La última cena antes del cambio de trono en Luxemburgo: de la chaqueta metalizada de María Teresa al conjunto burdeos de su nuera
Ante la proclamación inminente de Guillermo de Luxemburgo como gran duque, su padre ha afrontado la última cena con miembros del Gobierno, en un momento agridulce
Los grandes duques de Luxemburgo, en su última cena antes del cambio de trono. (Cour Grand Ducale)
Noche especial la que celebraron los grandes duques de Luxemburgo este miércoles, con la tradicional cena organizada para los miembros del Gobierno y la última antes del cambio de trono. Durante la velada, en una foto mayoritariamente masculina, destacaron los looks de María Teresa, con chaqueta metalizada, y de su nuera Stéphanie, que eligió un conjunto en color burdeos.
La cita también suponía un momento agridulce para Henri de Luxemburgo, puesto que es la última de estas características que afronta como jefe de Estado. A partir del 3 de octubre, tanto él como su mujer pasarán a un segundo plano en la vida institucional de este pequeño país centroeuropeo y tomarán las riendas los hasta ahora herederos, Guillermo y Stéphanie, también presentes en esta cena.
Suegra y nuera fueron absolutamente fieles a su estilo en esta última cena antes del cambio de trono. María Teresa es amante de las blazers y las tiene de diferentes estilos, tejidos y colores. Es una de sus prendas estrella, casi siempre combinada con pantalones. En esta ocasión, para darle un toque festivo y menos 'working', eligió una chaqueta metalizada.
María Teresa de Luxemburgo, durante la cena con los miembros del Gobierno. (Cour Grand Ducale)
La americana está confeccionada en jacquard y daba el toque de color al look negro, también uno de los grandes aliados de María Teresa de Luxemburgo. Lo que no faltaba en ese look ciertamente sobrio eran los grandes pendientes, que asemejaban a unas virutas de lápiz, también en dorado.
Y si la cubana fue fiel a su estilo, no se quedó atrás su nuera, que se siente mucho más cómoda con según qué tipo de prendas y no suele experimentar mucho. Así, eligió para esta cena, en la que los herederos tomaban el testigo de los grandes duques, un conjunto de dos piezas confeccionado en terciopelo formado por pantalón fluido y blusa con cuello redondo. Stéphanie apostó por el monocolor, combinando ese dos piezas con zapatos del mismo tono burdeos y el cinturón incorporado.
Parece que el cambio de trono no va a traer un cambio de estilo en la futura gran duquesa. Siempre apuesta por prendas discretas y sobrias, con patrones de corte clásico y, en general, colores neutros. Es con lo que más cómoda se siente en actos públicos, ya sean citas más informales o actos de gala, en los que no busca destacar.
Stéphanie de Luxemburgo, durante la cena con los miembros del Gobierno. (Cour Grand Ducal)
Stéphanie, como su marido, el gran duque heredero Guillermo, vivía esta cena con los miembros del Gobierno de una forma especial, ya que pronto será la pareja la protagonista. Será el próximo día 3 de octubre cuando tomen posesión del trono, en unos actos muy protocolarios a los que asistirán tanto los reyes de Bélgica y la princesa heredera como los de Holanda y la princesa de Orange, Amalia.
El cambio de trono comenzará con la ceremonia de abdicación de Henri de Luxemburgo en el Palacio Gran Ducal, un acto cargado de solemnidad que cerrará oficialmente su reinado. Una hora después, su hijo mayor y heredero será proclamado Gran Duque en la Cámara de Diputados, un momento histórico que combinará discursos protocolarios con gestos de cercanía hacia la ciudadanía.
El primero de estos últimos, la salida al balcón de los nuevos grandes duques, que se espera que hagan con sus hijos, Charles y François, al que seguirá un encuentro con los ciudadanos en la plaza Guillaume II. Mucho más protocolarios serán los actos con los que se cerrará la jornada: primero, una recepción ofrecida por el Gobierno en el Cercle Cité; después, la cena de gala de nuevo en el Palacio Gran Ducal, uno de los momentos más esperados del día por el habitual despliegue de estilismos.
Noche especial la que celebraron los grandes duques de Luxemburgo este miércoles, con la tradicional cena organizada para los miembros del Gobierno y la última antes del cambio de trono. Durante la velada, en una foto mayoritariamente masculina, destacaron los looks de María Teresa, con chaqueta metalizada, y de su nuera Stéphanie, que eligió un conjunto en color burdeos.