Estocolmo se llena cada año de ceremonia y protocolo con la apertura del parlamento sueco, un momento que combina solemnidad, tradición y un elegante despliegue de moda real. Mientras antaño se exigía vestido negro de gala y tiara, desde los años 50 las damas del reino optan por vestidos cortos en blanco y negro, respetando el código con un toque moderno. Y así lo han hecho un año más las princesas Victoria y Magdalena.
Los Bernadotte al completo se han reunido primero en la catedral de la capital para un servicio religioso y luego ya en el parlamento para la ceremonia. Los reyes Carlos Gustavo y Silvia han estado acompañados por los herederos, Victoria y Daniel; la princesa Magdalena y Chris O'Neill; y el príncipe Carlos Felipe, quien ha acudido sin su esposa, la princesa Sofía, ya que se encuentra de baja maternal tras el nacimiento de Ines.
Los reyes de Suecia en la apertura del parlamento. (CP)
Como en años anteriores, Victoria ha apostado por el polka dot, con un nuevo vestido de la firma Greta. Un diseño realizado en seda negra con lunares blancos que presenta cuello redondo, manga francesa, cinturón incorporado terminado en lazada y largo hasta los tobillos. Su precio es de 556 euros y sigue a la venta en la web de la marca.
Victoria lo ha combinado con unos salones de ante negro y una cartera de mano realizada con piel de cocodrilo. La heredera llevaba también un broche de diamantes prendido del vestido y un tocado blanco en forma de flor que adornaba su recogido, un elaborado moño.
La princesa Victoria junto al príncipe Daniel. (CP)
Por su parte, Magdalena, quien últimamente está de lo más estilosa, como mostró este fin de semana con un vestido dorado para un encuentro en una fiesta con su exprometido, Jonas Bergstrom, ha vuelto a dar una lección con un dos piezas negro, con el que estaba realmente favorecida. Se trata de un conjunto de StyleIn formado por una chaqueta con escote en V y parte delantera adornada con tres botones forrados como cierre, y una falda de vuelo de largo midi.
La princesa le ha añadido un cinturón negro de piel para acentuar la silueta y ha completado su estilismo con unos salones a juego, bolso de la firma Toteme y una diadema con rejilla incorporada, que le daba un toque muy dramático al look. Unos pendientes de oro amarillo en forma de gota cerraban el estilismo.
La princesa Magdalena. (CP)
Una vez más, la apertura del parlamento sueco ha servido no solo como acto institucional, sino también como pasarela de estilo para la realeza, donde cada detalle del vestuario refleja elegancia y personalidad. Las princesas Victoria y Magdalena han demostrado que la tradición puede convivir con la modernidad, combinando protocolo y moda de manera impecable, dejando claro que la familia Bernadotte sigue marcando tendencia dentro y fuera de las obligaciones oficiales.
Estocolmo se llena cada año de ceremonia y protocolo con la apertura del parlamento sueco, un momento que combina solemnidad, tradición y un elegante despliegue de moda real. Mientras antaño se exigía vestido negro de gala y tiara, desde los años 50 las damas del reino optan por vestidos cortos en blanco y negro, respetando el código con un toque moderno. Y así lo han hecho un año más las princesas Victoria y Magdalena.