A diferencia de otras royals, Mary de Dinamarca ya lleva varias semanas trabajando. Federico y su esposa empezaron sus vacaciones a principios de julio y las terminaron a mediados de agosto, por lo que la reina está ya totalmente metida en la agenda institucional y estuvo este miércoles con uno de los actos imprescindibles de su agenda, la entrega de los premios de la Fundación Carlsberg. Una cita para la que eligió un dos piezas de flores con el que divide a la crítica.
Mary suele acertar con todos sus estilismos. De hecho, siempre ocupa los puestos más altos en las listas de las mujeres más elegantes de la realeza. Sin embargo, en esta ocasión, su elección de vestuario no ha convencido a todos. La reina apareció en la Gliptoteca de Copenhague luciendo un conjunto de la firma Etro, en la que confían numerosas royals, como es el caso de Máxima de Holanda.
La reina Mary en la Gliptoteca de Copenhague. (Getty)
En concreto, Mary apostó por un dos piezas realizado en crepe satinado brillante en color negro que presenta un colorido estampado de lirios pictóricos y aves tropicales. Está formado por una blusa cruzada negra con fajín incorporado para remarcar la cintura, y unos pantalones de pierna ancha a juego. La reina estrenó el conjunto en 2017 siendo todavía princesa heredera y, ocho años después, lo ha recuperado.
Como mencionábamos, y a pesar de que el dos piezas le sienta como un guante, el estampado no ha acabado de convencer a muchos. Sin embargo, hay que reconocer que Mary supo combinarlo a la perfección con unos salones de ante negro de Gianvito Rossi que presentan una zona de malla transparente y una pequeña cartera de mano con lentejuelas de Sergio Rossi.
La reina Mary durante la entrega de los premios de la Fundación Carlsberg. (Getty)
En cuanto a las joyas, Mary quiso darle un toque extra de glamour a su estilismo con un collar de cadena dorada del que cuelga una gran piedra que parece un ópalo, caracterizado por el juego de colores que cambian según la luz y el ángulo de visión. Presenta reflejos irisados en tonos azulados, verdosos y violáceos que quedaban muy bien a su look.
La reina llevaba también una pulsera tipo esclava de oro amarillo y diamantes de Rebekka Notkin, y otra con distintas piedras, entre ellas coral, cornalina, citrino, piedra lunar azul, tanzanita y perlas de agua dulce, de Dulong Fine Jewelry. No faltaba su reloj de Cartier, modelo Tank, que tiene desde 2007.
El look de Etro de la reina Mary. (Getty)
Cada año, la fundación otorga dos galardones de investigación a dos científicos que han contribuido a resultados científicos cruciales. El premio está dotado con 250.000 coronas danesas en concepto de honor personal y 750.000 coronas danesas en apoyo a un proyecto de investigación. Este año, los premios fueron otorgados al profesor Klaus Mølmer, del Instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague, y al profesor Claes Holger de Vreese, director del Centro de Democracia Digital de la Universidad del Sur de Dinamarca.
A diferencia de otras royals, Mary de Dinamarca ya lleva varias semanas trabajando. Federico y su esposa empezaron sus vacaciones a principios de julio y las terminaron a mediados de agosto, por lo que la reina está ya totalmente metida en la agenda institucional y estuvo este miércoles con uno de los actos imprescindibles de su agenda, la entrega de los premios de la Fundación Carlsberg. Una cita para la que eligió un dos piezas de flores con el que divide a la crítica.