Tras su viaje express a Nueva York mientras Felipe y Letizia visitaban China, la reina Sofía reaparecía en una de sus citas anuales favoritas, el premio de Poesía Iberoamericana que lleva su nombre y que este año 2025 celebró su 34.ª edición. Como cada año desde 1992, Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca hacen entrega de este prestigioso reconocimiento -considerado el más relevante en el ámbito de la poesía iberoamericana- a la trayectoria de poetas vivos cuya obra representa una aportación significativa al patrimonio cultural de España e Iberoamérica.
Con el Palacio Real de Madrid como escenario, doña Sofía entregó el premio de este año a Luis Alberto de Cuenca, autor de obras como ‘La caja de plata’, ‘Por fuertes y fronteras’ o ‘El discreto encanto del Mago’, y que fue jurado de este mismo Premio Reina Sofía en ediciones anteriores. Desde su creación, el premio ha sido concedido a grandes voces de la poesía en lengua española y portuguesa, como Gioconda Belli, José Hierro, Mario Benedetti o Joan Margarit.
La reina Sofía entrega el XXXIV Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana al escritor y poeta madrileño Luis Alberto de Cuenca. (EFE / Borja Sánchez-Trillo)
Para este evento, celebrado en el salón de columnas del Palacio Real de Madrid, presidido por la escultura del Emperador Carlos V dominando el Furor, la reina Sofía ha repetido la misma fórmula de la edición anterior: chaqueta de tweed y uno de los broches más especiales de su joyero.
La reina Sofía en la entrega del premio de poesía iberoamericana que lleva su nombre. (EFE / Borja Sánchez-Trillo)
Si en 2024 apostaba por una americana confeccionada en tweed rojo y con las solapas en seda, este 2025 apostaba por otro color primario: el azul. Concretamente, una chaqueta en tweed azul bebé con un corte recto y entallado, una prenda elegante y clásica. Tiene una textura entramada y con acabados deshilachados en los bordes como el cuello, el cierre frontal y los falsos bolsillos laterales. Está firmada además por uno de sus diseñadores de cabecera, Alejandro de Miguel, de quien vistió también en su viaje a Nueva York.
La reina Sofía en la entrega del premio de Poesía Iberoamericana que lleva su nombre. (Gtres)
Esta chaqueta, clásica y elegante, la complementó como decíamos con una de las joyas más esenciales y personales de su joyero: el broche en forma de racimo de uva compuesto por amatistas montadas en oro que se puso para la pedida de mano de su hijo Felipe con la entonces periodista Letizia Ortiz.
Primera foto de familia tras la pedida de mano del príncipe Felipe de Borbón y Letizia Ortiz. (Gtres)
El estilismo lo terminó con unos pantalones fluidos en seda negra, unos zapatos clásicos negros con un tacón discreto y un bolso de mano, también negro, de textura acolchada y una correa con una cadena dorada entrelazada que permite que sea también un bolso de hombro o cruzado.
Tras su viaje express a Nueva York mientras Felipe y Letizia visitaban China, la reina Sofía reaparecía en una de sus citas anuales favoritas, el premio de Poesía Iberoamericana que lleva su nombre y que este año 2025 celebró su 34.ª edición. Como cada año desde 1992, Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca hacen entrega de este prestigioso reconocimiento -considerado el más relevante en el ámbito de la poesía iberoamericana- a la trayectoria de poetas vivos cuya obra representa una aportación significativa al patrimonio cultural de España e Iberoamérica.