Casi un mes ha pasado desde la última aparición de Carolina de Mónaco, que tuvo lugar durante la celebración del Día Nacional del principado, cuando protagonizó un inusual abrazo con su hermana Estefanía. Tras varias semanas de ausencia, la princesa volvió a la vida pública para la inauguración de un centro cultural que llevará su nombre. En esta ocasión, sí estuvo acompañada por su hermano, el príncipe Alberto, y su hija, Carlota Casiraghi.
Se trata de una mediateca, un espacio que combina funciones de biblioteca y centro cultural. Los tres se trasladaron hasta allí, donde destacaron las renovadas colecciones, los talleres y los diversos encuentros que se celebrarán a lo largo del año. “En reconocimiento a su inquebrantable compromiso, Alteza, con las artes y la cultura, esta instalación tendrá como objetivo hacer accesible el conocimiento en todas sus formas”, declaró el alcalde Georges Marsan, refiriéndose a la princesa Carolina.
Carolina y Carlota durante la visita. (CordonPress)
Un acto en el que, además del reconocimiento cultural que ambas comparten, también han demostrado un gran gusto por la moda. Ambas, fieles a su estilo, han aprovechado la ocasión para lucir un clásico traje. En el caso de Carolina, seleccionó un modelo gris con rayas diplomáticas de Dries Van Noten, que conjunto con una blusa plisada, de escote liso y cuello alto en tono lima.
Por su parte, Carlota optó por un traje sastre de lana, clásico pero elegante, en tono marrón y con los hombros ligeramente estructurados. Mientras su madre combinó su look con un verde llamativo, ella eligió la discreción con un jersey de cuello alto negro. Sin embargo, no pasó desapercibida gracias a sus botas estilo ‘cowboy’ con detalles de tachuelas.
Madre e hija se recomendaron libros. (CordonPress)
Fue una jornada en la que madre e hija compartieron su pasión por la lectura, intercambiando incluso alguna recomendación, como el libro ‘Poesía portátil’, de Anna Akhmatova, una de las voces femeninas más destacadas de la poesía rusa. Carolina, con el libro en la mano, se lo señalaba a su hija. Carlota, licenciada en Filosofía en 2007, siempre ha mantenido vivo su interés por el conocimiento. De hecho, el próximo año publicará su primer libro, en el que reunirá textos de los autores que más la inspiran.
Casi un mes ha pasado desde la última aparición de Carolina de Mónaco, que tuvo lugar durante la celebración del Día Nacional del principado, cuando protagonizó un inusual abrazo con su hermana Estefanía. Tras varias semanas de ausencia, la princesa volvió a la vida pública para la inauguración de un centro cultural que llevará su nombre. En esta ocasión, sí estuvo acompañada por su hermano, el príncipe Alberto, y su hija, Carlota Casiraghi.