Como cada año, la Familia Real británica conmemoró el pasado domingo a los caídos desde la Primera Guerra Mundial. El solemne acto, celebrado en el Cenotafio de Whitehall en Londres, comenzó con la colocación de coronas de amapolas. Los reyes Carlos III y Camila, junto a los príncipes de Gales, participaron en la ceremonia tras los dos minutos de silencio en memoria de los hombres y mujeres que dieron su vida al servicio del país. Todos ellos acudieron, como corresponde a la ocasión, vestidos de riguroso luto.
Dos días después, fue Kate quien continuó con las celebraciones en una nueva aparición pública. Asistió al servicio conmemorativo del Día del Armisticio en el National Memorial Arboretum, donde acudió por primera vez en solitario, sin el príncipe Guillermo ni los Reyes. Allí estuvo acompañada por veteranos, familiares y miembros en activo de las Fuerzas Armadas. Junto a ellos guardó dos minutos de silencio y depositó una corona de flores en señal de homenaje.
Kate Middleton recuperó un vestido de 2023. (Gtres)
En Sheffield, volvió a vestir de negro, confiando de nuevo en una de sus diseñadoras favoritas, Catherine Walker. Escogió un vestido abrigo elaborado a medida con botones a lo largo del corpiño, flecos, hombros rectos y cuello Peter Pan. Un diseño que ya lució para el día del Recuerdo en 2023. Lo acompañó con un sombrero de ala ancha, que en algún momento tuvo que sujetar debido al viento para evitar que se volase. “Por un momento pensé que lo iba a perder”, llegó a decir.
Sin embargo, lo que realmente llamó la atención de su look fueron los pendientes: unos rubíes colgantes enmarcados por diamantes, una pieza que Kate luce en contadas ocasiones. “Los pendientes bien podrían ser un homenaje al príncipe George, al llevar la piedra natal del futuro rey en un lugar destacado”, apuntaba la revista Tatler. La princesa ya recurrió a esta joya durante las celebraciones del Día de la Victoria en Europa de este año.
Kate realizó una ofrenda floral. (RoyalFamily)
Cuando le preguntaron cómo se encontraba, Kate, que está en remisión desde enero tras su diagnóstico de cáncer el año pasado, respondió: “Sí, estoy bien. Me alegra verte. Espero que tú también estés bien”, según recoge Hello. Durante una visita a Brasil, su marido, el príncipe Guillermo, habló sobre la enfermedad de su esposa: “Todas las familias atraviesan momentos difíciles y enfrentan desafíos juntas. La manera en que se gestionan esos momentos marca la diferencia. Decidimos contarles todo a nuestros hijos, tanto las buenas como las malas noticias. Les explicamos por qué suceden ciertas cosas y por qué podrían sentirse tristes. Ocultarles información no funciona”, explicó en el programa ‘Domingão com Huck’.
Como cada año, la Familia Real británica conmemoró el pasado domingo a los caídos desde la Primera Guerra Mundial. El solemne acto, celebrado en el Cenotafio de Whitehall en Londres, comenzó con la colocación de coronas de amapolas. Los reyes Carlos III y Camila, junto a los príncipes de Gales, participaron en la ceremonia tras los dos minutos de silencio en memoria de los hombres y mujeres que dieron su vida al servicio del país. Todos ellos acudieron, como corresponde a la ocasión, vestidos de riguroso luto.