Aunque pasó hace unos días, no se ha sabido hasta ahora que el Palacio de Kensington, residencia oficial de los príncipes de Gales, se encuentra en alerta de seguridad debido a que un intruso se coló hasta en dos ocasiones durante las navidades. Se trata de una de las propiedades históricas de la familia real, en la que nació y creció la reina Victoria hasta que asumió el trono.
El intruso, un hombre de 39 años identificado como Derek Egan, fue interceptado, primero el día 21 y después el 23 de diciembre, por los agentes de seguridad cuando había conseguido trepar por la valla exterior del recinto y se encontraba ya en los jardines. Llevaba en su poder "una pesada mochila", dijo la policía a 'The Sun', que daba la exclusiva, aunque sin especificar el contenido.
Tras su primera entrada, el individuo fue puesto en libertad bajo fianza, pero al reincidir una segunda ocasión, ya quedó bajo custodia policial y este pasado miércoles, día 31, tuvo que sentarse ante el juez por dos cargos de allanamiento. Y el comportamiento que mostró en la audiencia, insultando al tribunal y golpeando el cristal, hizo que no se le concediera la libertad bajo fianza, por lo que estará detenido hasta que vuelva a sentarse ante el juez el próximo 6 de enero.
Los príncipes de Gales, en el Palacio de Kensington, en 2022. (Reuters)
Aunque hay cierta preocupación por lo que supone este fallo de seguridad, ninguno de los miembros de la familia real que viven en el recinto de Kensington han salido perjudicados. Y no son pocos, precisamente. El Palacio de Kensington es también la residencia oficial de varios de los primos de la reina Isabel, que aún tienen parte activa en la institución.
Uno de ellos, el duque de Gloucester, de 81 años, que vive allí con su esposa, Birgitte van Deurs, ocupando la zona que antes estaba destinada a los establos. También el príncipe Michael de Kent y la princesa Michael de Kent viven en Wren House, cerca del duque de Kent, de 90 años, que hace pocos meses perdía a su esposa. Y el recinto de Kensington alberga también Nottingham Cottage, donde viven la princesa Eugenia, su marido y sus dos hijos.
Quienes ya no viven allí son, precisamente los príncipes de Gales, ya que en verano de 2022 decidieron mudarse, aunque el Palacio de Kensington sigue siendo su residencia oficial y es la oficina que les corresponde de la Casa Real para desarrollar su trabajo institucional.
Los príncipes de Gales, junto a sus hijos, tras la misa de Navidad en Sandrigham. (Reuters)
La idea al dejar el palacio de Kensington era tener menos exposición pública y más vida familiar cerca de los colegios de sus hijos, por lo que no dudaron en instalarse en Adelaide Cottage, dentro del entorno del castillo de Windsor. fue una decisión vinculada a la escolarización de George, Charlotte y Louis en Lambrook School y a la búsqueda de una rutina más privada, sin renunciar a estar cerca de la capital, donde llevan a cabo gran parte de su rutina institucional.
Aunque Adelaide Cottage resultó no ser el lugar definitivo, sí lo era Windsor. Hace unos meses, se conoció que dejarían esta primera casa para mudarse a Forest Lodge en Windsor Great Park, un salto a una vivienda mayor y pensada más como un hogar a largo plazo, prácticamente definitivo. Así que estas dos intrusiones y fallos de seguridad les han pillado bastante lejos.
Da la casualidad de que ambas estaban muy cerca de la Navidad, por lo que es posible que tampoco se encontrara en el palacio de Kensington ningún miembro de la familia Windsor. A pesar de esto, la preocupación sigue patente.
Aunque pasó hace unos días, no se ha sabido hasta ahora que el Palacio de Kensington, residencia oficial de los príncipes de Gales, se encuentra en alerta de seguridad debido a que un intruso se coló hasta en dos ocasiones durante las navidades. Se trata de una de las propiedades históricas de la familia real, en la que nació y creció la reina Victoria hasta que asumió el trono.