La familia real danesa, unida en el palacio de Grasten: del debut de la princesa Mafalda a los looks de Mary, Isabella y Josephine
La princesita, que tiene solo un año, se ha convertido en la gran protagonista de la jornada con sus monerías, a las que ha estado muy atenta la reina Mary, demostrando su pasión por los niños
La realeza danesa en el palacio de Grasten. (Cordon Press)
Hace unos días, los reyes de Dinamarca se instalaron oficialmente en el Palacio de Grasten. Federico y Mary fueron recibidos en el municipio en una alegre ceremonia a la que también asistieron Isabella y Vincent. El propio monarca comentó que sus otros dos hijos se les unirían pronto, y tal como hemos podido ver este viernes, Josephine ya se encuentra con su familia. El que falta todavía es Christian, el heredero, quien está disfrutando de las vacaciones por su cuenta.
Con ellos se encontraban el príncipe Gustav Sayn-Wittgenstein, primo hermano de Federico X, junto a su esposa, Carina, y sus dos hijos, Gustav Albrecht y Mafalda. Este ha sido el gran debut de la princesita, que tiene solo un año y se ha convertido en la gran protagonista de la jornada con sus monerías, a las que ha estado muy atenta la reina Mary, demostrando su pasión por los niños.
La familia real danesa en el palacio de Grasten. (Cordon Press)
Gustav y Carina fueron padres a una edad avanzada a través de la gestación subrogada. A pesar de que llevan ya casi dos décadas juntos, no podían dar el paso de casarse por motivos que se remontan a la Segunda Guerra Mundial. Y es que Gustav Albrecht, el abuelo paterno de Gustav, fue un alto general del ejército alemán y mantenía relación con el nazismo. Tanto es así que dejó estipulado en su testamento que ninguno de sus herederos podría casarse con una mujer que no fuera noble y de raza aria, so pena de perder su título, la jefatura de la casa Sayn-Wittgenstein-Berleburg y el castillo que poseen.
Pero Gustav se enamoró de una mujer que no cumple ninguna de estas características: Carina no es aria ni de la nobleza. Nadie de los Sayn-Wittgenstein-Berleburg apoyaba esa ley obsoleta, y toda la familia se volcó con Gustav cuando decidió llevar el asunto a los tribunales para que la Corte Suprema alemana tomara cartas en el asunto. No fue hasta el verano de 2020 cuando el Tribunal de Apelación de Renania del Norte-Westfalia rescindió el testamento de su abuelo. Finalmente, pudieron casarse en 2022. Al año siguiente dieron la bienvenida a su primer hijo por vientre de alquiler, Gustav Albrecht, y en 2024 a la pequeña Mafalda, también por el mismo método.
De nuevo, las tres mujeres de la familia real han demostrado ser fieles a su propio estilo. Mary, muy elegante, ha optado por un vestido de lunares en negro y marrón, de escote cuadrado y manga corta abullonada, y lo combinó con unas sandalias en color camel. Pertenece a la firma Weill Paris y ahora se encuentra rebajado a 199 euros.
La realeza danesa en el palacio de Grasten. (Cordon Press)
Por su parte, la princesa Isabella, de 18 años, ha decidido rebuscar en el armario de su madre, rescatando una falda de La DoubleJ que Mary estrenó también en Gråsten, en 2020. El diseño presenta un vibrante estampado botánico, está confeccionado en Italia con popelina de algodón transpirable y cuenta con un canesú ajustado de cintura baja que se ensancha con una serie de frunces para crear volumen en el bajo midi. Han combinado la falda con una blusa blanca de Scotch & Soda.
En cuanto a Josephine, ha apostado por un look juvenil con un vestido de Ba&Sh, el modelo Minthe, con estampado en verde y blanco roto, mangas largas ligeramente abullonadas, puños elásticos, escote en pico con lazo, canesú drapeado asimétrico en la cintura y top oversize. Las bailarinas, en camel y beige, son de Ralph Lauren.
Sin duda, esta reunión familiar no solo ha servido para reafirmar los lazos de sangre y amor entre sus miembros, sino también para mostrar la evolución y modernización de la monarquía danesa. Entre tradiciones y nuevas formas de entender la familia, las historias personales y los estilos únicos de sus protagonistas reflejan cómo lo real y lo humano se entrelazan en cada paso que dan.
Hace unos días, los reyes de Dinamarca se instalaron oficialmente en el Palacio de Grasten. Federico y Mary fueron recibidos en el municipio en una alegre ceremonia a la que también asistieron Isabella y Vincent. El propio monarca comentó que sus otros dos hijos se les unirían pronto, y tal como hemos podido ver este viernes, Josephine ya se encuentra con su familia. El que falta todavía es Christian, el heredero, quien está disfrutando de las vacaciones por su cuenta.