El rey de Marruecos, Mohamed VI, vuelve al centro de la atención por su salud tras meses de discreción institucional: el motivo por el que deberá guardar reposo
El rey de Marruecos, Mohamed VI, vuelve al centro de la atención por su salud tras meses de discreción institucional: el motivo por el que deberá guardar reposo
El entorno del soberano ofrece nuevos detalles tras un periodo de silencio que había disparado las especulaciones
El nombre de Mohamed VI vuelve a estar en el foco internacional. Y no por alguna decisión política o una aparición pública, sino por su estado de salud. Un aspecto que, durante mucho tiempo, ha alimentado un debate en Marruecos. Más aún después de que en los últimos meses su presencia institucional se haya visto reducida y medida con apariciones públicas menos frecuentes. Prueba de ello es que su hijo, el príncipe heredero Moulay Hassan, ha sido el encargado de encabezar actos oficiales que, usualmente, protagonizaría el rey del país africano.
Este sábado, según medios locales, Lahcen Belyamani, el médico personal del monarca, ha detallado que Mohamed VI sufre una una lumbociática mecánica asociada a una contractura muscular en la parte baja de la espalda, acompañada de dolor lumbar y espasmos musculares. Una afección que requiere tratamiento médico y un período de reposo. Eso sí, descartan que haya "signos de gravedad" que deban preocupar. Como decíamos, este mensaje, más allá de lo estrictamente clínico, parece dirigido a tranquilizar a la opinión pública y a los seguidores de la corona marroquí.
Mohamed VI en una imagen de archivo.(Gtres)
La información llega después de un otoño marcado por la discreción absoluta sobre su agenda, con apenas imágenes nuevas del soberano y una actividad institucional cada vez más filtradas. Es más, la última vez que Mohamed VI se dejó ver fue a finales de octubre de 2025. Lo hizo en un mensaje televisado a Marruecos y, desde entonces, el relato oficial ha optado por el silencio. Mientras tanto, ha sido su hijo, el príncipe heredero Moulay Hassan, quien ha asumido la representación de la Corona en actos de primer nivel, como la inauguración de la Copa Africana de Naciones el pasado diciembre.
Además, el historial médico reciente de Mohamed VI ayuda a entender por qué cada nueva ausencia se analiza con lupa. A finales de 2024, mientras hacía ejercicio, sufrió un accidente que derivó en una lesión grave en el hombro izquierdo que obligó a intervenirle quirúrgicamente en su propia residencia. Aquella operación marcó un punto de inflexión sobre su persona: semanas de inmovilizaciones y un proceso de recuperación largo que volvió a colocar su estado físico en el centro del debate. Más aún porque es la cabeza de un país en la que la figura del monarca no solo simboliza poder, también estabilidad.
El rey Mohamed VI, presidiendo veladas religiosas en el último mes de Ramadán. (MAP)
Eso sí, aquella no fue la única vez que la salud del monarca se convirtió en noticia. En febrero de 2018, Mohamed VI viajó a París para someterse a una intervención cardíaca por un trastorno del ritmo cardíaco. Una operación de la que salió con éxito y que, entonces, también le obligó a guardar reposo prolongado y puso, ya hace años, el foco mediático sobre su estado físico. Sea como fuere, las últimas informaciones aseguran que la situación actual del rey no es preocupante aunque sí deba guardar reposo por una lumbociática mecánica y que está bajo supervisión médica.
El nombre de Mohamed VI vuelve a estar en el foco internacional. Y no por alguna decisión política o una aparición pública, sino por su estado de salud. Un aspecto que, durante mucho tiempo, ha alimentado un debate en Marruecos. Más aún después de que en los últimos meses su presencia institucional se haya visto reducida y medida con apariciones públicas menos frecuentes. Prueba de ello es que su hijo, el príncipe heredero Moulay Hassan, ha sido el encargado de encabezar actos oficiales que, usualmente, protagonizaría el rey del país africano.