Pese a los escándalos que asolan a la familia real noruega, han tenido un pequeño respiro para celebrar una fecha importante. Este año, Gamlehaugen ha sido la residencia oficial del Rey durante 100 años. Por este motivo, tanto los Reyes como los príncipes herederos han organizado un concierto al aire libre en el parque. Aunque los cuatro han permanecido unidos y han mostrado su interés por el acto, era palpable la tensión al ser la primera aparición oficial de Mette-Marit desde que su hijo, Marius Borg, fuera procesado por 32 cargos que incluyen violación, agresión sexual, maltrato, lesiones, amenazas y quebrantamiento de órdenes judiciales, entre otros.
A pesar de la expectación generada en torno a esta cita, la Casa Real noruega confirmó al diario SE og HØR su decisión de guardar silencio y no responder a las preguntas de los medios. “Está completamente devastada”, señalaron fuentes cercanas a la Princesa, subrayando la difícil situación que atraviesa.
Los príncipes herederos y la Reina. (Gtres)
El único en pronunciarse ha sido el príncipe Haakon, quien explicó: “Ya se ha aclarado cuál será la acusación. Ahora corresponde al tribunal decidir. Por nuestra parte, continuaremos cumpliendo con nuestras obligaciones. Todos los implicados en el caso lo han vivido como algo desafiante y difícil”. Siguiendo esas palabras, la familia real ha reaparecido al completo, reafirmando su compromiso con sus deberes institucionales.
Durante todo este proceso, el príncipe Haakon se ha convertido en el principal apoyo de la princesa Mette-Marit. “Si tuviera que definir este año con una palabra, sería ‘exigente’. Ha sido un año y un otoño difíciles para nosotros. No se puede negar”, confesó la heredera en una entrevista concedida a la cadena NRK.
Por eso, no sorprende que su reaparición pública haya sido precisamente junto a él. Aunque intentó pasar inadvertida tras unas gafas de sol, lo cierto es que su elección de vestuario no pasó desapercibida. Acostumbrada a los tonos neutros, esta vez optó por un look mucho más llamativo: una chaqueta de estampado abstracto con reminiscencias de un arcoíris. Con este alegre atuendo participó en una jornada de juegos con niños invitados al acto, mostrándose sonriente al lado de los Reyes y del príncipe Haakon.
Pese a los escándalos que asolan a la familia real noruega, han tenido un pequeño respiro para celebrar una fecha importante. Este año, Gamlehaugen ha sido la residencia oficial del Rey durante 100 años. Por este motivo, tanto los Reyes como los príncipes herederos han organizado un concierto al aire libre en el parque. Aunque los cuatro han permanecido unidos y han mostrado su interés por el acto, era palpable la tensión al ser la primera aparición oficial de Mette-Marit desde que su hijo, Marius Borg, fuera procesado por 32 cargos que incluyen violación, agresión sexual, maltrato, lesiones, amenazas y quebrantamiento de órdenes judiciales, entre otros.