Entre escándalos y fútbol: Haakon, Mette-Marit y Sverre Magnus bajo el foco mediático por Marius Borg y su regreso a la vida social
Los príncipes herederos acudieron junto al rey Harald y el príncipe Sverre Magnus al partido de Noruega contra Estonia, mientras siguen surgiendo noticias sobre la polémica de Marius
Los príncipes herederos acudieron junto al rey Harald y el príncipe Sverre Magnus. (GettyImages)
La polémica que rodea a Marius Borg continúa afectando a la Casa Real noruega. Mientras espera el juicio por los 32 cargos que le imputa el fiscal del Estado, los titulares no cesan. A principios de este mes, los periodistas Øistein Monsen y Torgeir Pedersen Krokfjord revelaron los presuntos vínculos del hijo de la princesa heredera con algunas de las bandas de narcotraficantes más conocidas de Europa, según la editorial. A esto se suma que, este miércoles por la noche, fue sorprendido de fiesta junto a su exnovia, contra quien aún pesa una orden de alejamiento, tal y como informó el 'Se og Hør'.
La reacción de los príncipes herederos fue inmediata: junto al rey Harald, regresaron a las tribunas reales del Ullevaal Stadion para presenciar el partido de Noruega contra Estonia, en el que la selección buscaba clasificar a la final del Mundial de Canadá, México y Estados Unidos 2026, logrando una victoria contundente.
Sverre reapareció tras su reciente mudanza. (GettyImages)
“Para la Federación Noruega de Fútbol (NFF) siempre es un gran honor recibir a la familia real en Ullevaal, y es muy gratificante que muestren tanto interés por el fútbol noruego. Esperamos que, tras el partido de mañana, la familia real y toda la afición de Ullevaal sientan que estamos un paso más cerca del sueño mundialista”, declaró el secretario general de la NFF, Karl-Petter Løken.
No estuvieron solos: por sorpresa, también se unió el príncipe Sverre, que regresaba de Italia tras haberse mudado con su novia, Amalie Giæver Macleod. Aunque suele asistir a algunos partidos de fútbol, en esta ocasión ninguno de ellos llevó bufandas de la selección noruega.
La presencia de Mette-Marit cobra relevancia no solo por las polémicas en torno a su hijo Marius, sino también por su estado de salud. Se esperaba que su rehabilitación pulmonar durara un mes, manteniéndola alejada de sus compromisos oficiales durante cuatro semanas. Sin embargo, en la práctica ha reducido su agenda, pero se muestra decidida a no perderse actos importantes, como la cena de gala para los miembros del Parlamento o el partido de fútbol clasificatorio contra Estonia.
La polémica que rodea a Marius Borg continúa afectando a la Casa Real noruega. Mientras espera el juicio por los 32 cargos que le imputa el fiscal del Estado, los titulares no cesan. A principios de este mes, los periodistas Øistein Monsen y Torgeir Pedersen Krokfjord revelaron los presuntos vínculos del hijo de la princesa heredera con algunas de las bandas de narcotraficantes más conocidas de Europa, según la editorial. A esto se suma que, este miércoles por la noche, fue sorprendido de fiesta junto a su exnovia, contra quien aún pesa una orden de alejamiento, tal y como informó el 'Se og Hør'.