Este viernes, tuvo lugar uno de los compromisos que Kate Middleton espera, con más ganas, cada año: su concierto navideño en Westminster. Con el paso del tiempo, esta cita se ha convertido en un ritual propio. También en una especie de termómetro emocional de los príncipes de Gales. Prueba de ello es que, una vez más, hasta allí se desplazaron centenas de invitados que quisieron estar presentes en esta velada. Además, como era de esperar, la royal estuvo acompaña del príncipe Guillermo y por sus tres hijos. Aunque, sin ninguna duda, el que acaparó todas las miradas -también comentarios en las redes sociales- fue el pequeño Louis.
La espontaneidad de Louis, como decimos, volvió a destacar sin necesidad de grandes gestos. Y hubo un detalle que, para los que se encontraban allí, llamó especialmente la atención: la forma en la que su nombre aparecía en la cadena de papel rojo colocada en el árbol exterior de Westminster. Cabe apuntar que todos los invitados pueden escribir mensajes en esta. Mientras que George y Charlotte escribieron sus nombres en cursiva y con una letra ya más madura, el pequeño de los hermanos lo hizo con una grafía propia de una niño pequeño. El contraste fue suficiente para que todas las miradas, con cariño, apuntasen hacia su persona.
Los príncipes de Gales y sus hijos llegando al concierto. (Gtres)
Aunque este gesto tierno no fue lo único que llamó la atención del pequeño Louis. También el cambio físico que está experimentando. Cada una de sus apariciones deja más claro el estirón y el cambio de rasgos. De ahí que hubiera usuarios de las redes sociales que señalaran esto. También los hubo que apuntaron al parecido, cada vez más evidente, con Kate Middleton. "La sonrisa del príncipe Louis es igualita a la de su madre", se puede leer en uno de los mensajes. Otros, en cambio, destacaron que su vestimenta -clásica, sobria y muy británica- evocaba el estilo tradicional que Carlos III ha llevado durante toda su vida.
Ausencias notorias
Dos personas cuyas ausencias no pasaron inadvertidas fue las de Eugenia y Beatriz de York. Más aún porque, según 'Daily Mail', las dos fueron invitadas personalmente por Kate Middleton. Cabe apuntar que la invitación llega en un momento en el que la figura de su padre sigue marcada por polémicas: desde la retirada de todos sus títulos a su mudanza forzada del Royal Lodge. De ahí a que la invitación de los príncipes de Gales pueda leerse como una auténtica declaración de intenciones. El matrimonio, pese al ruido que rodea a Andrew Mountbatten-Windsor, quiere que las relaciones con las hermanas permanezcan intactas y no queden salpicadas.
Eugenia y Beatriz de York, en una imagen de archivo en Ascot. (Getty Images)
Aunque por el momento no se ha especificado el motivo por el que no asistieron, sí ha habido una reacción pública. Eugenia de York ha compartido un mensaje en su perfil de Instagram en el que ha dejado claro su apoyo a los príncipes de Gales y al concierto: "Ojalá Beatriz y yo hubiéramos podido estar allí esta noche con nuestra familia. Deseando a los príncipes de Gales una velada tan especial en su increíble servicio de villancicos. Qué mensaje tan maravilloso de amor y esperanza". Unas palabras que han servido como una forma elegante de marcar presencia y de subrayar, de manera indirecta, su sintonía con Kate y Guillermo.
Este viernes, tuvo lugar uno de los compromisos que Kate Middleton espera, con más ganas, cada año: su concierto navideño en Westminster. Con el paso del tiempo, esta cita se ha convertido en un ritual propio. También en una especie de termómetro emocional de los príncipes de Gales. Prueba de ello es que, una vez más, hasta allí se desplazaron centenas de invitados que quisieron estar presentes en esta velada. Además, como era de esperar, la royal estuvo acompaña del príncipe Guillermo y por sus tres hijos. Aunque, sin ninguna duda, el que acaparó todas las miradas -también comentarios en las redes sociales- fue el pequeño Louis.