Magdalena de Suecia brilla vestida de gala en los Nobel con la tiara 'kokoshnik' de aguamarinas, su gran aliada del joyero real
Despliegue de vestidos de gala, grandes firmas e imponentes joyas en la gala de los Nobel, que ha tenido como gran ausente a Sofía de Suecia
Noche de premios, quizá los más prestigiosos y conocidos del mundo, pero también noche de looks en los premios Nobel, con un gran despliegue de las mejores piezas de los armarios de las damas de la familia Bernadotte. Entre ellas, Magdalena de Suecia, que ha brillado con su vestido de gala y la tiara 'kokosnik' de aguamarinas, sin duda su gran aliada del joyero real.
Magdalena es, de las cuatro mujeres de la familia real sueca, la que más la lleva y, por qué no decirlo, la que mejor la luce. Sus facciones y ojos azules hacen que sea una tiara que parece hecha expresamente para ella, aunque no es así, ya que tiene más de cien años de historia. Fue un regalo que Gustavo Adolfo hizo a su prometida, Margarita de Connaugh, por su compromiso, en 1905.
Margarita murió de forma inesperada estando embarazada de su sexto hijo y sus joyas se repartieron entre sus sucesores, yendo a parar esta preciosa tiara de aguamarinas a su hijo, segundo en ese momento en la línea de sucesión al trono y llamado a ser rey, aunque nunca lo fue por un trágico accidente aéreo que acabó con su vida. Pero su esposa, la princesa Sybila, la estrenó el día antes de su boda civil y la legó al final de sus días a su primogénita, Margaretha, la hermana mayor del actual rey sueco.
Después, hay diferentes versiones de lo que pasó con ella. Una apunta a que las dificultades económicas obligaron a Margaretha a venderla, siendo el propio Carlos Gustavo quien la compró para regalársela a Magdalena. Otras dicen que fue su hermana quien decidió legarla al joyero histórico y familiar, reservándose el derecho a utilizarla cuando volviera al país, ya que se instaló en Reino Unido.
Sí parece claro que no es propiedad exclusiva de Magdalena, sino que forma parte de la colección que tienen a su disposición las cuatro mujeres de la familia Bernadotte, ya que la princesa Sofía de Suecia la lució el año pasado en la cena que siempre se celebra en el Palacio Real de Estocolmo el día siguiente a la entrega de los premios Nobel para agasajar a los galardonados.
Aunque no se puede negar que es una tiara que la princesa Magdalena ha hecho completamente suya y que luce como pocas. Sus aguamarinas de enorme tamaño hacen que sea una de las piezas más características de la colección. Las piedras están engarzadas en un soporte de platino y diamantes formando a su vez unas celosías verticales, seña de identidad de ese diseño de inspiración rusa y por el que se conoce como 'kokoshnik'.
Pero la princesa Magdalena no ha brillado únicamente por esta tiara, aunque la pieza tiene su protagonismo propio. La joya coronaba un look joya que la ha hecho destacar entre el público de la sala de conciertos de Estocolmo, donde, como siempre, ha ocupado un asiento de la primera fila junto a su marido, Chris O´Neill y su hermano, el príncipe Carlos Felipe. Este año, la gran ausencia ha sido la de la princesa Sofía, protagonista de los últimos titulares por su relación con Epstein.
La hija pequeña de los reyes Carlos Gustavo y Silvia ha querido rescatar de su armario un diseño que estrenó para una de las cenas de gala con motivo del Jibuleo de Oro del monarca, en septiembre de 2023. Hablamos de una creación de Jenny Packham, diseñadora fetiche de Kate Middleton para los eventos de gala, repleta de pedrería y con una capa que daba aún más majestuosidad a la princesa, un detalle muy común en los looks de la creadora británica.
Curiosamente, la reina Silvia también ha viajado dos años atrás en su armario y ha lucido exactamente el mismo vestido que se puso para aquella noche de gala, un llamativo mostaza con el que ha brillado en el escenario de la Sala de Conciertos de Estocolmo.
Noche de premios, quizá los más prestigiosos y conocidos del mundo, pero también noche de looks en los premios Nobel, con un gran despliegue de las mejores piezas de los armarios de las damas de la familia Bernadotte. Entre ellas, Magdalena de Suecia, que ha brillado con su vestido de gala y la tiara 'kokosnik' de aguamarinas, sin duda su gran aliada del joyero real.