La hermana del rey de Bélgica pide su jubilación anticipada por motivos de salud: el movimiento que mete presión a la princesa Elisabeth
Tal y como anunciaba este jueves la Casa Real de Bélgica, la princesa Astrid ha solicitado al rey Felipe dejar de dirigir las misiones económicas del país. Los ojos se ponen ahora en la princesa Elisabeth, ocupante natural de este puesto
La princesa Astrid y su marido, con los reyes de Bélgica. (Gtres)
El reciente comunicado de la Casa Real belga indica que están por venir movimientos que harán a la heredera adquirir un papel mucho más relevante. Porque la princesa Astrid, hermana del rey de Bélgica, le ha solicitado su jubilación anticipada como embajadora comercial del país, alegando motivos de salud. Una petición a la que el monarca ha accedido y que mete presión en cierta manera a la princesa Elisabeth.
En Bélgica, es habitual que sea el primero en la línea de sucesión al trono quien dirija las misiones internacionales de índole económica. Así lo hizo el entonces príncipe Alberto cuando su hermano, el rey Balduino, ocupaba el trono. Y así lo hizo después el propio Felipe cuando su padre se convirtió en Rey. Pero dada la juventud de Elisabeth cuando su padre fue entronizado, hubo que buscar otro nombre, por lo que Felipe de los belgas eligió a su hermana, la princesa Astrid.
No tenía entonces mucha experiencia, pero doce años después, ha cumplido con creces. El problema es que, aunque sean viajes de unos pocos días, requieren meses de preparación. Y algunos problemas de salud de Astrid han hecho a sus médicos pedirle que deje de forma definitiva este trabajo institucional, gracias al que era la embajadora comercial de Bélgica.
La princesa Astrid, el pasado marzo en Bombay. (EFE)
"Por consejo de sus médicos, desea dimitir de este cargo por motivos de salud, que ya no le permiten cumplir plenamente con los requisitos del mismo", decía el comunicado. No daban más detalles de cuáles eran esos motivos de salud, pero el periodista Wim Dehandschutter ha podido saber, a través de fuentes cercanas, que no es una causa específica, sino una combinación de varios factores, entre los que el dolor de espalda, el insomnio y el estrés han pasado factura.
De hecho, no es la primera vez que estos problemas le obligan a tomarse un descanso de sus funciones, aunque no de forma definitiva como esta vez. En 2018, estuvo al borde del agotamiento, tras lo cual se vio obligada a tomar cuatro meses de descanso obligatorio y retirarse de la vida pública. En esta ocasión, su retiro es definitivo, lo que supone que su hermano, el rey Felipe, ha tenido que tomar ciertas decisiones.
Tenemos claro que el comunicado de palacio ha sido publicado una vez que estaba todo resuelto. Es lógico pensar que, con el paso atrás de Astrid, los ojos se hubieran puesto directamente en su sobrina, la princesa Elisabeth. Como heredera, es la que tendría que llevar a cabo este tipo de misiones económicas. Pero la Casa Real se ha adelantado a las preguntas y ha explicado por qué no será ella quien la sustituya.
La princesa Elisabeth, el pasado octubre en Luxemburgo. (EFE)
"Sigue estudiando. Está en su último año en la Universidad de Harvard, en Estados Unidos. Su ceremonia de graduación es en mayo. La pregunta es qué hará después. Aún no se sabe con certeza si asumirá inmediatamente su papel en la familia real fundando su propia Casa de la Duquesa de Brabante, incluyendo un cargo público y una dotación", aseguran fuentes de palacio.
El mencionado periodista asegura que Astrid habló con su hermano de su situación de salud, con el estrés y el insomnio llegando a ser insoportables para ella. Y parece que también participaron en estas conversaciones la reina Matilde y la princesa Elisabeth, dando por hecho esta última que no tardaría mucho en asumir su rol, pero sin saber que iba a ser tan rápido.
Por eso y para dejarla que termine con tranquilidad sus estudios, el rey Felipe ha decidido que sea su mujer la que se encargue de las misiones internacionales de índole económica a partir de ahora y hasta que Elisabeth pueda ponerse al frente de ellas sin más distracciones. Es una sustituta perfecta, puesto que, cuando Felipe era heredero, ella le acompañó a alguno de estos viajes y ella misma ha tenido agenda internacional en solitario relacionada con la economía gracias a su cargo en la ONU.
El reciente comunicado de la Casa Real belga indica que están por venir movimientos que harán a la heredera adquirir un papel mucho más relevante. Porque la princesa Astrid, hermana del rey de Bélgica, le ha solicitado su jubilación anticipada como embajadora comercial del país, alegando motivos de salud. Una petición a la que el monarca ha accedido y que mete presión en cierta manera a la princesa Elisabeth.