Del luto de Rajwa al look desmontable de Rania de Jordania: el movido fin de semana de la familia real hachemita
La princesa y el príncipe Hussein conmemoran el aniversario del rey Hussein en Amán, mientras la reina acompaña a Abdalá II en su visita oficial a Turquía, donde despliega un estilismo en capas en el Palacio de Dolmabahçe
Rania de Jordania y la primera dama turca, en Dolmabahçe. (Instagram)
Ha sido un fin de semana de contrastes para la familia real jordana. Mientras en Amán el recuerdo marcaba la agenda con la conmemoración del 27.º aniversario del fallecimiento del rey Hussein, en Estambul la reina Rania desplegaba diplomacia, estilo y una lección de versatilidad estética en el Palacio de Dolmabahçe. Dos escenarios muy distintos: el recogimiento de la princesa Rajwa frente al sofisticado 'power dressing' desmontable de su suegra.
En Jordania, el príncipe Hussein y su mujer acudieron al cementerio real del palacio de Raghadan para rezar ante la tumba del difunto monarca, abuelo del heredero. La imagen, cargada de simbolismo, mostraba a la joven royal en un impecable luto riguroso: vestido negro de largo midi, silueta limpia y mangas largas, combinado con salones a juego. Sobre el cabello, un delicado pañuelo blanco ligeramente vaporoso enmarcaba su rostro, aportando luz y subrayando el carácter respetuoso del acto.
Rajwa, que en otras ocasiones ha apostado por colores empolvados y siluetas más contemporáneas, optó esta vez por la sobriedad absoluta. Sin joyas llamativas ni artificios, con las manos entrelazadas y la mirada baja, su estilismo hablaba el lenguaje del protocolo.
Rajwa de Jordania, en el homenaje al rey Hussein. (Gtres)
A cientos de kilómetros, la reina Rania acompañaba al rey Abdalá II en una visita de trabajo a Turquía. Allí fueron recibidos por el presidente, Recep Tayyip Erdogan, y la primera dama, Emine Erdogan, en el majestuoso Palacio de Dolmabahçe. "Gracias por la cálida bienvenida y hospitalidad", escribía la madre de Iman en sus redes sociales, compartiendo imágenes del encuentro.
Para la ocasión, volvió a demostrar por qué es una de las royals más influyentes en términos de moda. A su llegada, apostó por un abrigo largo en tono oscuro —de líneas rectas y corte impecable— que combinó con gafas de sol y salones claros, proyectando una imagen de autoridad y poder. En la mano, un bolso estructurado en verde oliva añadía un toque contemporáneo y estratégico al conjunto.
Rania de Jordania, con el abrigo en el exterior del palacio otomano. (Instagram)
Rania de Jordania, con la falda de terciopelo en el interior del palacio otomano. (Instagram)
Sin embargo, la verdadera lección estilística llegó en el interior del palacio. Una vez retirado el abrigo, el look se transformaba por completo: bajo la prenda exterior se escondía una blusa blanca de cuello alto y manga abullonada, combinada con una falda midi de terciopelo verde con drapeado lateral.
El contraste entre el minimalismo exterior y la riqueza textil del conjunto interior revelaba un estilismo pensado al milímetro, capaz de adaptarse a la calidez dorada de los salones otomanos. Este juego de capas —tan propio de la diplomacia como de la moda— refleja también el papel de Rania en el tablero internacional: firme en la forma, sofisticada en el detalle y siempre consciente del poder de la imagen.
Ha sido un fin de semana de contrastes para la familia real jordana. Mientras en Amán el recuerdo marcaba la agenda con la conmemoración del 27.º aniversario del fallecimiento del rey Hussein, en Estambul la reina Rania desplegaba diplomacia, estilo y una lección de versatilidad estética en el Palacio de Dolmabahçe. Dos escenarios muy distintos: el recogimiento de la princesa Rajwa frente al sofisticado 'power dressing' desmontable de su suegra.