Mette-Marit cancela a última hora un viaje al extranjero mientras Ingrid Alexandra y Sverre Magnus huyen de Noruega
Aunque tenía planes de irse al extranjero para aislarse del juicio de Marius Borg, la aparición de sus emails con Epstein y la nueva detención de su hijo mayor han provocado que Mette-Marit cambie de planes
Haakon y Mette-Marit junto a Ingrid Alexandra y Sverre Magnus. (Gtres)
Cuando la pasada semana, antes de que vieran la luz los emails de Mette-Marit y Epstein, el príncipe Haakon mandó un comunicado oficial sobre el juicio de Marius Borg, dejó claro que ni la princesa ni él estarían con el joven durante el proceso de forma presencial. También aseguró que las actividades de los miembros de la familia real seguirían con normalidad, aunque puntualizó que Mette-Marit estaba planeando "una estancia privada durante las próximas semanas".
Un viaje con el que tenía la intención de aislarse de todas las noticias relacionadas con el juicio de su hijo. Sin embargo, la princesase ha visto obligada a cancelar esa estancia en el extranjero, tal como han asegurado fuentes del palacio al medio 'NRK'. "La princesa heredera ha pospuesto el viaje previsto hasta nuevo aviso", ha confirmado un portavoz de la corte noruega.
La princesa Mette-Marit, en su última aparición. (Gtres)
Este cambio de planes se debe a la aparición el pasado viernes de miles de emails entre Mette-Marit y Epsteinenviados entre 2011 y 2013, en los que queda claro que entre ellos existía una íntima amistad. La propia princesa pidió perdón el sábado con un escueto comunicado, en el que aseguraba sentirse "avergonzada" por esa relación; sin embargo, el delicado contenido de los correos y la actitud de Mette-Marit, quien era conocedora del perfil del pedófilo, ha provocado que muchos se pregunten si puede ser la próxima reina consorte.
Tampoco esperaba la princesa que, un día antes de que empezara el juicio en el que se le acusa de 38 delitos, su hijo mayor fuera detenido por la policía, acusado de nuevos cargos, entre ellos amenazas con arma blanca. Unos hechos por los que se encuentra en prisión preventiva durante al menos tres semanas. El pasado lunes, unas horas antes del inicio del juicio, Mette-Marit, acompañada por Haakon e Ingrid Alexandra, visitó a Marius Borg en un hospital de Oslo, adonde fue trasladado bajo arresto policial por causas que se desconocen.
Con esta situación es normal que la princesa haya decidido cancelar esa "estancia privada" en el extranjero. Los que ya no se encuentran en Noruega son Ingrid Alexandra y Sverre Magnus, quienes han puesto tierra de por medio nada más empezar el juicio. El martes, el mismo día del inicio, la joven princesa era fotografiada bien temprano en el aeropuerto de Oslo Gardermoen, donde cogió un vuelo rumbo a Sídney para retomar sus clases en la universidad.
Horas más tarde, Sverre Magnus también llegaba al aeropuerto para irse del país. Aunque no hay confirmación oficial, los medios noruegos creen que el príncipe ha regresado a Milán, la ciudad en la que reside y en la que ha creado su propia empresa audiovisual.
Ingrid Alexandra y Sverra Magnus. (Cordon Press)
Así, mientras el foco mediático continúa puesto en el juicio y en las revelaciones que afectan directamente a la princesa heredera, la Casa Real noruega afronta uno de los momentos más delicados de los últimos años, con una familia dividida geográficamente y una institución obligada a gestionar una crisis sin precedentes en plena exposición pública.
Cuando la pasada semana, antes de que vieran la luz los emails de Mette-Marit y Epstein, el príncipe Haakon mandó un comunicado oficial sobre el juicio de Marius Borg, dejó claro que ni la princesa ni él estarían con el joven durante el proceso de forma presencial. También aseguró que las actividades de los miembros de la familia real seguirían con normalidad, aunque puntualizó que Mette-Marit estaba planeando "una estancia privada durante las próximas semanas".