El Náutico de Palma desbloquea el proyecto de una reforma que interesa hasta a Felipe VI
La sede de la Copa del Rey de Vela lleva años de batallas judiciales. Piden que sea declarado de interés estratégico y logra activar un proyecto que cambiará la cara marítima a la ciudad
Felipe VI, a bordo del Aifos en la Copa de Vela del Náutico de Palma de Mallorca. (EFE/42 Copa del Rey MAPFRE/Nico Martínez)
La reforma del Real Club Náutico de Palma entra en su fase decisiva. Tras más de una década de incertidumbre administrativa y judicial, el club ha activado los trámites para que su proyecto sea declarado de interés estratégico, una vía que permitiría acelerar licencias y plazos y situar el inicio de las obras a finales de 2026 o a comienzos de 2027.
La última novedad es precisamente esa petición para acogerse al marco de proyectos estratégicos impulsado por el Govern balear, con el respaldo institucional que el club busca tanto en el Ajuntament de Palma como en el Ejecutivo autonómico. Desde Vanitatis hemos querido analizar la situación con el Club pero en estos momentos, pese a declarar que están “muy satisfechos”, no quieren entrometerse en el proceso hablando en público.
Sea como sea, lo que sabemos ahora mismo es que el objetivo es desbloquear definitivamente una reforma que el Náutico considera imprescindible para garantizar su viabilidad futura y mantener su papel central en el calendario náutico internacional. Cabe recordar que la Copa del Rey de Vela se celebra cada verano en sus instalaciones y que Felipe VI se ha interesado por el proceso a título personal, según avanzó El Mundo.
Felipe VI entrega un trofeo de la Copa del Rey de Vela Mapfre, en 2025, en el Náutico de Palma. (EFE/Ballesteros)
Vanitatis ha hablado con un socio, que prefiere no dar su nombre, y que recuerda a este medio que “el Náutico es un símbolo de Palma y una de sus cartas de presentación, es parte de la cara de la ciudad y tiene que estar siempre lavada y presentable. Esta reforma es necesaria para seguir siendo un referente”, asegura en conversación telefónica con Vanitatis.
El paso que faltaba
El paso que ha dado el Club, y que dará el empuje necesario al proyecto, llega después de que el Tribunal Superior de Justicia de Baleares reconociera el derecho del Náutico a la prórroga de su concesión en el puerto de Palma. La resolución pone fin a años de litigio con la Autoridad Portuaria y elimina el principal obstáculo que había impedido invertir y planificar a largo plazo.
La reforma del Náutico empezó a gestarse en 2018, cuando la asamblea de socios aprobó por unanimidad un plan de modernización ligado a la renovación concesional. El proyecto planteaba una reorganización integral de las instalaciones, con nuevos volúmenes de menor impacto visual, la preservación del edificio histórico junto al Oratorio de Sant Elm y una actualización de los espacios deportivos y sociales adaptados a las exigencias actuales.
Felipe VI y la princesa Leonor, a su llegada al Club Náutico de Palma. (EFE/Ballesteros)
Desde entonces, el calendario ha estado marcado por recursos, informes y sentencias. Durante años, el club no pudo avanzar más allá del papel, con un modelo aprobado internamente pero sin seguridad jurídica para ejecutarlo. La sentencia conocida a finales de 2025 cambia ese escenario y permite volver a hablar de obras con fechas y fases.
Para Palma, la reforma del Real Club Náutico tiene un alcance que va más allá del propio club, como vemos. El Náutico es una de las instituciones deportivas y sociales más emblemáticas de la ciudad, una pieza clave en la fachada marítima y un motor económico y turístico ligado a la náutica deportiva.
Su continuidad y modernización están directamente relacionadas con la Copa del Rey MAPFRE, la gran cita de la vela en el Mediterráneo que cada verano reúne en la bahía de Palma a la élite internacional y cuenta con la presencia habitual del Felipe VI. Mantener ese nivel de regatas exige instalaciones actualizadas, capacidad organizativa y estabilidad institucional.
El Rey nunca se ha pronunciado públicamente sobre un asunto que ha estado judicializado durante años. Sí ha mostrado en privado su preocupación por la situación de un club al que le une un vínculo personal y continuado en el tiempo.
El socio más querido
Conoce a muchos de los socios y a buena parte de los trabajadores del Náutico, con quienes conversa habitualmente durante sus estancias estivales en Palma. En el club no solo navega. Es habitual verle relajarse tras las regatas, compartiendo tiempo con sus compañeros de bordo en la tradicional fiesta de armadores.
Tampoco suele faltar a los conciertos de verano que se celebran en el Náutico, especialmente al de su amigo y compositor Jaume Anglada, una presencia constante en la programación del club.
Ese vínculo quedó reflejado recientemente cuando el propio Rey concedió la Encomienda al Mérito Civil a Manuel Fraga, director del Real Club Náutico de Palma, en reconocimiento a su trayectoria profesional al frente de la entidad.
Si se cumplen los plazos que maneja el club, las obras se ejecutarían por fases para minimizar el impacto sobre la actividad deportiva y sobre las grandes competiciones de verano. La intención es que Palma no pierda ni su regata más emblemática ni el peso que ha ganado en el circuito internacional de la vela.
Después de años de bloqueo, la reforma del Club Náutico de Palma deja de ser una promesa pendiente y vuelve a convertirse en un proyecto con recorrido real. Ahora la clave está en la tramitación administrativa y en la voluntad política para que una de las instituciones centrales del puerto y de la vida deportiva de la ciudad entre definitivamente en una nueva etapa.
La reforma del Real Club Náutico de Palma entra en su fase decisiva. Tras más de una década de incertidumbre administrativa y judicial, el club ha activado los trámites para que su proyecto sea declarado de interés estratégico, una vía que permitiría acelerar licencias y plazos y situar el inicio de las obras a finales de 2026 o a comienzos de 2027.