Ni los Windsor se salvan: los fallos de etiqueta de la familia real británica en la cena de gala con los Macron
Pese a su fama de perfección protocolaria, varios miembros de la familia real británica cometieron llamativos errores de etiqueta durante la cena ofrecida en honor a Emmanuel y Brigitte Macron
El rey Carlos III junto a la princesa de Gales y Macron. (Reuters)
Siempre se ha dado por sentado que la familia real británica es la que mejor sigue el protocolo y la etiqueta. Sin embargo, a juzgar por las imágenes del banquete de Estado ofrecido este martes por Carlos III y Camila en honor a los Macron, parece que no es del todo así. Tanto la reina como los príncipes de Gales cometieron varios errores en el uso de las órdenes que lucieron, algo que no ha pasado desapercibido para los expertos en ceremonial.
Empezando por Camila, que vestía un diseño blanco de Fiona Clare y la parure de zafiros y diamantes. La reina lucía la banda roja de la Orden de la Legión de Honor, concedida ese mismo día por Emmanuel Macron. Las bandas siempre deben ir acompañadas de sus respectivas placas o estrellas. Cuando se luce la banda, es obligatorio llevar también la estrella correspondiente, algo que Camila no hizo.
Britain's Queen Camilla attends the State Banquet for President of France Emmanuel Macron and his wife Brigitte Macron, at Windsor Castle, Berkshire, Britain, July 8, 2025. Chris Jackson Pool via REUTERS
En su lugar, decidió llevar la estrella de la Orden de la Jarretera, de la que también es miembro, aunque no correspondía en esta ocasión. No fue su único desliz: tampoco lució la Royal Family Order de Isabel II, como sí hicieron el resto de mujeres presentes, ya que deben llevarse todas las que se posean. Además, colocó la de su marido, Carlos III, en el lado derecho, cuando este tipo de insignias se colocan siempre, sin excepción, en el lado izquierdo.
En cuanto a la princesa de Gales, Macron le concedió la Orden Nacional del Mérito en grado de Gran Oficial. Aunque esta orden no incluye banda, sí tiene distintas insignias. Kate optó por lucir la banda de la Real Orden Victoriana, la más alta que posee en el Reino Unido, y colocó una pequeña miniatura de la francesa encima. Si bien la posición es técnicamente correcta, no es habitual ni protocolario colocar una condecoración sobre otra.
Eso sí, la princesa de Gales acertó al llevar sus dos Family Orders, la de Isabel II y la de Carlos III, correctamente en el costado izquierdo, tal como hicieron también la duquesa de Edimburgo, la princesa Ana y la duquesa de Gloucester.
Por último, el príncipe Guillermo también cometió un error con su condecoración francesa. Fue nombrado Gran Oficial de la Legión de Honor, lo que implica que la placa (al ser de plata por tratarse de un grado inferior) debe colocarse en el lado derecho del pecho. Sin embargo, la llevó en el izquierdo, sumando así otro fallo de etiqueta en la familia Windsor.
No es la primera vez que los Windsor son noticia por un uso incorrecto de las condecoraciones. El propio esposo de Isabel II protagonizó un momento muy comentado durante el funeral del rey Balduino de Bélgica, en 1993. El duque de Edimburgo debía llevar la Orden de Leopoldo, la de mayor rango de Bélgica, de color morado. Sin embargo, por razones desconocidas, se presentó con la banda de la Orden Nacional del Leopardo, una condecoración congoleña.
El príncipe Felipe con una banda equivocada en el funeral de Balduino de Bélgica. (Efe)
Se presume que fue un error de confusión entre "Leopoldo" y "Leopardo", pero lo cierto es que la imagen del príncipe Felipe con una banda verde, de un país que no era Bélgica, dio la vuelta al mundo y sigue recordándose hoy como una de las meteduras de pata más notorias de la monarquía que, se supone, es la más cuidadosa con este tipo de detalles.
Por todo ello, queda claro que, aunque la familia real británica goza de fama por su rigor protocolario, incluso los más experimentados pueden cometer errores cuando se trata de condecoraciones y etiquetas. Estos fallos, aunque menores en apariencia, adquieren relevancia simbólica en eventos de alto nivel diplomático, donde cada detalle cuenta. Al final, ni siquiera los Windsor son inmunes al caos de las bandas y las estrellas mal colocadas, recordándonos que la perfección, incluso en palacio, no siempre está garantizada.
Siempre se ha dado por sentado que la familia real británica es la que mejor sigue el protocolo y la etiqueta. Sin embargo, a juzgar por las imágenes del banquete de Estado ofrecido este martes por Carlos III y Camila en honor a los Macron, parece que no es del todo así. Tanto la reina como los príncipes de Gales cometieron varios errores en el uso de las órdenes que lucieron, algo que no ha pasado desapercibido para los expertos en ceremonial.