El collar histórico rescatado por la reina Camila: un antiguo broche de topacios, reconvertido y del siglo XIX
Su Majestad la Reina de Inglaterra ha acudido al segundo día de celebraciones del Festival de Ebor en el hipódromo de York, luciendo una de las piezas más especiales de su joyero real
Camila Parker Bowles, a su llegada al Festival de Ebor York. (Cordon Press)
Las vacaciones de verano han finalizado para la reina Camila. Si el pasado 15 agosto retomaba su agenda oficial de la mano de su marido en un acto celebrado en honor del 80º aniversario del Día de la Victoria sobre Japón, hoy ha sido turno de presidir el segundo día de celebraciones del mítico Festival de Ebor, celebrado en el hipódromo de York desde 1843.
De esta manera, a primera hora de la mañana Su Majestad la Reina era recibida por el alcalde de la localidad británica y el concejal de la misma, Martin Rowley; dispuesta a disfrutar de una de las jornadas de carreras más importantes del Reino Unido. Entre ellas, el Ebor Handicap, el Juddmonte International y el Nunthorpe Stakes. A modo de un hermano pequeño de Ascot, esta cita supone una auténtica combinación hípica, moda y un ambiente vibrante.
El look de la reina Camila para su visita al Festival Ebor York. (Cordon Press)
Por ello, Camila Parker Bowles ha decidido cumplir con creces el protocolo formal establecido por la organización. Así, la esposa de Carlos III ha sido fotografiada luciendo un abrigo largo de lana azul pastel con cinturón a conjunto y un vestido midi blanco de cuello redondo y falda de ligero vuelo, confeccionado en tejido con estampación floral. A la par, a estos ha incorporado unos salones camel con hebilla, un bolso trenzado a juego y un sombrero amarillo pastel de doble altura.
No obstante, como si de un banquete de Estado se tratara, el estilismo de Su Majestad la Reina de Inglaterra ha logrado alcanzar los titulares en la prensa internacional gracias al uso de uno de los conjuntos más importantes de su joyero real.
Los accesorios del look de Camila, al detalle. (Cordon Press)
Durante su visita al Festival de Ebor York, Camila ha rescatado el collar de cuatro hilos de perlas y broche de topacio con diamantes, que Carlos III adquirió en junio del 2000, junto con los pendientes a juego, en una subasta en Sotheby´s. Ambas alhajas datadas en 1830 fueron adquiridas por un precio de 23.000 libras esterlinas.
Esta combinación ha sido únicamente utilizada por Su Majestad en las ocasiones más especiales. Entre ellas destacamos un banquete en Islamabad de noviembre de 2006, la boda de Peter y Autumn Phillips, celebrada en mayo de 2008, el enlace entre Mike y Zara Tindall, de julio del 2011, los Trooping the Colour de 2010 y 2011 o su visita a Ascot como duquesa de Cornualles en 2016.
Este ha sido el broche perfecto para el regreso de unas vacaciones idílicas de verano, con escapada en solitario incluida. Concretamente, Camila Parker Bowles fue vista en aguas griegas por ‘The Mirror’ a bordo del superyate Zenobia, valorado en casi 34 millones de euros y propiedad del multimillonario Wafic Said, un influyente empresario sirio-saudí con un largo historial de vínculos con el Partido Conservador británico.
Las vacaciones de verano han finalizado para la reina Camila. Si el pasado 15 agosto retomaba su agenda oficial de la mano de su marido en un acto celebrado en honor del 80º aniversario del Día de la Victoria sobre Japón, hoy ha sido turno de presidir el segundo día de celebraciones del mítico Festival de Ebor, celebrado en el hipódromo de York desde 1843.