El debut ‘royal’ de Adriana Abascal junto Manuel Filiberto de Saboya en el bautizo de la hija de los grandes duques de Rusia
El príncipe de Venecia fue escogido como uno de los padrinos de bautismo de la princesa Kira Leónida, ceremonia que tuvo lugar en Moscú el domingo 13 de julio
Adriana Abascal y Manuel Filiberto de Saboya en el bautizo. (@adrianaabascal)
El pasado domingo 13 de julio, los grandes duques de Rusia, Jorge Mijáilovich y Victoria Romanovna, bautizaron a su segunda hija, Kira Leónida, en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú. Junto a ellos estaban también, como no podía ser de otra forma, su hermano, el príncipe Alexander Romanov, nacido en octubre de 2022, y también su abuela, la Gran Duquesa María Vladimirovna.
La pequeña, segunda hija de los grandes duques tendrá como padrinos al príncipe Manuel Filiberto de Saboya y al archiduque Maximiliano de Habsburgo; y, como madrina, Elena Kozhina, esposa del embajador ruso en las Seychelles, Artem Kozhin, que estaban en el momento del bautismo.
El príncipe Manuel Filiberto de Saboya junto al gran duque Jorge de Rusia, la princesa Victoria Romanovna, la gran duquesa y el archiduque Maximiliano de Habsburgo. (@rebecca_victoria_romanoff / Alex Magister)
Pero estos no son todos, a esta lista de padrinos de bautismos se suman más nombres. Madrina también será Oksana Hoffman Girey, quien oficia en el consulado de Kazajistán en el Principado de Mónaco; y como padrinos también tendrá al príncipe Boris de Bulgaria y el príncipe David VII de Georgia, quienes no estuvieron presentes en este gran día.
Junto a uno de los padrinos, el príncipe Manuel Filiberto de Saboya, había una invitada muy especial, su pareja, Adriana Abascal, para quien este evento suponía su gran debut ‘royal’ siete meses después de hacerse pública su relación. Aunque fue en enero de 2025 cuando salieron las primeras fotos de ambos juntos, no sería hasta el mes de marzo que el el príncipe la confirmó en una entrevista para el medio italiano Corriere Della Sera, haciendo pública también su separación con Clotilde Courau, su mujer desde 2004 y madre de sus dos hijas, Vittoria y Luisa.
Adriana Abascal en el bautizo de la princesa Kira Leónida. (@adrianaabascal)
Desde entonces, no solo se dejaron ver alguna que otra vez públicamente, siempre en eventos públicos, sino que Manuel Filiberto habló de su pareja y de su relación como nunca antes. “Adriana y yo nos llevamos muy bien. Nos alegra mucho volver a encontrarnos, ya sea en Mónaco, Italia, España o París. Quizás esta pequeña separación mantiene viva la llama de los sentimientos”, reconociendo también que vivían por separado ya que así se lo exigían sus agendas profesionales, pero esto no suponía un problema para ellas.
Para este día tan especial, Adriana Abascal escogió un look discreto pero digno de una modelo internacional y pareja de un príncipe sin trono. Como prenda base, un vestido blanco ajustado en la parte de arriba y con una falda de largo por debajo de la rodilla con algo de vuelo. Por encima, una chaqueta estructurada corta confeccionada en tweed negro con detalle de cierre frontal a base de botones en forma de perla redonda que también tenía en los puños de las mangas. Sin duda la pieza estrella era el bolso, el clásico e icónico Lady Dior, de la maison francesa, bautizado en homenaje a Lady Di, ya que fue uno de sus favoritos en sus últimos meses de vida.
El príncipe Manuel Filiberto de Saboya en el bautizo de la princesa Kira Leonida de Rusia. (@rebecca_victoria_romanoff / Alex Magister)
La elección de la fecha no fue casualidad. El pasado domingo 13 de julio, se cumplieron 40 días desde el nacimiento de la princesa Kira Leónida. Aunque hoy en día ya no es tradición en el catolicismo, antiguamente sí que se solían cumplirse los cuarenta días para el bautismo de los recién nacidos. En el Evangelio, María presentó a Jesús en el templo a los 40 días, el 2 de febrero, de su nacimiento el 25 de diciembre. Por ello, la tradición hablaba sobre la presentación del bebé, no necesariamente de que fuera su bautismo.
Cuando nació la pequeña, el pasado ocho de junio, Victoria Romanovna habló con Vanitatis para contar cómo estaban siendo los primeros días. “Gracias a Dios, fue todo bien. Dar a luz siempre es una experiencia muy fuerte. Es impresionante como el cuerpo humano puede hacer este tipo de cosa”, confesando que estaba siendo una recuperación rápida.
Para los grandes duques de Rusia el nacimiento de su segunda hija fue toda una sorpresa, un mundo nuevo por descubrir, ya que ambos son hijos únicos y el ver cómo se relacionan los pequeños, especialmente el príncipe Alexander Romanov con su hermana pequeña. De hecho, como anécdota divertida sobre este segundo embarazo, la escritora italiana confesó que su primogénito pensó que lo que tenía su madre en la barriga era un coche, no a una niña, por lo que el nacimiento fue un poco decepcionante para él. “La metimos en un coche y se la presentamos. El coche le gustó, pero el resto lo tiene dudoso. Todavía no sabe muy bien que es todo esto, tiene que pasar un tiempo”.
Por aquel entonces, los grandes duques se planteaban que el bautizo de la pequeña se celebrara en Roma, ciudad en la que Romanovna dio a luz por razones logísticas de su familia. “Elegimos hacerlo aquí porque no todo el mundo puede viajar. Nuestros padres, desafortunadamente, están mayores y algunos no pueden andar bien ni hacer largos viajes”. Aunque Moscú era ya su segunda opción: “Estamos viendo cómo podemos arreglar la cosa. Siendo ortodoxa, si pudiera ser en Rusia, mucho mejor”. Era su marido, el gran duque, el ya desde el nacimiento se encargó de preparar todo casi en tiempo récord.
El pasado domingo 13 de julio, los grandes duques de Rusia, Jorge Mijáilovich y Victoria Romanovna, bautizaron a su segunda hija, Kira Leónida, en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú. Junto a ellos estaban también, como no podía ser de otra forma, su hermano, el príncipe Alexander Romanov, nacido en octubre de 2022, y también su abuela, la Gran Duquesa María Vladimirovna.