La mañana de domingo, los Reyes han puesto rumbo a uno de los viajes internacionales más significativos de la agenda de 2025. Lo han hecho desde Madrid, con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza siempre las despedidas oficiales de don Felipe y doña Letizia antes de embarcar hacia un viaje de Estado.
A pie de pista, y ante las cámaras que han inmortalizado la escena, la pareja ha posado por última vez en territorio español antes de despegar hacia China, donde les espera una agenda intensa, simbólica y, sobre todo, cargada de lectura diplomática.
Pero hoy, antes de todo eso, tocaba despedida. Ese instante previo es casi un género propio: la llegada al aeropuerto, el saludo de rigor, las últimas sonrisas capturadas y esa sensación de antesala que solo se da cuando la Casa Real se marcha a representar a España fuera.
Gestos de complicidad entre doña Letizia y don Felipe. (Limited Pictures)
Los Reyes se despiden y ponen rumbo a China. (Limited Pictures)
La Reina, impecable en su estilismo, ha sido la que más miradas ha concentrado, sobre todo porque este viaje llega en un momento de máxima visibilidad internacional de su figura y cuando el foco sobre cómo combina moda, diplomacia y relato visual está más afilado que nunca.
Ha optado por un look negro absoluto, sobrio, elegante, contundente, muy en su línea de los últimos meses. Lo formaba un abrigo envolvente con cinturón, de patrón batín, que le permite jugar con el movimiento al caminar y que refuerza ese lenguaje de autoridad silenciosa que tanto está depurando en sus apariciones más institucionales. Debajo, pantalón ancho –también negro– que aporta caída y alarga la figura en cada paso sobre la alfombra roja.
En la mano derecha llevaba un bolso estructurado, rígido, también en negro, que completaba ese total look. Es un outfit extremadamente medido para un momento donde el gesto es más importante que la exuberancia. La Reina no necesita nada más: un monocolor impecable que, sin palabras, ya marca el tono del viaje.
El look total black de doña Letizia. (Limited Pictures)
Detalle de la cartera de la Reina. (Limited Pictures)
Este desplazamiento se conocía desde enero, pero no fue hasta el mes pasado cuando el Ministerio de Asuntos Exteriores confirmó los detalles y los días del viaje. Los Reyes permanecerán en China del 11 al 14 de noviembre. Será la primera visita de Estado que realizan al gigante asiático durante su reinado (aunque sí hubo viaje de Estado en 2006 siendo todavía Príncipes) y la segunda de este año, tras Egipto en septiembre. De nuevo, diplomacia de alto nivel.
El itinerario que arranca tiene dos paradas. Primero Chengdú (donde aterrizarán el día 11), ciudad con resonancia simbólica dentro de la propia historia de la familia real española. Allí estuvieron los Reyes Juan Carlos y Sofía en 2007.
Los Reyes, minutos antes de subirse al avión. (Limited Pictures)
Fue precisamente donde empezó su vínculo emocional con los pandas, que después cristalizó en ejemplares en el Zoo Aquarium de Madrid. La visita de Felipe y Letizia en 2025, sin embargo, tendrá otro guion: más empresarial, más económico, más centrado en tejido productivo y en apertura hacia nuevos acuerdos.
La parte más representativa, la más protocolaria, la más ceremonial, espera en Pekín. Allí aterrizarán el día 12 y allí se desarrollará la mayor parte de la agenda oficial. Será también el reencuentro con Xi Jinping y su esposa, Peng Liyuan. Cuando el líder chino estuvo en España en 2018, fueron Felipe y Letizia quienes ejercieron de anfitriones. Ahora el rol se invierte.
Este viaje a China será la decimonovena visita de Estado de los Reyes desde su proclamación en 2014. A la lista se suman Francia y México (2015), Portugal (2016), Japón y Reino Unido (2017), Perú (2018)... Los últimos: en 2024 Países Bajos e Italia y este 2025 Egipto.
La mañana de domingo, los Reyes han puesto rumbo a uno de los viajes internacionales más significativos de la agenda de 2025. Lo han hecho desde Madrid, con esa mezcla de solemnidad y rutina que caracteriza siempre las despedidas oficiales de don Felipe y doña Letizia antes de embarcar hacia un viaje de Estado.