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La intrahistoria de la visita de la infanta Sofía a los perros guía de la ONCE y por qué deja clara su senda institucional
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FAMILIA REAL ESPAÑOLA

La intrahistoria de la visita de la infanta Sofía a los perros guía de la ONCE y por qué deja clara su senda institucional

La hija pequeña de los Reyes ha visitado este viernes la Fundación ONCE del Perro Guía, evidenciando cuáles son sus intereses personales y por lo que además puede trabajar desde su posición institucional

Foto: La infanta Sofía, en la Fundación ONCE del Perro Guía. (EFE)
La infanta Sofía, en la Fundación ONCE del Perro Guía. (EFE)

Un acto a su medida y a iniciativa propia. Así podemos definir la visita de la infanta Sofía a la Fundación en una jornada, que tiene una intrahistoria que deja claro cuál va a ser la senda institucional de la hija pequeña de los Reyes. Un camino además con el que parece más que encantada, ya que ella misma, según hemos podido saber, ha expresado su interés por ciertas causas sociales.

Este segundo acto de su agenda en solitario -el primero fue en diciembre de 2024-, no ha sido aleatorio, ni tampoco fruto de una propuesta que llega al Palacio de la Zarzuela que hay que valorar. Al contrario, tal y como ha podido saber Vanitatis, fue la Casa Real la que notificó a ONCE que la infanta Sofía haría esta visita tan especial. Y su actitud en las dependencias de la fundación evidenciaba por qué.

Porque podríamos decir sin riesgo a equivocarnos, que nunca habíamos visto a la hija pequeña de los Reyes tan natural, sobre todo en esos momentos en los que no había decenas de cámaras de foto y vídeo pendientes de sus movimientos. Sí se mostraba algo más tímida en situaciones más institucionales, como su llegada y el saludo a las autoridades o la exhibición posterior, en la que salió a felicitar a uno de los perros de la fundación, con la tradicional foto de familia.

placeholder La infanta Sofía tras la exhibición de Watson, uno de los perros guía. (EFE)
La infanta Sofía tras la exhibición de Watson, uno de los perros guía. (EFE)

Todo cambiaba en momentos más privados. La infanta Sofía ha podido hacer un recorrido por las instalaciones con algunos responsables de la Fundación ONCE del Perro Guía que le daban la oportunidad de conocer la zona hospitalaria y la zona de cría de los animales, donde no falta detalle de cara a preparar a los cachorros para esa importante misión de ayudar en el futuro a personas ciegas.

Era en una de las habitaciones, muy el estilo de una guardería infantil, donde la infanta Sofía se mostraba más natural y demostraba que, verdaderamente, era el lugar donde quería estar. Tras poner nombre a uno de los recién nacidos, no ha dudado en coger en brazos a otro de los cachorros, pero también en dar toda su atención a la mamá, Eli, pendiente de los movimientos de sus hijos. Feliz y rodeada de animales, estaba completamente en su salsa.

Tocaba volver después a ser el centro de atención, ya ante los numerosos fotógrafos acreditados y los trabajadores del centro, con los que se hizo una foto para la posteridad. Y tocaba volver, también, a esa timidez y a esa actitud que suele mostrar ante las cámaras, especialmente si está acompañada de sus padres, los Reyes, y su hermana, la princesa Leonor, cuando se mantiene discretamente en un plano más secundario.

Pero este acto deja ya lejos ese segundo plano. La infanta Sofía ha firmado su segunda cita en solitario este viernes y ha quedado bastante claro cuáles son los derroteros que va a tomar su agenda. Y así lo hemos podido saber también por fuentes autorizadas: la hija pequeña de los Reyes ya ha manifestado en varias ocasiones su interés por la discapacidad, las personas que conviven con ella y los diferentes puntos desde los que se puede trabajar.

Así que un primer contacto público ha sido esta visita a la Fundación ONCE del Perro Guía, con el que encamina el que será su rol institucional. Lógico, si tenemos en cuenta que el peso principal caerá en la Princesa de Asturias y son estas cuestiones menos estatales -aunque no menos importantes- también tienen que tener visibilidad.

Ha estado, además, muy arropada. Junto a ella, Marta Carazo, jefa de la Secretaría de la reina Letizia, y Mercedes Araújo, dos figuras centrales de la Casa Real que refuerzan ese papel institucional de la hija pequeña de don Felipe y doña Letizia.

La infanta Sofía, tras los pasos de la reina Letizia y Doña Sofía

Durante al acto de presentación y antes de ver esa imagen de la infanta Sofía más desconocida, el presidente de Grupo Social ONCE, Miguel Carballeda, daba la bienvenida a su invitada de honor, señalando cómo la Casa Real siempre ha estado implicada en el trabajo de la ONCE. Recordaba, además, cómo fue la reina Sofía quien, en 1999, inauguraba esas mismas instalaciones, volviendo unos años después por el 25º aniversario de la Fundación.

Pero la Reina emérita no ha sido el único miembro de la Casa Real que ha mostrado su cercanía y simpatía por la organización presidida por Carballeda. Él mismo, con mucho afecto, recordaba en su discurso con mucho afecto la visita que hizo la reina Letizia -entonces Princesa de Asturias- junto a la actual reina Camila, entonces duquesa de Cornualles.

placeholder La entonces princesa Letizia y la entonces duquesa de Cornualles, en la Fundación ONCE del Perro Guía. (Gtres/Chema Clares)
La entonces princesa Letizia y la entonces duquesa de Cornualles, en la Fundación ONCE del Perro Guía. (Gtres/Chema Clares)

Aunque mucho han cambiado las instalaciones desde aquella visita real de 2011. Y lo han hecho para bien, siempre para buscar el bienestar de los animales, de los que depende también el bienestar de las personas ciegas, que tienen en los perros guía a los que cuida y mima la fundación una vía para tener cierta libertad a pesar de sufrir una discapacidad visual.

De hecho, la visita de la infanta Sofía también ha servido -era el motivo principal, de hecho- para inaugurar el nuevo Complejo Clínico y Asistencial de la Fundación ONCE del Perro Guía. El centro ha facilitado ya cerca de 4.000 perros a las personas ciegas o con discapacidad visual de nuestro país para mejorar la autonomía y seguridad en sus desplazamientos.

Una cita muy especial para la infanta Sofía, como se pudo ver, quien conoció de primera mano las distintas etapas por las que transita la vida de un perro hasta convertirse en los ojos de una persona ciega, desde la crianza a la jubilación, pasando por la socialización, el adiestramiento y la vida diaria.

Un acto a su medida y a iniciativa propia. Así podemos definir la visita de la infanta Sofía a la Fundación en una jornada, que tiene una intrahistoria que deja claro cuál va a ser la senda institucional de la hija pequeña de los Reyes. Un camino además con el que parece más que encantada, ya que ella misma, según hemos podido saber, ha expresado su interés por ciertas causas sociales.

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