Segundo día del viaje de Estado de Guillermo Alejandro y Máxima de los Países Bajos a Surinam, antigua colonia holandesa. Con esta visita, los monarcas conmemoran los 50 años de la independencia del país en 1975, dejando entonces de ser un estado constituyente de los Países Bajos. Este país tropical nos ha traído de vuelta los looks más primaverales y veraniegos de Máxima de los Países Bajos, como hacía meses que no veíamos, apostando de nuevo por los colores vivos y los vestidos más ligeros.
Si ayer sorprendía con un vestido blanco vaporoso de encaje de la firma Natan -una de sus favoritas- y hace tan solo unas horas con un vestido estilo Old Hollywood y la tiara bandeau de diamantes para una cena de gala; hoy apostaba todo al color, recuperando un look que estaba también de aniversario. Se trata de un estilismo que estrenó durante otro viaje de Estado, en este caso al Caribe, en el año 2015, cinco años después de que las Antillas Holandesas dejasen de ser una entidad autónoma dentro del Reino de los Países Bajos para convertirse en países constituyentes en 2010.
Guillermo y Máxima de Holanda en Surinam posando ante unas palmeras. (Gtres)
La pieza principal, el vestido, se trata de un diseño sencillo de cuello redondo, manga sisa, con cuerpo suelto que se frunce en la cintura, creando la falsa ilusión de un dos piezas compuesto también por una falda tulipán de un largo justo por las rodillas.
Lo complementó, como no podía ser de otra manera, con un tocado, una de las piezas que no suelen faltar en los estilismos de la reina Máxima de Holanda. Esta vez lo lució con un recogido elegante, un moño XXL lateral sobre el que se colocó este tocado en forma de rosquilla confeccionado en el mismo tejido que el vestido.
Máxima de Holanda en Surinam. (Gtres)
Tanto el vestido como el tocado eran de uno de los colores que más repite Máxima de Holanda a la hora de vestir, el amarillo, y que tiene un simbolismo especial en este viaje. El amarillo forma parte de la bandera de Surinam, concretamente de su estrella central, color que simboliza la esperanza y la prosperidad del país. Además, el bienteveo chico (Philohydor lictor), considerado el ave nacional, tiene un plumaje muy característico en color amarillo, además de blanco y negro.
De joyas, lució unos pendientes en forma de flor mediana con cinco pétalos en color verde y construida en una estructura de oro. En la muñeca, el icónico reloj Tank de Cartier, una de las piezas clásicas e icónicas de la firma de joyería que diseñó en 1917 el propio Louis Cartier, que destaca por sus líneas clásicas y atemporales.
Detalle del broche de Máxima de Holanda. (Gtres)
En el vestido, Máxima de Holanda lució también otro simbólico y especial complemento, un broche de una enorme flor. Más al detalle, se aprecia que los pétalos son blancos y rosas y cuenta con un pistilo confeccionado a base de pequeñas cuentas verdes y marrones.
Segundo día del viaje de Estado de Guillermo Alejandro y Máxima de los Países Bajos a Surinam, antigua colonia holandesa. Con esta visita, los monarcas conmemoran los 50 años de la independencia del país en 1975, dejando entonces de ser un estado constituyente de los Países Bajos. Este país tropical nos ha traído de vuelta los looks más primaverales y veraniegos de Máxima de los Países Bajos, como hacía meses que no veíamos, apostando de nuevo por los colores vivos y los vestidos más ligeros.