Mette-Marit y Haakon de Noruega hacen balance de su año más difícil a raíz del caso Marius Borg: "Lo que más me dolió fue que nos juzgaran como padres"
Mette-Marit y Haakon de Noruega hacen balance de su año más difícil a raíz del caso Marius Borg: "Lo que más me dolió fue que nos juzgaran como padres"
La pareja heredera atraviesa unas Navidades complicadas, dividida entre la intensa atención mediática por el caso de su hijo y el empeoramiento reciente de salud de ella
Los príncipes Haakon y Mette-Marit se abren en canal en una entrevista. (Reuters)
Desde 1977, la familia real noruega mantiene la tradición de repasar públicamente el año en un programa especial de la televisión estatal. Los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit participan junto a los reyes Harald y Sonia para analizar los principales acontecimientos, retos y decisiones que han marcado la actividad institucional de la monarquía. Sin embargo, en los últimos meses, la atención mediática se ha centrado especialmente en la situación de Marius Borg, hijo de la princesa heredera, investigado por 32 cargos ante el Tribunal del Distrito de Oslo. Un asunto delicado que, por primera vez, ha sido abordado abiertamente por la familia.
El juicio comenzará el próximo 3 de febrero en el Tribunal de Distrito de Oslo, donde se han fijado siete semanas para el caso. “Por supuesto, pensamos mucho en cómo sería estar en esa situación para todos los que, de una u otra forma, son parte del caso. Todos sus seres queridos, sus familias, sus allegados. Esto es difícil para todos”, explicaba el príncipe Haakon.
Mette-Marit y Haakon han aclarado que ha sido duro para ellos todo el proceso. (Gtres)
Aunque no están obligados a intervenir en el proceso judicial, al ser preguntados por la periodista de la televisión pública noruega sobre una posible asistencia, él respondió: “Tenemos una postura definida, pero todavía no es el momento de explicarla. Será un asunto que trataremos cuando corresponda”, dejando entrever que existe una estrategia prevista ante lo que ocurrirá en febrero.
No obstante, el tono de la entrevista se intensificó cuando Mette-Marit, madre del implicado, admitió el profundo impacto emocional que ha supuesto la exposición mediática y el hecho de convertirse en el centro de atención pública. “Creo que ha sido bastante exigente que me acusaran de cosas tan graves, cosa que por supuesto no he hecho”, explicó con rostro serio.
Mette-Marit también afronta un problema de salud. (Gtres)
“Lo que más me dolió fue que nos juzgaran por cómo actuamos como padres, por no haberlo tomado en serio”, confesaba Mette-Marit. Numerosos críticos han cuestionado su dilema entre ser madre y pertenecer a la realeza, como se refleja en el libro ‘Hvite striper, sorte får’ (‘Rayas blancas, ovejas negras’ en español), donde se señala que, tras la segunda detención de Marius, las autoridades optaron por no informar a la princesa, temiendo que pudiera revelar sus planes.
“Ser padre es una de las experiencias más vulnerables que se pueden vivir, especialmente en nuestra situación. Implica una enorme carga de culpa propia. Que nos critiquen tan duramente en un momento en el que intentamos hacer lo mejor posible, buscando ayuda profesional y recibiéndola, no solo nosotros, también el padre de Marius, resulta muy difícil. Cuando se realizan críticas tan severas sobre lo que haces, al menos deberían basarse en hechos correctos”, explicó tras una larga pausa para coger aire y mirar al techo.
Marius Borg junto a su padrastro, el príncipe Haakon de Noruega. (Cordon Press)
“Por supuesto, cometemos errores como cualquier persona; es algo con lo que tenemos que vivir. Así es ser humano, así es ser padre", afirmó Mette-Marit, subrayando que, aunque se puedan recibir críticas fuertes sobre sus decisiones, estas deberían al menos basarse en hechos correctos. Añadió que el caso debe resolverse dentro del sistema legal y que no desean intervenir mientras siga siendo un asunto privado, aunque podrán comentarlo más adelante, dejando claro que esto no da derecho a que se difundan afirmaciones falsas.
La pareja real ha querido visibilizar lo difícil que ha resultado para ellos afrontar el caso de Marius Borg ante la intensa cobertura mediática. Además, Mette-Marit enfrenta un empeoramiento de su salud; este otoño se realizaron varias pruebas que evidenciaron un deterioro significativo, y la familia se está preparando para un posible trasplante de pulmón cuando sea necesario. Unas Navidades complicadas, en las que el tiempo resulta crucial tanto por la proximidad del juicio en febrero como por la evolución de su tratamiento médico.
Desde 1977, la familia real noruega mantiene la tradición de repasar públicamente el año en un programa especial de la televisión estatal. Los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit participan junto a los reyes Harald y Sonia para analizar los principales acontecimientos, retos y decisiones que han marcado la actividad institucional de la monarquía. Sin embargo, en los últimos meses, la atención mediática se ha centrado especialmente en la situación de Marius Borg, hijo de la princesa heredera, investigado por 32 cargos ante el Tribunal del Distrito de Oslo. Un asunto delicado que, por primera vez, ha sido abordado abiertamente por la familia.