Este miércoles 9 de julio, la princesa Gabriella de Mónaco ha vivido un día muy especial. Si bien la benjamina, siempre junto a su hermano mellizo, son quienes acompañan a sus padres, los príncipes Alberto y Charlène, a los eventos señalados en sus agendas oficiales, esta vez han sido ellos y su hermano los que han estado al lado de la princesa en un acto en el que ella era la única protagonista.
Desde que nació un 10 de diciembre de 2014 —como curiosidad: nació ella antes que su hermano Jacques, pero por la ley sálica de Mónaco es él quien tiene prioridad en la línea de sucesión al trono—, Gabriella ostenta el título de condesa de Carladès (también el de condesa de Polignac), y, por ello, en la localidad han querido homenajearla poniéndole su nombre a una plaza: la Plaza Princesa Gabriella. Además, también ha recibido la llave de la ciudad de Vic-sur-Cère, antigua capital del condado en la que todavía se encuentra una mansión privada de la familia. Por ello, la familia al completo ha viajado hasta allí para su inauguración, un momento muy importante para la princesa de apenas 10 años.
La princesa Gabriella inaugura una plaza con su nombre. (Gtres)
Carladès es una región histórica situada en el centro de Francia que se caracteriza por sus paisajes montañosos formados por antiguos volcanes y verdes valles. Esta región está muy vinculada con la familia monegasca, aunque hay que remontarse al siglo XVII. Fue en 1643 cuando el rey Luis XIII de Francia otorgó a Honoré II de Mónaco el título de conde de Carladès, una especie de obsequio que formaba parte de los acuerdos que reafirmaban la alianza entre el país galo y el principado tras la ruptura con España. Por ello, desde entonces, el título de conde o condesa de Carladès ha ido pasando por diferentes miembros de la casa Grimaldi.
Y como suele ocurrir siempre que Charlène de Mónaco y su hija Gabriella aparecen en un acto público, sus looks acaparan gran parte de la atención. Y esta vez no iba a ser menos, regalando además un increíble ‘match’ entre madre e hija, apostando por un estilo que nunca falla en verano, el boho-chic, con dos vestidos de dos marcas diferentes, pero que rezuman vacaciones en la Costa Azul o cualquier lugar recóndito de las costas del Mediterráneo.
La princesa Charlène y Gabriella de Mónaco, con un mismo estilo. (Gtres)
La princesa Gabriella escogió un diseño de Dolce & Gabbana con uno de sus estampados florales más míticos, al más puro estilo italiano. Confeccionado en seda, se trata de un vestido sin mangas con tirantes drapeados y detalle de lazos en la parte alta, cuerpo y cinturilla de tiro alto drapeadas que dan paso a una falda de largo midi con mucho vuelo. Este vestido lo combinó con unas sandalias de Dior de lona natural con efecto rafia y piel de becerro en color beige.
Por su parte, la princesa Charlène de Mónaco escogió un diseño de Zimmermann. Se trata de un vestido midi, cuello alto y mangas estilo capa con plisado soleil en color marfil y estampado floral en color negro en los hombros, simulando una capa, y en la parte baja de la falda. Es de la colección primavera/verano 2025, bautizada como ‘Illumination’. Lo combinó con unas sandalias planas de Michael Kors en color negro con puntera triangular y tira en el talón.
Este miércoles 9 de julio, la princesa Gabriella de Mónaco ha vivido un día muy especial. Si bien la benjamina, siempre junto a su hermano mellizo, son quienes acompañan a sus padres, los príncipes Alberto y Charlène, a los eventos señalados en sus agendas oficiales, esta vez han sido ellos y su hermano los que han estado al lado de la princesa en un acto en el que ella era la única protagonista.