien se encontraba exiliada en esa zona junto a su marido, Federico V. Pasó por diversos dueños, como el hermano de Napoleón Bonaparte, hasta que Guillermo I fue proclamado rey de los Países Bajos y lo convirtió en una residencia oficial. Fue el hogar de la reina Guillermina, bisabuela de Guillermo Alejandro, así como de la reina Juliana y la otrora reina Beatriz.
Tras convertirse en reyes en 2013, Guillermo Alejandro y Máxima decidieron reformar el palacio, unas obras que duraron hasta 2018 y que costaron 63 millones de euros. Fue en 2019 cuando por fin, junto a sus tres hijas, se instalaron en Huis ten Bosch, situado a tan solo 5 kilómetros del centro de La Haya. La noche del martes, los asistentes a la cumbre pudieron disfrutar de uno de los espectaculares salones, el Oranjezaall, que alberga una colección única de pinturas de la Edad de Oro. Se pintaron entre 1648 y 1652 por encargo de Amalia van Solms.
La cena en el Oranjezaall, en Huis ten Bosch. (Reuters)
Trump ha ocupado una habitación en el ala de invitados y esta misma mañana ha mantenido un encuentro con sus anfitriones, que ha incluido un desayuno conjunto. Tras ello han separado sus caminos, mientras el presidente asistía a la cumbre, Máxima se ha ocupado de acompañar a las primeras damas que han viajado hasta los Países Bajos, entre ellas Brigitte Macron.
En 2022, cuando la cumbre se celebró en España, doña Letizia decidió llevarse a las primeras damas a la Granja de San Ildefonso, en Segovia; por su parte, Máxima ha organizado una excursión a Rotterdam, en concreto al museo Boymans Van Beuningen, una cita para la que ha estrenado un elegante look de Natan formado por una blusa blanca con cuello tipo capa y una falda de guipur con motivos florales. Ha completado su estilismo con unos salones verdes de Gianvito Rossi y unos pendientes de diamantes.
Máxima de Holanda con los consortes de la OTAN. (Cordon Press)
La cumbre ha servido no solo como escenario para el diálogo internacional, sino también como escaparate del papel de Guillermo Alejandro y Máxima en la diplomacia contemporánea. Con una mezcla de hospitalidad, simbolismo histórico y cercanía, los reyes han reforzado su imagen como anfitriones comprometidos y figuras clave en la proyección internacional de los Países Bajos.
En medio de la escalada bélica que afecta a distintos puntos del mundo, los líderes de la OTAN han celebrado la cumbre anual, que ha tenido lugar en los Países Bajos. El palacio de Huis ten Bosch, residencia de Guillermo Alejandro y Máxima, se engalanó especialmente la noche de este martes para la recepción, en la que también participó la princesa Amalia. Y este mismo miércoles hemos visto a los reyes reunidos con Trump en uno de sus remodelados salones.