La sala de conciertos de Estocolmo ha sido el escenario de la solemne ceremonia de entrega de los Premios Nobel, celebrada este miércoles 10 de diciembre, coincidiendo siempre con el aniversario del fallecimiento de Alfred Nobel, cuya última voluntad fue la creación de estos mismos galardones. La ceremonia de este año contaba además con una atención mediática especial por la presencia de María Corina Machado, principal símbolo de la oposición venezolana y la figura más incómoda para el Gobierno de Nicolás Maduro, galardonada con el Premio Nobel de la Paz.
La ceremonia estaba presidida por la familia real de Suecia, suponiendo la celebración de uno de los galardones más importantes en todo el mundo un auténtico desfile de las mejores piezas de sus armarios y las mejores joyas reales. En el caso de Silvia, un vestido de gala que estrenó en la cena de gala del Jubileo de Oro de Carlos XVI Gustavo, y la tiara de las nueve puntas, una de las más importantes del joyero de los Bernadotte.
La reina Silvia con la tiara de las nueve puntas en los Nobel. (Getty)
Empezando por el vestido, se trata de un diseño de la firma Georg et Arend, creada en 2005 por dos hermanos gemelos que le dan nombre y que comparten una misma convicción: “La nobleza exige respeto”, y cuya finalidad a la hora de diseñar es que sus piezas es “realzar la esencia de la mujer”, en quien siempre hay que centrar la atención en cada aparición pública, sin que la pieza les robe el protagonismo.
Este diseño en color amarillo se compone de una parte de arriba de estructura sencilla, cuello redondo y manga larga, cubierto de pequeñas piedras en verde y rojo, perlas y cristales brillantes. Para la parte de abajo, una falda larga en dos capas, una interior de corte columna y una exterior abierta por delante que aporta mayor vuelo y un corte princesa.
Los reyes Carlos Gustavo y Silvia junto a los príncipes herederos. (EFE)
Pero sin duda la joya de la corona -y nunca mejor dicho- estaba en su cabeza: la tiara de las nueve puntas. Se trata de una de las más importantes y reconocibles del joyero real sueco. Está realizada en diamantes de talla brillante que consta de nueve puntas rematadas por nueve soles de diamantes, lo que le brinda un aspecto elegante, en una línea estética muy escandinava.
Diseñada en Berlín por orden del rey Óscar II de Suecia, esta fue un regalo para su esposa, Sofía de Nassau. Tras su fallecimiento, la tiara fue heredada por su hijo, el rey Gustavo V, y más tarde por su nieto, Gustavo Adolfo. Actualmente, forma parte del joyero de la familia Bernadotte, suele ser la reina Silvia quien la viste en actos solemnes como este desde que se casó con el ahora rey Carlos Gustavo en 1976.
La sala de conciertos de Estocolmo ha sido el escenario de la solemne ceremonia de entrega de los Premios Nobel, celebrada este miércoles 10 de diciembre, coincidiendo siempre con el aniversario del fallecimiento de Alfred Nobel, cuya última voluntad fue la creación de estos mismos galardones. La ceremonia de este año contaba además con una atención mediática especial por la presencia de María Corina Machado, principal símbolo de la oposición venezolana y la figura más incómoda para el Gobierno de Nicolás Maduro, galardonada con el Premio Nobel de la Paz.