Avalancha de críticas a la cuñada de los reyes de Holanda: sus lágrimas en televisión al compararse con sus antepasados esclavos
La princesa Laurentien, esposa del hermano de Guillermo Alejandro de Holanda, sigue generando titulares tras la polémica que protagonizó hace unos meses, cuando fue denunciada por varios funcionarios del Gobierno por su comportamiento
Apenas llevamos unos días del 2026 y ya tenemos la primera polémica royal. Esta vez está relacionada con la princesa Laurentien, cuñada de los reyes de Holanda, que se ha deshecho en lágrimas en la televisión holandesa. No solo porque ha descubierto que tiene antepasados tanto esclavistas como víctimas de la esclavitud, sino, principalmente, porque se ha comparado con estos últimos por las "injusticias" sufridas por ambos. Y claro, la avalancha de críticas ha sido inmediata.
Para entender el contexto, nos tenemos que ir hasta septiembre de 2024, cuando conocimos que la princesa Laurentien, cuñada de Guillermo Alejandro y Máxima, era protagonista de una turbulenta historia. La esposa del príncipe Constantin, hermano del actual rey, renunció al puesto que tenía en el gobierno tras ser acusada de mala jefa por parte de los funcionarios del Ministerio de Finanzas.
Laurentien había sido durante años presidenta de Stichting (Gelijk)waardig Herstel, una fundación que se dedica a trabajar por una recuperación igualitaria y digna de los padres de niños de guardería que en 2021 se vieron acusados erróneamente de fraude y se enfrentaron a la ruina financiera. Una situación que incluso llevó al entonces primer ministro, Mark Rutte, a dimitir.
Dado su papel en la fundación, se decidió que Laurentien colaborase mano a mano con el Ministerio de Finanzas holandés, y fueron los funcionarios del Gobierno los que se quejaron del mal comportamiento de la princesa. De ella decían que tenía reacciones desmesuradas, propagaba insultos y no toleraba la contradicción. Nunca admitió las acusaciones, pero sí decidió dejar su puesto.
Su nombramiento como directora despertó desconfianza entre la población y algunos miembros del ejecutivo, pues no es habitual que un miembro de una casa real esté tan metido en un tema del gobierno. La polémica se recrudeció unos meses después, cuando se supo que había sido el propio rey Guillermo Alejandro quien había presionado para que su cuñada consiguiese esa colaboración dentro del Gobierno.
Con estas dos polémicas aún latentes, llega la tercera, derivada de una inocente -a priori- intervención de Laurentien en el programa 'Traces of Slavery', en el que siguió el rastro de sus antepasados en Indonesia, descubriendo que provenían de Malasia, China y Java. Lo más impactante es que sirvieron como concubinas, amas de casa y parejas sexuales de hombres europeos.
Complimenten @AD vr dit interview met Laurentien (‘Hallo met de prinses’) die nu officieel knettergek is, maar ook weer niet zo gek dat ze, net als haar man, niet weet waar veel gratis geld te graaien is. Een zwarte dag voor @koninklijkhuis, maar ik rol over de vloer pic.twitter.com/Ua6DnV1bPM
— Mies (@MiesBee) January 3, 2026
Unas historias que hicieron llorar a Laurentien frente a las cámaras. La imagen está muy alejada de la que da habitualmente cuando se encuentra en actos públicos, pero lejos se haber sido alabada por demostrar esa faceta más sensible, ha sido duramente criticada. El motivo es que la cuñada de Guillermo y Máxima no mostraba empatía con sus antepasadas, sino que se comparaba con ellas, estableciendo ciertos paralelismos difíciles de entender.
Durante la entrevista, la princesa Laurentien estableció un vínculo claro por la entre la injusticia que sufrieron sus antepasadas -recordamos, algunas de ellas esclavas sexuales- y la "injusticia", en sus propias palabras, que ella sufrió cuando era el rostro público de la fundación para los afectados por las ayudas de cuidado infantil y recibió denuncias por su comportamiento y ciertos patrones de intimidación.
Y no dudó en aprovechar esta intervención en televisión para negar las acusaciones, asegurando que ha sido denunciada falsamente: "Si piensas en lo que mis antepasados tuvieron que soportar, siento que llevo mucha de esa sangre dentro. A ellas también se les cometió mucha injusticia, y eso ahora está en mí. Mis antepasados son mis compañeros silenciosos", aseguraba sin que le temblara el pulso.
Por supuesto, sus palabras no han caído en saco roto y la prensa holandesa en general se ha echado encima de ella, criticando duramente el paralelismo que ha hecho entre situaciones de vejaciones y desigualdad con la suya propia, bastante más privilegiada que aquellas esclavas sexuales del sudeste asiático con las que quiere compararse.
Apenas llevamos unos días del 2026 y ya tenemos la primera polémica royal. Esta vez está relacionada con la princesa Laurentien, cuñada de los reyes de Holanda, que se ha deshecho en lágrimas en la televisión holandesa. No solo porque ha descubierto que tiene antepasados tanto esclavistas como víctimas de la esclavitud, sino, principalmente, porque se ha comparado con estos últimos por las "injusticias" sufridas por ambos. Y claro, la avalancha de críticas ha sido inmediata.