Si por algo se caracteriza el verano es por las múltiples celebraciones que se llevan a cabo. Prueba de ello son todas las bodas que están teniendo lugar en distintos puntos de España. Incluso en Venecia. Después del multitudinario 'sí, quiero' de Jeff Bezos y Lauren Sánchez y el de Paty Sánchez-Flores con Javier Millet, ha llegado el de Miguel Matossian, nieto de la princesa Tessa de Baviera, y Casilda de Nicolás. Decenas de personas pusieron rumbo a Toledo, este sábado, para estar presentes en la ceremonia. Entre ellos, la infanta Elena y Jaime de Marichalar.
Para la ocasión, la hermana de Felipe VI optó por un dos piezas lleno de personalidad y en la línea clásica y aristocrática que la caracteriza. La infanta Elena llevó una chaqueta de corte sastre en azul noche con botones metálicos y detalles de flecos en el bajo. Destacó la gran flor que tenía bordada en la solapa y que rompía, de alguna forma, con la rigidez del conjunto. También llamó la atención la falda de vuelo plisada en azul cobalto con detalles en terciopelo y bordados abstractos.
La infanta Elena llegando a la ceremonia. (Gtres)
La madre de Victoria Federica completó su estilismo con complementos discretos, pero de gran eficacia: unas gafas de sol oscuras, pulseras rígidas de estética ecuestre, bolso de mano con apliques metálicos y unos salones de tacón. Respecto al peinado, optó por melena suelta con raya al medio. Una elección que sigue su estética habitual, sin estridencias, pero bien trabajada y que le permitió combatir las altas temperaturas, debido a la ola de calor que está viviendo España, de Toledo.
Jaime de Marichalar llegando a la boda. (Gtres)
Por otro lado, llegó Jaime de Marichalar, del que se separó en 2009, 14 años después de darse el 'sí, quiero'. El empresario apareció apoyado en su bastón y con semblante serio. Eso sí, no fue el único de la familia en acudir, puesto que su hermano Amalio también hizo acto de presencia en la unión matrimonial. Aunque una de las grandes protagonistas fue Tessa de Baviera, quien derrochó felicidad tanto antes como después de la ceremonia religiosa. Y es que, no podía estar más contenta con el importante paso que estaba dando su nieto.
Casilda de Nicolás a su llegada a la iglesia. (Gtres)
La novia entrando al templo católico antes del 'sí, quiero'. (Gtres)
Eso sí, la que acaparó todas las miradas fue la gran protagonista del día, Casilda de Nicolás. La novia apostó por un diseño de silueta clásica y atemporal, con escote cuadrado, que realzaba la parte de los hombros con sutileza. El tejido, con caída limpia, aportó sofisticación sin caer en excentricidades. Respecto al peinado, la contrayente optó por un recogido bajo con raya al medio que dio protagonismo a la imponente tiara de inspiración real que aportó majestuosidad. También destacó el velo, con encaje bordado y colocado en la parte de atrás, y que se movía con naturalidad mientras andaba.
Si por algo se caracteriza el verano es por las múltiples celebraciones que se llevan a cabo. Prueba de ello son todas las bodas que están teniendo lugar en distintos puntos de España. Incluso en Venecia. Después del multitudinario 'sí, quiero' de Jeff Bezos y Lauren Sánchez y el de Paty Sánchez-Flores con Javier Millet, ha llegado el de Miguel Matossian, nieto de la princesa Tessa de Baviera, y Casilda de Nicolás. Decenas de personas pusieron rumbo a Toledo, este sábado, para estar presentes en la ceremonia. Entre ellos, la infanta Elena y Jaime de Marichalar.