Silvia y Victoria de Suecia, madre e hija conjuntadas de rosa en una noche de Nobel con tiaras y diamantes
La cena de los Nobel en Estocolmo ha vuelto a ser el escenario perfecto para que la reina Silvia y la princesa Victoria luzcan su elegancia, combinando tradición, protocolo y joyas históricas
Los reyes de Suecia junto a los herederos en la cena de los Nobel. (Cordon Press)
Cada año, tras la entrega de los Premios Nobel el 10 de diciembre, se celebra la noche siguiente una cena de gala en el Palacio Real de Estocolmo. El rey Carlos XVI Gustavo y la reina Silvia ejercen de anfitriones en esta velada a la que asisten, además de los premiados, algunos miembros de la familia. En este caso, han acudido también los herederos, Victoria y Daniel, la princesa Magdalena con su marido, Chris O'Neill, y el príncipe Carlos Felipe.
La princesa Sofía ha vuelto a causar baja tras ausentarse el día anterior de la ceremonia de entrega de los Nobel. La Casa Real ya había anunciado hace unas semanas que Sofía no asistiría a estos actos por temas de conciliación; sin embargo, no deja de llamar la atención que esto ocurra justo cuando se ha publicado la noticia de que hace 20 años tuvo varios encuentros en Nueva York con Epstein, una información que ha confirmado la corte.
Los reyes de Suecia. (Cordon Press)
Sea como fuere, la cena se ha celebrado con total normalidad, y las damas de la familia real nos han vuelto a dejar con looks dignos de análisis. En el caso de Silvia y Victoria, ambas han apostado por una misma gama de color, el rosa, y han lucido dos de las tiaras más importantes del joyero Bernadotte.
La reina ha recuperado de su armario un vestido púrpura de la firma alemana Georg et Arend, de la que es una gran seguidora. El diseño presenta manga larga, escote redondo, silueta recta y una banda en la zona del pecho que cubre también los brazos.
Silvia ha coronado su cabeza con la tiara de las amatistas, una joya que fue propiedad de Josephine de Leuchtenberg y que llegó a la corte sueca tras su matrimonio con Oscar I. Está montada en oro y plata con amatistas de gran tamaño, y de color excepcionalmente oscuro, rodeadas de diamantes. Llevaba, además, los pendientes, el collar y el broche, que sujetaba la banda de la Orden de los Serafines, la más importante de Suecia.
Por su parte, Victoria también ha repetido modelo, en concreto un vestido de la firma Safiyaa, de la que son fans la mayoría de mujeres de la realeza. Se trata de un diseño en color fucsia, que presenta una silueta contemporánea formada por una abertura profunda, un cuerpo estilizado, manga corta y capa incorporada. Lo estrenó en la cena posterior a la boda de Hussein de Jordania y Rajwa, en junio de 2023.
La heredera ha elegido la tiara Connaught. Fue un regalo que los duques de Connaught, Arturo de Sajonia-Coburgo-Gotha y Luisa Margarita de Prusia, le hicieron a su hija Margarita con motivo de su boda con el entonces príncipe Gustavo Adolfo, después Gustavo VI Adolfo. Al fallecer, Margarita dejó la tiara a su hijo, el príncipe Carlos Gustavo, quien se la dio a su esposa, la princesa Sybilla, que a su vez se la dejó en herencia a su único hijo varón, el actual rey. Victoria la ha lucido en numerosas ocasiones, al igual que otras mujeres de la familia.
Con esta velada, la familia real sueca vuelve a demostrar su impecable dominio del protocolo y la tradición, combinando historia, moda y simbolismo en una de las noches más esperadas del calendario monárquico.
Cada año, tras la entrega de los Premios Nobel el 10 de diciembre, se celebra la noche siguiente una cena de gala en el Palacio Real de Estocolmo. El rey Carlos XVI Gustavo y la reina Silvia ejercen de anfitriones en esta velada a la que asisten, además de los premiados, algunos miembros de la familia. En este caso, han acudido también los herederos, Victoria y Daniel, la princesa Magdalena con su marido, Chris O'Neill, y el príncipe Carlos Felipe.